Seleccionar el mejor casco de moto puede resultarnos difícil. Siguiendo esta guía estaremos más cerca de esta protección que salva vidas.

Siempre se dice que, en la moto, la carrocería es el cuerpo del conductor.

Por eso, si somos amantes de las motos, cualquiera sea el porte, cilindrada o modelo, tenemos un compañero de viaje que nunca debe faltar: el casco.

Siempre debemos llevar el casco puesto. En caso de accidente o caídas, el casco salva nuestra vida. No hay más nada que decir.

Claro que a la hora de comprar el casco indicado, podemos encontrarnos con un mar de dudas.

En el mercado existen muchos tipos de cascos, pero es importante que repasemos los puntos y elementos a tener en cuenta para elegir el mejor tipo de casco, el casco correcto.

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Consejos y recomendaciones

Hay consejos que debemos tener en cuenta antes de elegir un casco de moto o cualquier casco en general.

Olvidémonos de aquel casco vistoso o peculiar, o el que usaba tal actor en tal película.

Aquí está en juego nuestra vida, por eso estas recomendaciones nos ayudaran en la elección:

Fecha caducidad del casco

Probablemente no sabíamos que hay cascos con fecha de vencimiento. Hablamos de los cascos de policarbonato, que se deterioran con el paso de los años. Es por eso muy importante que al comprarlo revisemos la fecha que debería estar impresa en su embalaje.

El casco debe estar homologado

Todos los cascos tienen que estar sometidos a las pruebas de calidad que de ser superadas, redundan en homologación.

Para conseguir dicho sello, los cascos sufren ensayos de impacto y rigidez y se someten a condiciones ambientales extremas, pruebas de proyección, retención y fricción.

Evitemos comprar cascos que no nos inspiren confianza o que no tengan el sello de homologación. En caso de accidente, podría no soportar los impactos para los que fueron creados.

Nunca compremos un casco usado

Siempre es preferible que compremos un casco de moto nuevo, ya que uno de segunda mano puede tener deterioros por golpes o accidentes previos, que no sean visibles, pero que pongan en peligro nuestra seguridad.

Si no tenemos una confianza total y real sobre el pasado del casco, no lo compremos. Mejor y más seguro, un casco nuevo.

Mejor un casco integral

Existen diversos tipos de cascos de moto en el mercado, que podríamos resumirlos en cascos abiertos o cascos cerrados, estos últimos también llamados cascos integrales. Nosotros estamos buscando seguridad, y el modelo que más tranquilidad y certeza nos ofrece es el integral. Su estructura exterior es más sólida y ofrece mayor protección ante

los impactos. Los otros modelos, más habituales para movimientos en la ciudad, ofrecen menor protección en caso de accidentes graves.

Casco con material resistente

El material de casco recomendado, debe ser resistente. El nivel de seguridad de un casco de moto viene determinado en gran medida por la composición de la superficie encargada de absorber el impacto. Existen en el mercado cascos en cuya estructura encontramos composiciones basadas en fibra de vidrio y fibra de carbono, que los expertos señalan como más seguras. Los cascos más usados son los de policarbonato, que suelen ser más económicos, pero menos resistentes ante impactos.

El peso no indica resistencia

Muchas veces creemos que cuanto más pesado sea el casco, más resistente será ante los golpes. Sin embargo no es así. De hecho todo lo contrario, ya que en caso de un gran impacto, al impulso del golpe se le suma el peso del casco, provocando mayor fuerza y que podría resultar incluso en mayores daños.

El consejo es no comprar cascos que excedan los 1.400 gramos.

La talla del casco

Es uno de los puntos más importantes a la hora de elegir un casco de moto. Un dato frío indica que en un 20% de los accidentes graves, el casco sale despedido por no tener las sujeciones ni talla correcta.

El casco de la moto no debe “apretarnos” excesivamente en la cabeza, pero tampoco debe quedar demasiado holgado.

Una forma de tener certeza, es sentir los pómulos apretados por el casco. Otro dato a tener en cuenta es que con el uso, el interior del casco cederá creando espacio. Estemos atentos a que no nos “baile” una vez colocado.

El casco debe ser cómodo

La comodidad es esencial y está muy vinculada a la talla y el peso. Si el casco es molesto, seguramente evitaremos su uso y justamente es lo que no hay que hacer.

Antes de comprarlo, probémoslo tantas veces como sea necesario.

Cuidado y mantenimiento del casco

Como siempre y como en todo, lo primero que debemos hacer es leer atentamente las instrucciones de uso y mantenimiento de nuestro casco de moto.

De esta forma evitaremos dañarlo al limpiarlo o desmontar elementos accidentalmente, como por ejemplo la visera.

No se trata únicamente de limpiar. Debemos cuidar y mantener el casco porque es el que nos cuida la vida.

El exterior puede lavarse con productos específicos o jabones neutros, pasando suavemente una esponja y secando con paños de papel.

En el interior, también cuidemos la higiene, para evitar que se generen malos olores. La gran mayoría de los modelos cuentan con almohadillas extraíbles y lavables. Luego de extraer las almohadillas internas, es aconsejable su lavado a mano con jabones específicos o neutros y luego, secarlas de manera natural.

La visera del casco merece mayores cuidados, ya que algunos productos pueden marcarla, huellas que podrían molestarnos luego para manejar.

Por último, no descuidemos y mantengamos en óptimas condiciones las correas o gomas interiores para evitar que se deterioren anticipadamente.
Y lo último: siempre usemos la moto con el casco colocado.