La bicicleta eléctrica es la tendencia en movilidad urbana que combina lo tradicional y lo actual, con la comodidad y autonomía.

Antes de comprar una bicicleta eléctrica debemos tener en cuenta todas sus ventajas y especificaciones. Sin dudas, es una aliada contemporánea que nos permite manejar nuestros horarios, no quedar atascados en embotellamientos de tránsito, sumando la comodidad de acceder a cualquier sitio sin inconvenientes.

Es cierto también, que en estos tiempos pandémicos, poder evitar el transporte público de pasajeros, puede repercutir en un mejor cuidado de nuestra salud, evitando contagios no deseados.

Pero además, estamos hablando de una bicicleta eléctrica, lo que se convierte en una alternativa muy práctica, y casi sin esfuerzo, casi sin pedaleo.

Si pensamos en una bicicleta convencional, recordemos que nos exige un esfuerzo físico considerable al pedalear, más si los relieves del recorrido nos proponen pesados desafíos que podrían hacer que lleguemos cansados o traspirados a nuestro destino.

Ante esto, nada mejor que una bicicleta eléctrica o e-bike.

Niños y pantallas: ¿ya es hora de que tenga una Tablet?

Si hablamos de las ventajas de este biciclo, debemos sumar que es un medio de transporte a motor sustentable, mano a mano con los monopatines eléctricos, es decir, reduce sustancialmente la contaminación ambiental.

Además son saludables al fomentar un estilo de vida activo o no sedentario, con contacto directo con el paisaje y el aire libre, mejorando nuestra condición física.

No son nuevas en el mercado, pero tienen especificaciones que van mejorando y evolucionando, como la tecnología.

Es por eso que acercamos consejos muy útiles a tener en cuenta antes de comprar tu e-bike o bicicleta eléctrica.

Guía para comprar una bici eléctrica

  • Autonomía: Es fundamental. Debemos saber lo más certeramente posible la autonomía de nuestra bici. La autonomía es la cantidad de kilómetros que podemos recorrer con la carga de nuestra batería. De todas formas depende del uso que le demos. Por lo general el rango va de los 40 a 60 kilómetros, pero en mercado hay modelos que superan los 120. De todas formas, quedarse sin batería no es un trastorno total. En el fondo no deja de ser una bicicleta y podremos terminar el recorrido pedaleando de la manera tradicional.
  • Fácil de recargar: Hablemos un poco de las baterías. Las hay tanto extraíbles como integradas o fijas. Lo más recomendable es comprar una e-bike con batería extraíble, así cuando la dejamos estacionada y no podemos vigilarla mucho, le sacamos la batería y nos la llevamos. Ya con la batería en nuestro poder, la ponemos a recargar, sin tener que andan con toda la bici a cuestas.
  • El motor: En este tipo de e-bike podemos encontrar que tengan motor en una de las ruedas o en el eje principal. Si es en rueda, el peso no se reparte parejo. Si tiene motor central, la fuerza generará mayor estabilidad y equilibro.
  • La potencia: Una e-bike de más de 250 W puede ser considerada una moto. Esto conlleva la contratación de un seguro y la obligatoriedad de un carnet. Averigüemos bien antes de comprar, encandilados por la potencia.
  • La mejor bici según el uso: Al igual que con las bicicletas tradicionales, hay diferentes estilos, como por ejemplo, la bici rutera, competición, de paseo, urbana, de montaña o muchos tipos más. En el caso de las bicis de montaña eléctricas, necesitarán un motor más potente que las urbanas. Y más potencia, sabemos que suele salir más caro.
  • Portabilidad: Si cuando viajamos nos gusta recorrer y conocer en bici, podemos encontrar geniales modelos de bicicletas eléctricas plegables. Son cómodas y fáciles de transportar y nos ahorramos contratar el city tour.
  • Revisemos los accesorios: A veces lo barato sale caro. Hay e-bikes que son más económicas pero que al prestar atención, carecen de accesorios útiles y necesarios como luces o espejos. Si debemos adquirirlos de manera extra, se nos incrementará el costo.
  • Atención al tipo de batería: Los modelos de bici varían pero las baterías suelen ser de 2 tipos: litio o plomo. Las de plomo son más económicas, pesadas y de corta vida útil. Las de litio son livianas, duran el doble, pero son un poco más costosas. Lo inteligente es pensar que su durabilidad justifica y amortiza la inversión.
  • La bici, mejor liviana: Es cierto que el motor hace casi todo el trabajo. Pero el primer impulso es a pedal, por eso la bici eléctrica debe ser cómoda, liviana y fácil de llevar, de manejar. Busquemos que la batería no sea voluminosa, que el peso esté repartido, que no sea pesada de cargar.
  • Tiempo de carga de la batería: Si el uso es de paso o hobbie, con ordenarse y programar la carga estaremos bien. Pero si el uso es laboral y diario, debemos tener en cuenta el tiempo de carga. Si la batería es de carga lenta, llevará unas 8 horas. Las de carga rápida, estarán a full en 3 horas o menos.
  • Los frenos: Andar es importante, pero frenar también. Los más habituales en este tipo de bicis son los frenos a disco. Algunos modelos más modernos incluyen frenos hidráulicos. Sin embargo no hay frenos como los que se adapten mejor a nuestros propios gustos y usos.
Debemos ver la bicicleta eléctrica como una inversión inteligente, más en estos tiempos en los que buscamos movernos individual e independientemente. Las e-bikes son un medio de transporte cómodo, ágil, práctico, que nos mantiene activos y que cuentan con un sistema de funcionamiento sustentable y responsable con el medio ambiente.
Con estos consejos como guía, será más fácil elegir.