Es un clásico en todas las familias que con el frio llegan las enfermedades típicas. Seguro, como parte del tratamiento, necesitaremos un nebulizador para bebes y niños.

Es sabido que comienzan los meses de frío y vuelven a la agenda familiar, los virus y bacterias propios del otoño- invierno, provocando la llegada de las enfermedades respiratorias estacionales.

Los bebés y niños son el grupo más vulnerable al contagio, algo que también ocurría cuando nosotros éramos chicos.

Es normal que, como cada año, vuelvan la gripe, los resfriados y, sobre todo, las bronquiolitis y los broncoespasmos. Ante estos males, un nebulizador para bebés y niños es una gran alternativa a la hora de emprender estrategias de cura.

El nebulizador ayuda a los niños y niñas a sentirse mejor cuando padecen alguna enfermedad respiratoria, despejando las vías de acceso al aire.

El nebulizador para bebes y niños, permite también administrar medicamentos en forma líquida, vía inhalatoria, mediante una boquilla o una mascarilla.

Siempre siguiendo la orden del pediatra, por medio del nebulizador es posible administrar de manera cómoda y fácil, el fármaco indicado y que llegue directamente a la vía respiratoria, provocando menos efectos secundarios que su administración por otras vías, que siempre son algo traumáticas para los más peques.

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Cómo funciona un nebulizador para peques

Como contamos, el nebulizador sirve para llevar medicamentos a los bronquios de una forma muy sencilla.

El peque, o no tan peque, no tiene que realizar ninguna maniobra: sólo debe respirar como siempre lo hace.

Con el nebulizador en marcha y con la mascarilla colocada en nariz y boca del niño, la nube formada por el nebulizador permite el ingreso de la medicina las vías aéreas de manera lenta, suave y nada traumática.

Además de ser vehículo de medicación, el nebulizador sirve para humidificar los bronquios y sus secreciones, facilitando la expulsión posterior del moco.

Por otra parte, el nebulizador puede cambiar de tamaño de mascarilla, y así adaptarse a peques o grandes.

El nebulizador según la edad del peque

Según como venga equipado y lo que resulte menos invasivo, el nebulizador puede utilizarse con una mascarilla o con una boquilla.

Naturalmente, este accesorio es de uso personal y no se comparte. Se recomienda un lavado y esterilización correctos siempre.

Volviendo a las edades de los peques, en lactantes y niños pequeños de hasta 5 años, se recomienda usar mascarilla ya que por ser peques no saben u olvidan respirar por boca, acción muy necesaria ya que si respira por nariz, esta actúa como filtro y retiene parte de la medicación suministrada.

Si el peque es bebe, lo más probable es que llore. Esto, si bien nunca es agradable, favorece el proceso ya que al llorar respira por boca.

Cómo preparar y utilizar el nebulizador en peques

Tips que nos ayudaran muchísimo:

– El peque debe estar en posición erguida, sentado pero derecho.

– Los padres con manos bien higienizadas.

– Medición exacta de la medicación a suministrar y luego, colocar en el nebulizador.

– Mantener la nebulización hasta terminar la dosis.

Beneficios del nebulizador en peques

– Ideal para medicamentos recetados.

– Permite variar de dosis según recete el pediatra.

– Genera menos efectos segundarios que un tratamiento oral.

– Fácil de armar, utilizar, desmontar e higienizar.

Antes de nebulizar a nuestros peques, tratemos que la experiencia no sea demasiado incomoda.
Busquemos que para ellos sea algo entretenido, que sea parte de una rutina, que esté relajado, erguido pero cómodo y que se sienta acompañado.
Una buena estrategia es permitir que los peques miren sus contendidos favoritos en la Tablet o en el Smartphone. Esos 10 o 15 minutos se les pasarán volando.