En todo el mundo gamer, correr y competir son los desafíos más importantes. Debemos saber entonces cómo elegir el mejor volante para videojuegos de coches.

En el mundo de los videojuegos, las carreras son una de las mejores formas en la que los aficionados a los coches podemos sentirnos como si realmente manejáramos un Formula 1. Pero para conseguir una experiencia lo más real posible, lo mejor es comprar un volante para jugar que nos trasmita esas sensaciones.

Si bien los juegos de alta velocidad y los simuladores pueden disfrutarse con teclado, mouse o joystick, lo cierto es que nada se compara a poner las manos en un volante.

Seamos sinceros, los volantes añaden un realismo difícil de igualar.

Este mundo de competencias desde casa ha superado el simple hecho de jugar. Incluso en estos tiempos de confinamiento por coronavirus, muchos pilotos de éxito han empezado a participar en carreras virtuales con diferentes simuladores. Estos deportes se llaman e-sports.

Verstappen o Alonso, corredores de renombre en la F1 presencial, han conseguido ganar títulos en competencias virtuales.

Pero para los simples mortales que vivimos esto como un entretenimiento que nos mueve algo la pasión y un toque la adrenalina, debemos, antes que nada, invertir en un volante que nos garantice un nivel de realismo superior, con más precisión y respuesta.

Niños y pantallas: ¿ya es hora de que tenga una Tablet?

¿Cómo elegir un volante para videojuegos de coches?

Para elegir un volante hay que tener en cuenta algunos factores que son claves.

Es cierto que hay características que nos pueden guiar, pero en este rubro, el precio suele ser un paralelismo bastante justo con la calidad.

De todas formas, busquemos el mejor según nuestro bolsillo.

Debemos estar atentos a:

Sistema de fijación: Es fundamental que el volante quede fijo si lo que buscamos es la sensación de realidad. Los volantes en los coches no se mueven, o sea, no se salen mientras manejamos. Los modelos más económicos suelen fijarse con ventosas, pero si hacemos un poco de fuerza se sueltan. Si se suelta, los comandos no responden. Lo ideal, pero más costoso, es una silla con todo el set para fijar volante y pedales.

Si el presupuesto no lo permite, aseguremos el volante con pinzas de presión a rosca por lo menos.

Feedback: Es la respuesta que nos ofrece el volante con respecto a lo que sucede en la pista. Es fundamental para sentir que conducimos de verdad. Ese volante debe ofrecer resistencia a los giros en función de las fuerzas que el coche sufre. Esto determina el nivel de precisión y realismo del volante. Claro que los mejores, salen más caros.

Ángulo de giro: No es que vayamos a girar tanto el volante, pero una buena referencia es que tenga un ángulo de giro superior a los 600-700 grados. Los hay de más y de menos. No aceptemos volantes que giren menos de una vuelta o dos.

Materiales de fabricación: Es probable que pasemos varias horas jugando, por eso el volante debe ser de calidad exterior importante. Los hay de cuero, de cuerina e incluso de plástico. Como en todo, la calidad de los materiales de fabricación es clave y garantiza la durabilidad.

Compatibilidad: Si bien existen volantes que son multiplataforma, por lo general hay que elegir si queremos que sean para PS o para Xbox. Casi siempre son compatibles con PC, pero también los hay exclusivos para computadora. Consultemos antes de comprar.

El tamaño: Es un punto importante, pero dependerá mucho del gusto del jugador. Existen modelos modestos que únicamente incluyen el volante y un par de pedales, mientras otros son auténticas moles, que incluyen asiento, palanca de cambios y más accesorios. Pero el tamaño del volante, dependerá de nuestro gusto al manejar y jugar.

Los pedales: Son el accesorio ideal para nuestro volante. Es fundamental que las funciones estén allí, es decir, que nos permita acelerar, frenar o embragar. Si los pedales son de mala calidad y se desgastan muy pronto se romperán, inutilizando de alguna manera, todo el kit.

A la hora de jugar, los volantes para videojuegos son posiblemente de los periféricos más especiales ya que buscan conseguir una experiencia lo más realista posible.
A la hora de comprar, busquemos que nos acerquen a una sensación de realismo absoluto. Esto incluye la vibración, el retroceso del volante y los giros del mismo.