Sin dudas el mejor regalo navideño en tiempos de pandemia, es un monopatín eléctrico, ya sea para divertirse o para ir a trabajar.

El arbolito de Navidad de este 2020 tiene varias responsabilidades extra. Es la época del año en que nos cargamos de expectativas, de intenciones, de proyecciones y deseos.

Lo cierto es que el paso de Papá Noel y la posibilidad de recibir un regalo, nos genera mucha ilusión.

El monopatín eléctrico tiene una característica distintiva: no conoce de edades.

Todos quieren tener el suyo, ya sea para divertirse o para cumplir con obligaciones y traslados de una manera distinta.

Está claro que la llega del COVID-19 modificó muchísimos hábitos. Pero uno de los que más ha sufrido es el del transporte, ya que preferimos tomar distancia de los medios masivos de traslados de personas por temor a los contagios.

El monopatín nos permite cambiar la manera en que nos movilizamos, priorizando el traslado más bien individual. Es cierto que motos y bicicletas ya tenían esta característica, pero el costo del combustible en el primer caso y el esfuerzo físico en el segundo, hacen que el monopatín surja como la opción deseada.

Además, un dato no menor, es la positiva relación con el medioambiente, ya que no emiten ningún residuo contaminante y son recargables con energía.

Sin dudas, el monopatín es una opción ideal para cumplir con el distanciamiento social, permitiendo viajar solos y sin riesgos en estos tiempos.

Niños y pantallas: ¿ya es hora de que tenga una Tablet?

Monopatín para los más chicos

Para no ponernos tan serios, es cierto que el monopatín también sirve para divertirse. Sino preguntémosle a los más chicos.

Los modelos se fueron adaptando y podemos encontrar monopatines eléctricos e incluso plegables, aptos para transportar y guardar en cualquier lugar.

Con los peques, el monopatín repercute en algunos beneficios extras:

– Permite desarrollar el equilibrio y el proceso cognitivo: controlaran el equilibrio y a medida que van practicando, van aprendiendo a controlar su cuerpo. Esto fortalece su aprendizaje y van asimilando las variables de espacio y gravedad.

– Mejoran su fuerza y coordinación: manejar e inclinarse sin perder el equilibro requiere una respuesta física.

– Alejarlos un poco de las pantallas: el monopatín permite la exploración y conexión con la naturaleza. Patio, parques, jardines, son espacios propicios para estas dos ruedas, permitiendo que se diviertan al aire libre.

– Pequeños estresados: los cambios de rutina por el confinamiento, el cole y Zoom desde casa, las obligaciones escolares y tareas varias, han exigido mucho de los chicos. El monopatín relaja y alivia el estrés, como la patineta o el surf.

– Fin del sedentarismo: el uso de estas dos ruedas es una actividad física completa ya que se convierte en un deporte que permite el movimiento constante, estimulando corazón y cerebro y evitando el sedentarismo.

– Socialización: el monopatín propicia una actividad física que se presta perfectamente para entrenar en equipo, permitiendo conocer nuevos amigos. En lo familiar, contribuye a divertirse estrechando lazos.

– Autoestima y actitud: lograr un objetivo concreto, como es manejar por sus propios medios y valiéndose de su esfuerzo, repercute en el incremento de la autoestima. Esa valoración formará parte de su actitud, desarrollando carácter y fortaleza.

– Su propio medio de transporte alternativo: desde las obligaciones escolares como las extracurriculares, exigen traslados. El monopatín es ideal, además de ser positivo para el medio ambiente por su cualidad cero contaminante.

Cómo elegir el mejor monopatín eléctrico para Navidad

Que es el mejor regalo, ya lo sabemos. Cómo elegir el adecuado, no.

Por eso acercamos una serie de ítems a tener en cuenta antes de que un monopatín eléctrico forme parte de la gran bolsa de regalos de Papá Noel.

– Autonomía: la autonomía nos permite saber cuántos kilómetros será capaz de recorrer con una sola carga nuestro monopatín. Si bien los modelos traen datos orientativos, las variables que afectan esas referencias son el peso del conductor, la resistencia de la geografía, tipo de conducción y velocidad, entre otras. Una buena sugerencia es adquirir un modelo que cubra sobradamente la distancia que tengamos previsto recorrer. Revisemos el tiempo de carga de la batería y si la misma es extraíble, algo muy cómodo si queremos dejar el monopatín estacionado y mientras, retirar y recargar. El consumo de batería aumenta directamente con la velocidad que se circula. Si bien la autonomía de monopatines puede ser de 20 o 40 km, estas son autonomías máximas a potencia media, es decir, no son exactas. Administremos los tiempos y consumos de ida y no olvidemos lo de la vuelta. Además siempre conviene la batería litio, que permiten ser recargadas en cualquier momento.

– Velocidad y potencia: hay varias opciones que pueden ir entre los 6 y 45 kilómetros por hora, aunque por lo general rondan los 25km/h. Debemos estar atentos y al tanto de las normativas vigentes para su uso en la zona urbana, ya que se avanza en reglamentaciones, justamente basadas en su velocidad.

– Peso y tamaño: dado que cuando no lo utilizamos podemos plegarlo, será importante que sea lo más ligero y compacto posible. En cuanto a la forma de pliegue, busquemos un sistema rápido y robusto, evitando que se abra por error. Sobre el peso y el plegado del equipo, es importante considerar algunos puntos como por ejemplo, si andaremos solo con el monopatín o debemos combinar con otros medios de transporte, si debemos subir y bajar escaleras cargando el equipo, dónde lo dejaremos mientras no lo usamos, entre otros.

– Conducción y equilibrio: todo influye en nuestro manejo del monopatín. Por eso deben resultarnos cómodas la disposición y forma del acelerador y el freno, la estabilidad, la forma de visualización de datos como la batería restante o la velocidad que difieren de un modelo a otro.

Por ultimo pero no por eso menos importante, es la seguridad. En un monopatín eléctrico nosotros formamos parte de la carrocería, por lo que es importante considerar el uso de casco, rodilleras y coderas. Desde lo técnico, es importante revisar y exigir un buen sistema de frenado y calidad y resistencia en los materiales de confección.

Un rodado más grande es más seguro ante las irregularidades del terreno. Podemos solicitar amortiguación adicional en algunos modelos.

Lo cierto es que estas dos ruedas con motor, no conocen límites de edades y sin dudas podrían ser el regalo deseado para esta Navidad.

Por cuestiones lúdicas o de movilidad laboral, el monopatín eléctrico es el mejor regalo para el arbolito.