El tráfico está cada vez más intenso. El transporte público es complicado. Vamos a buscar la bicicleta indicada para el adulto mayor.

La bicicleta se ha ido convirtiendo en una excelente opción de transporte para las ciudades.

Usar una bicicleta repercute en múltiples beneficios que ya hemos enumerado, pero remarcamos: lo saludable de su utilización, lo sustentable que resulta y lo práctica e independiente movilidad urbana que nos proporciona. Y hay más.

Así lo entendió también el mundo, ya que basta con fijar la vista a alguna calle o avenida concurrida y contemplaremos un creciente número de viajeros de las dos ruedas y el pedal.

Lo bueno, y más que nada seguro, es que en las ciudades muy pobladas, se han implementado sendas específicas, con carriles determinados, también llamadas bicisendas, que hacen que el andar sea entre pares, sin riesgos de sufrir atropellos, con la posibilidad de circular de manera exclusiva.

La bici tiene varios encantos particulares, pero uno de los que se destaca es que para andar en ella no importa la edad. Desde la primera bici con rueditas hasta la bici para hacer recorridos de esparcimiento o diligencias cuando la usa el adulto mayor, hay que reconocerle que siempre el pedal, el piñón, la cadena y las dos ruedas, dicen presente y no discriminan.

Sería un error pensar que la bicicleta es una exclusividad de los jóvenes.

Los adultos mayores siempre nos responden con una frase que se ha convertido en máxima: “a andar en bicicleta, nunca se olvida”.

Es cierto y muy posible, que necesitemos una bici con algunas características especiales acordes a la edad de conductor.

Comenzamos a detallar.

Niños y pantallas: ¿ya es hora de que tenga una Tablet?

Buscando la bici adecuada para el adulto mayor

No hay grandes misterios. Una bici es una bici. Sin embargo es posible que necesitemos acondicionarla para que su utilización sea cómoda y práctica para nuestros conductores mayores.

Manubrio tipo porteur

Es probable que con el paso de los años, la capacidad de movilidad y reacción se hayan visto disminuidas. Aparecen dolores musculares y de articulaciones si las posiciones no resultan cómodas. Es por ello que conviene equipar la bici de manera tal que brinde seguridad y comodidad al conducirla.

El manubrio tipo porteur puede resultar muy útil, ya que fue diseñado para bicis con canasta delantera. Son por lo general rectos en parte media y después dan vuelta hacia la parte trasera de la bicicleta. En algunos casos esta curva tiene una ligera subida y en otros una pequeña depresión, buscando las manos.

Por su propia geometría, facilita el control de una bicicleta con carga frontal.

Silla cómoda

Busquemos modelos para ciclistas veteranos que cuenten con cómodas sillas o asientos. Es muy probable que convenga adquirir modelos más anchos que los que vienen estándar en las bicicletas actuales. Los ciclistas de mayor edad deben buscar asientos

entre 20 y 30 centímetros de ancho en su parte posterior, con relleno de gel extra para acomodar confortablemente los huesos.

Consideremos que el asiento de la bici debe aliviar la presión sobre el perineo. Si andar en bicicleta le genera un dolor o incomodidad al conductor, no lo hará más.

Aunque no lo parezca la selección de la silla de bici es muy importante.

El cuadro

Asesorémonos sobre el tamaño del cuadro correcto, según la altura y porte del conductor. Luego procuremos que la geometría de su cuadro reduzca el estrés del cuerpo, con caños superiores bajos o con una inclinación con la que se sientan cómodos.

El manubrio en general, debe permitir una posición vertical o lo más erguida posible mientras pedalean.

Sería bueno buscar una bicicleta de las denominadas crucero o bien una bici del modelo urbano. Cuentan con un manubrio a mayor altura que permite una posición hacia atrás de la espalda, ideal para no encorvarse.

Las gomas

Pensemos, también, en invertir en neumáticos o cubiertas anchas. Esta característica les proporcionará un andar más suave y cómodo. En cuanto al dibujo del neumático, existen modelos ideados para el pavimento o terrenos menos agrestes, que aliviarán la fricción en la superficie de rodadura. Esto último se traduce en un menor esfuerzo para quien pedalea.

Y por qué no una bicicleta eléctrica

Capaz que al adulto mayor de casa le encanta andar en bici pero ya no tiene ganas de pedalear tanto, ni sufrir ante lomas y cuestas. La solución es una bicicleta eléctrica.

En la bici eléctrica no es que no va a pedalear, ya que es necesario para que “mueva”, pero a la vez que esto ocurrió, el ciclista se ahorra todo el esfuerzo y sudor.

Estas son algunas características generales, pero tengamos en cuenta que antes las bicicletas eran robustas y pesadas. Hoy todos los modelos son ligeros, eficientes y agiles.
La idea es disfrutar siempre de estas saludables dos ruedas, sin importar la edad.