Son tiempos de ahorrar costos y viajar lo más aislado posible. Ante esto, repasamos las ventajas de utilizar un monopatín eléctrico para trabajar.

Si lo que buscamos es solucionar la micro movilidad o movilidad urbana de una manera práctica y económica, sin dudas el monopatín eléctrico es la solución.

Es cierto que ya contamos con las motos eléctricas, bicicletas eléctricas y si nos gusta pedalear, las bicis tradicionales.

Pero a la hora de buscar que el dinero del trabajo rinda, la utilización de un monopatín eléctrico no nos genera más que soluciones.

Los monopatines eléctricos nos permiten transportarnos a cortas distancias a un ritmo rápido. En nuestro país, más que nada en las grandes urbes, son muchas las personas que los usan para trasladarse hasta el trabajo o para ir a la universidad.

De hecho se han generado emprendimientos de alquiler o renta de monopatines. La demanda y la ventaja lo argumentan.

Pero si buscamos la autonomía y el bolsillo lo permite, es una muy buena inversión.

La utilización del monopatín eléctrico como herramienta de trabajo tiene muchísimas ventajas, aunque también algunos pocos peros.

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Te contamos algunas:

Ventajas del monopatín eléctrico para trabajar

Como hemos contado en informes anteriores, son más los pro que los contras de invertir y equiparnos con un monopatín eléctrico. Vamos por las positivas:

– Tamaño: Por sus propias dimensiones y características, nos permiten plegarlos o no y transportarlos a mano cuando terminamos de utilizarlos. Bien podemos guardarlos detrás de la puerta, bajo la cama o en cualquier armario. Esto permite no solo cuidarlo, sino también llevarlo a todos lados.

– Velocidad: Estos artefactos son seguros en cuanto a la velocidad máxima que experimentan. Puede variar según la marca, pero por lo general llegan a los 50 kilómetros por hora. No son pesados y son fuertes.

– Combustible: ¿Combustible? No utilizan. Ese es el mejor de sus atributos. Solamente con conectarlo al enchufe de nuestra pared, ya empieza a cargar. Hay modelos con adaptador USB, por si nos quedamos sin batería cuando llegamos a la oficina. Según la marca también, algunos cuentan con baterías desmontables, por lo que no hace falta andar con el monopatín a cuesta para cargarlo. Alcanza con retirar la batería, ponerla a cargar y volverla a colocar antes de salir.

– No contamina: Es importantísimo remarcar que por ser eléctrico, no contamina y respeta el medio ambiente. Esto es tendencia en movilidad urbana.

– Estacionamiento: Ya no será nuestro problema. Ni por el lugar ni por el tiempo que nos lleva encontrar un sitio cuando manejamos un automóvil. Y olvidémonos de las multas. Eso es problema de otro.

– Inmediatez: Hay trayectos que en el auto, exigen recorridos extras o desvíos. En el monopatín, el trayecto es más directo, más rápido y cómodo.

– Fácil de manejar: Incluso aquellos que no son muy hábiles de movimientos saben que el monopatín eléctrico es de los vehículos más sencillos de manejar. Ya estando a bordo, el acelerador y el freno tampoco constituyen ningún problema pues son muy intuitivos.

Algunas pocas desventajas

– El costo: El precio de algunos modelos puede que nos asuste, pero no olvidemos lo que nos ahorramos en combustible y otros gastos fijos en relación a otros vehículos, incluida la moto. Por lo general existe una amplia línea de modelos, lo que nos permite poder seleccionar según características y precios.

– Si bien las normativas aun no son del todo claras a nivel mundial, es recomendable invertir en un seguro. El monopatín es muy fácil de robar, y esto puede ser un dolor de cabeza.

– Los frenos: es un punto a tener muy en cuenta a la hora de comparar y comprar un monopatín. Es el ítem al que más atención debemos prestarle. Forma parte de nuestra seguridad y cuidado.

Si ponemos todo esto en una balanza, son más los pro que los contras.

Por dónde circular

Como dijimos anteriormente, no hay aun mucha reglamentación al respecto del uso del monopatín. Tampoco está generalizado el espacio donde se pueden o no utilizar ya que no todas las ciudades cuentan con una regulación al respecto.

Si en nuestra ciudad contamos con bici sendas o carriles para dos ruedas, es por allí donde debemos movilizarnos. Sin embargo es sabido que no hay senda de este tipo para ir a todos lados.

Apliquemos el sentido común, manejemos con cuidado y evitemos las veredas ya que podríamos lastimar a los peatones. Seamos conscientes de que no tenemos la prioridad en ningún caso.

Para el usuario de monopatín eléctrico, las calles también pueden ser peligrosas si no se va con mucha atención y cautela, principalmente en tramos peligrosos como cruces y calles o avenidas principales.

Lo cierto es que el monopatín eléctrico es un medio de transporte seguro, responsable con la atmósfera ya que no contamina, cómodo, práctico, versátil.
Y más que nada económico, ideal para cumplir con las obligaciones laborales con un bajo costo de movilidad.