Te invitamos a descubrir la historia de una red social que hoy es tendencia y comenzó con la foto de un perrito

Que lejos ha quedado aquella idea de sacar una foto para el recuerdo, para guardarla. Hoy las fotos son para compartirlas. Y cuanto antes, mejor. Ya.

Las redes sociales han cambiado nuestro modo de vida, convirtiéndose en una verdadera revolución inevitable. En ese contexto, Instagram ha sido y es, un actor determinante, ofreciendo imágenes, videos, stories, lives, filtros, reels y mucho más.

Instagram es una aplicación móvil que permite a los usuarios compartir fragmentos de sus vidas a través de fotos y videos que van subiendo a su propio perfil. Estar tan determinadamente pensada para la imagen y la calidad de la misma, la hace única y quizás por eso mismo es masiva y tan popular.

Y su manejo es muy simple, ya que a la vez que el usuario toma una foto, puede aplicarle filtros o no para personalizarla, y la sube. Desde entonces , todos sus seguidores la pueden ver, comentarla o darle likes.

¿Es Instagram hoy lo que hace años eran las primeras Polaroid? Por la inmediatez puede que sí, pero por la masividad y alcance, claramente no.

Ahora no hay soporte físico, no hay que revelar y juega como un factor determinante la idea de “tiempo real”.

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Los primeros pasos

La idea surgió en 2009, en San Francisco, cuando los programadores Kevin Systrom y Mike Krieger enfocaron su proyecto Burbn, que tenía múltiples funciones, únicamente a la fotografía móvil.

Como Burbn se parecía a otras aplicaciones preexistentes, viraron el foco a la idea de compartir las fotos, socializarlas, ahora mismo. Así es como nació Instagram, nombre que se surge como juego de palabras en inglés, al fusionar los términos cámara instantánea y telegrama.

De todas formas, ya para el 2009, la idea no era novedosa, dado que todas las redes sociales existentes permitían compartir imágenes, es decir, en términos fáciles, ya gozaba de su estrellato el gigante Facebook.

Pero Instagram tenía algo que en aquel momento las otras redes no: la cámara del teléfono estaba directamente relacionada con la app. No había que sacar, ir a buscarla a la galería, seleccionar, subir, compartir. En Instagram sacabas la foto y la compartías directo, de manera instantánea. Como una Polaroid pero con Photoshop incluido.

Otros ojos

El concepto era más que una promesa y pronto se convirtió en un imán para los inversores.

Ya para el 5 de marzo de 2010, los desarrolladores lograron una financiación de medio millón de dólares para trabajar en la plataforma. Con ese dinero contrataron un community manager, Josh Riedel; Shayne Sweeney se unió como ingeniero en sistemas, y Jessica Zollman se sumó como community evangelist.

Community evangelist es un término relativamente nuevo en el marketing y consiste en captar integrantes que se sumen a nuestra comunidad. La fotógrafa Jessica Zollman fue fundamental en esta tarea ya que se encargó de sumar e instar a sus colegas, a subir fotos a la flamante plataforma, con la idea de que el contenido fuera realmente bueno.

Los fotógrafos reclutados abrieron sus cuentas y colgaron su material. Hoy son estrellas de Instagram.

La primera foto de Instagram

Kevin Systrom publicó la primera foto de Instagram el 16 de julio de 2010, en la cuenta personal que creó para practicar en su propia plataforma. En la imagen se puede ver un perro tomado desde arriba y con un filtro X-PRO2 y un epígrafe escrito por su novia que dice que la foto fue tomada en México.

Unos meses después, el 6 de octubre de 2010, Instagram lanzó su aplicación oficial para el sistema iOS. Para Android se lanzó el 3 de abril de 2012. Ese día, puntualmente, superó el millón de descargas.

Instagram nunca se quedó quieto

Lejos quedó aquella idea original de subir y compartir fotos ya que de a poco, con pasos muy firmes, se ha convertido en una red social de interacción tan completa como otras.

En noviembre de 2012, Instagram incorporó la posibilidad de que cualquier usuario desde la PC pueda ver los feeds de quienes seguía.

Esa misma web ofreció mejoras y actualizaciones en 2013 y 2015, con cambios en la interfaz gráfica, aunque sigue siendo más ágil en los teléfonos móviles.

Avanzó en la posibilidad de interactuar por privado, ya que hasta ese momento todos los likes y comentarios, eran públicos.

En 2014 redujo el peso de descarga, agregó mejoras en el rendimiento y brindó respuesta en más dispositivos.

De allí en más, agregó cada vez más posibilidades de etiquetado y ubicación, como

Facebook Places.

En junio de 2016, Instagram dejó de ser de posteo cronológico para ofrecer un feed basado en algoritmos de preferencia. Si bien no todos estaban contentos, Instagram informó que con el sistema anterior, los usuarios se perdían el 70% del contenido que realmente les interesaba.

El negocio millonario

Para 2011, Instagram ya se estaba convirtiendo en una sensación y consiguió una muy buena cantidad de dinero en solo dos rondas de financiamiento.

Para febrero de ese año, Instagram había recaudado 7 millones de dólares en fondos en una primera ronda de inversionistas. Estos acuerdos lograron que la plataforma-empresa fuera valorada en alrededor de veinte millones de dólares.

Apenas un año después, Instagram planteó una nueva ronda de financiamiento que valoraría a la compañía en cifras enormes, cercanas a los 500 millones de dólares. Y fue un hecho: la plataforma sacó unos 50 millones de dólares a favor.

Pero venía más dinero en camino. Que Instagram naciera en pleno boom de las redes sociales jugó un papel fundamental en la masividad y en la captación de personas en todo el mundo. Incluso siendo una app de descarga gratuita, seguía siendo una gran marquesina, es decir, un vasto potencial de ventas aunque el servicio no cueste ni un centavo.

Así lo vio Sheryl Sandberg de Facebook que planteó por primera vez la posibilidad de que las redes sociales generaran dividendos desde la publicidad.

Y allí el amo y señor Facebook fue por todo y le hizo a Instagram una oferta imposible de rechazar: 1000 millones de dólares en efectivo y acciones. Recordemos que en aquel momento la plataforma valía 500 millones de dólares y Facebook ofreció el doble.

El 6 de septiembre de 2012, Instagram comenzó a formar parte de Facebook Inc. Según la prensa especializada, Kevin Systrom, su creador, ganó 400 millones de dólares.

Esta historia sirve para no bajar nunca los brazos si creemos que tenemos una idea que podría cambiar el mundo.
¿Quién dice? En unos meses podrías estas sacándote una foto y subiéndola a Instagram desde alguna de tus islas privadas. ¿Por qué no?