Una opción ideal para evitar sorpresas y comprar con seguridad.

Al comprar un producto, especialmente electrónico, confiamos y pretendemos que todo funcione como es debido. Pero lo cierto es que como dice el refrán, “los fierros se rompen”.

Sumémosle que si el producto en cuestión es de alta gama o es de cuidado y cierta fragilidad, la mejor manera de ser prevenido y ganar en tranquilidad y seguridad, es invirtiendo en una garantía extendida.

Es posible que hayamos llegado con lo justo al monto de nuestra compra, y que la propuesta de garantía extendida se verbalizó casi al final de la transacción por parte de nuestro vendedor. Pero si nos ponemos a analizar todas las ventajas, valdrá la pena hacer esa inversión extra.

En realidad, si nuestro producto nos llevó un gran esfuerzo, por qué no cuidarlo.

Es simple: la inversión en una garantía extendida va en función del valor del bien adquirido, por lo que estar más tranquilos y asegurados, conviene.

Por lo general, existe una muy buena relación costo-beneficio, especialmente en productos alta gama.

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Ventajas

Sin dudas, la principal ventaja, es que este tipo de garantías extendidas cubrirán las fallas de origen o roturas accidentales dentro del tiempo establecido.

Cuando este momento no deseado llega, lo único que queremos es que los seguros y garantías contratadas, nos respondan.

Una garantía extendida podrá cubrir quemaduras por variaciones de voltaje, sistemas operativos dañados, soporte técnico, por ejemplo. En electrodomésticos y línea blanca, que pueden tener usos intensos, son una gran tranquilidad.

En algunos casos puede incluir la reparación total e incluso el reemplazo del producto, lo que nos deja siempre más resguardados.

La mejor forma de pensarlas es como una protección a nuestra inversión.

Además, en muchos casos, estas garantías se acoplan a las propias de los fabricantes. Y en caso de desearlo, se pueden extender en plazo.

Preguntas:

¿Conviene contratar garantías extendidas?

Si queremos estar tranquilos y respaldados, sí.

Si compramos un artefacto que por uso y fragilidad es posible que sufra algún percance en el lapso de la garantía legal, contratar una garantía extendida será una herramienta muy útil.

¿Son costosas?

No es una buena idea simplificar las garantías extendidas a costosas o económicas. Lo importante es que nos respondan.

Si pensamos que al romperse nuestro producto, deberemos comprar uno nuevo, la garantía no es costosa.

Además, en muchos casos, el valor de la garantía extendida se puede sumar al de la compra de nuestro producto, permitiendo que el costo se prorratee en las cuotas de lo que compramos. Es una buena manera de estar seguros casi sin darnos cuenta de la erogación que nos sumó la contratación de la garantía extendida.

De todas formas, el monto de este recurso no es caprichoso y depende de la calidad y precio del producto que hayamos comprado, así como también del plazo y coberturas de la garantía adicional.

Existen variables, pero por lo general se establece por medio de un porcentaje del precio del bien adquirido.

Es una decisión que exige proyectar una ecuación entre el uso que le daremos, el monto de un arreglo potencial, la tranquilidad del reemplazo del producto si no tiene arreglo, y nuestro bolsillo hoy.

¿Hay casos puntuales donde conviene contratar este plus de seguridad?

Lo ideal es contratarlo siempre, sin depender del producto. De esta manera nuestra inversión estará segura.

Particularmente, al comprar productos de alta gama o no tanto, pero que nos exijan una inversión importante, es aconsejable.

Por ejemplo, si compramos una computadora o un SmartTV, un Smartphone o un sistema de sonido de alta calidad, no lo dudes.

En el caso de la línea blanca, una heladera, freezer, lavarropas o lavavajilla, son inversiones que conviene estén aseguradas.

Pensemos en los costos que nos significaría tener que responder a una avería una vez finalizada su garantía legal. Mejor invertir en una garantía extendida que nos respalde.

¿Cuántas garantías hay en simultáneo?

Puede haber o no. Siempre es mejor estar atento y ser prevenido.

Al comprar un artículo, es posible que la marca del producto nos esté brindando una garantía acotada, que podría depender de variables que no siempre están claras.

Otras veces es por el plazo de 48 o 72 horas, nada más.

A la cobertura de la marca, posiblemente se le adhiera la de la casa comercial.

Existen casos de garantías breves que, por ejemplo, se responsabilizan por fallas de fabricación del producto pero no nos cubren por daños de traslados como rayones o caídas, o golpes eléctricos que queman los sistemas.

Si lo pensamos bien, eso no es estar cubierto.

¿Recomendamos ampliar la garantía? Sí

La idea que debemos asimilar es que un arreglo o una nueva compra del mismo producto nos significará un gasto nada simpático. O simplemente imposible.

Ojalá nuestro producto no lo necesite y la garantía haya sido un respaldo que no necesitamos utilizar.

Pero esta garantía comercial adicional y voluntaria, no deja de demostrar un compromiso mayor de la casa donde compramos con nosotros. Nos están cuidando como clientes, ofreciéndonos herramientas de seguridad y respuesta.

Consejo: leer la “letra chica”

Es importante siempre, leer todo el detalle de cobertura, para evitar sorpresas que tendrán nuestro visto bueno luego de firmar.

Generalmente, las casas de ventas tienen las garantías extendidas bajo acuerdo con una aseguradora. Es muy importante tener en claro qué cobertura y empresa está resguardando nuestra compra. Leamos con detenimiento la letra grande y la pequeña.

La garantía extendida es una gran herramienta. Es tener nuestra inversión, protegida.