Te invitamos a descubrir la sensación de volar entre salto y salto.

Por algo es un producto de gran diversión que ha sobrevivido al paso del tiempo y de las generaciones. Incluso, en fiestas infantiles o de mayores, todo pasa a otro plano cuando se incluye una de estas plataformas, también llamada trampolín elástico.

De todas formas, se ha avanzado y descubierto que su único fin no es solo entretener.

A medida que fue aumentando su popularidad, también han crecido las funciones y beneficios a la salud que puede brindarnos la cama elástica en alguna de sus variables o tamaños. Por ejemplo, se ha comprobado que es un excelente ejercicio aeróbico que permite la tonificación de músculos, mejorar la coordinación, desarrollar el equilibrio y su uso, dentro de la rutina, ayuda a estar en forma.

De un tiempo a esta parte, las camas elásticas han ganado tal notoriedad que hoy las vemos en todos lados, desde parques públicos a patios familiares, desde cumpleaños en salones a quintas de fin de semana.

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¿Cómo elegir una cama elástica?

Claro que no es algo que hagamos todos los días. Por ello debemos prestar atención a algunas cuestiones básicas antes de adquirir nuestra plataforma de saltos. Realmente, la oferta de camas o trampolines elásticos es muy extensa y esto hace más difícil la elección de un modelo u otro, obligándonos a distinguir entre formas, tamaños, calidad y precios.

Primero debemos pensar dónde ubicaremos la base elástica y el uso que le daremos. Con eso claro, todo toma dimensión y nos permite llegar a mejores decisiones a la hora de elegir particularmente un modelo.

Por si no lo sabías, también en camas elásticas, hay variables de precios que van desde calidad económica hasta la calidad premium o alta gama.

A continuación te ofrecemos un breve test para que tu compra sea correcta. Si seguimos estos pasos encontraremos el modelo indicado para disfrutar.

Ubicación

Para comenzar, debemos medir los espacios del patio o lugar donde colocaremos nuestra cama elástica. No son todas iguales, pero podemos encontrar variables comprendidas en dimensiones que van de los 2 a los 4 metros de diámetro.

El lugar debe estar plano y uniforme, es decir, no tener pendiente. Este punto es fundamental para una mayor seguridad.

Esta ubicación debe estar limpia y libre de obstáculos. Por ejemplo, revisemos que no haya ramas, cercas o cables próximos. Tengamos en cuenta que no es solo la cama elástica la que

incorporamos, sino también un necesario espacio de interacción con la misma e incluso de seguridad.

¿Quién salta?

El modelo de cama elástica que elijamos también dependerá del o los usuarios de la misma, ya que si solo la utilizarán los niños es simple, pero si los adultos quieren subir deberemos tener otras consideraciones. El peso máximo de los mayores nos ayudará a seleccionar el modelo. Es importante que quienes salten, al descender, no toquen el suelo. Por eso es conveniente revisar las especificaciones y topes máximos antes de comprar.

Tipos de camas

Hoy podríamos englobar las camas elásticas en dos grandes grupos: las tradicionales y las sin resortes.

Las tradicionales tienen unidas con sogas o resortes, la base de rebote al armazón.

En el mercado de opciones se pueden conseguir también camas sin resortes, que utilizan varillas flexibles debajo de la superficie de salto y que argumentan ser más seguras.

Seguridad de la cama elástica

Sin dudas el punto más importante. Si hacemos un recorrido por la evolución de las camas elásticas notaremos que se han profesionalizado y que también su uso masificado ha exigido mejoras de estructura y seguridad. Hoy en día todas las camas elásticas tienen una red de protección y materiales cobertores de los resortes.

La tecnología también avanzó en el tipo de lona de salto, creando modelos específicos que absorben los golpes e impactos, suavizando los paños y eliminando bordes duros de la superficie e incluso costuras.

Mantenimiento

Ninguno de nosotros estaría contento si tiene que armar y desarmar una cama elástica cada vez que se usa. Es por eso que lo más habitual es dejarla a la intemperie, posiblemente todo el año.

Para que no se deteriore o incluso pase a ser peligrosa, debemos protegerla. Cuando no la usamos, es conveniente quitar la red de seguridad para que el sol no la reseque. También es ventajoso cubrir la cama elástica durante el invierno con alguna lona.

Tomando algunas precauciones para protegerla prologaremos su vida útil.

A la hora de revisar las especificaciones, busquemos que los metales o aceros de la estructura cuenten con doble recubrimiento o cierto tratamiento que evite la oxidación.

Opción extra: las mini camas elásticas o jumping fitness

Son más pequeñas, para una sola persona, sin red de seguridad y cercanas al piso. Llegaron al mundo fitness para quedarse. Son utilizadas para incorporar saltos a la rutina de ejercicios, haciendo la actividad más divertida.

Estos saltos se han convertido en un ejercicio muy completo a nivel aeróbico, favoreciendo la salud cardiovascular y el bienestar físico, cubriendo las necesidades de tonificación y resistencia. No las descartemos.

Hasta aquí algunas líneas de orientación. Luego de haber tomado estas medidas de espacio y precauciones de seguridad, seguramente estaremos más cerca de llegar a la cama elástica adecuada.

No siempre es posible, pero de estar al alcance, la mejor manera de elegir la cama es probándola, saltando sobre el modelo antes de adquirirlo.