Bañar al bebé en un lugar apto y seguro, es fundamental para evitar accidentes. Para padres primerizos, acercamos estos consejos para elegir la bañera del bebé.

Los padres primerizos se ven frente a un interminable abanico de productos que formarán parte de la vida diaria del nuevo integrante de la familia.

Ya de por sí, elegir es un trabajo complejo. Pero además, les llegan miles de consejos y experiencias ajenas que a veces les nublan más que lo que los ayudan.

A la hora del baño del bebé, todo es nuevo, todo es parte de la unión entre padres e hijos. Casi como un ritual.

En ese momento, suele suceder que algunos padres prefieren meterse a la bañera de casa junto a los pequeñitos y compartir el baño o ducha juntos. Es un lindo momento, pero según los especialistas, en esta acción se corre el riesgo de caídas, golpes o que el bebé se les resbale de los brazos.

Por eso, es recomendable invertir en una bañera, que le proporcionará seguridad y comodidad al bebé, y a los padres los dejará más tranquilos.

Asear al peque en una bañera de bebés es muy divertido y estimulador, más aún si sumamos accesorios y juguetes de baño.

Pero tenemos una mala noticia papis primerizos: no son todas las bañeras de bebés iguales.

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Cómo elegir la bañera para nuestro bebé

En el mercado existen muchos tipos de bañeras, de diferentes tamaños, funcionalidades, formas, colores, diseños y prestaciones.

Al momento de elegir una, siempre se debe tener en cuenta que:

– La bañera debe ser de plástico grueso y resistente, que no se rompa con el peso del bebé o del agua.

– Si la bañera es plegable, será muy práctica y fácil de cargar y llevar en los viajes.

– Si la bañera no se pliega, será más sólida y resistente, pero algo tosca.

– Existen bañeras ajustables al crecimiento del bebé. Nos sirven por más tiempo y son cómodas para el peque.

– Elijamos bañeras con tapón para la salida del agua, así no debemos darlas vuelta para vaciarlas o cargarlas llenas.

– Obviamente la bañera no debe tener peligrosos bordes rectos ni ásperos.

Bañar a un bebé recién nacido

Generalmente los papás sienten gran preocupación la primera vez que bañan al recién nacido.

Los temores son normales y apuntan más que nada a las caídas o al ingreso de agua en nariz y oídos. Esto obviamente estresa a los papis y de ocurrir, le generará un gran susto al peque que romperá en llanto.

Los pediatras suelen autorizar el primer baño a los dos o tres días de la caída del cordón umbilical. Desde entonces, podemos bañarlo todos los días, como un hermoso hábito.

Nada más lindo que ver cómo un bebé disfruta de su baño. Es todo risas y travesuras, miles de gotas y después, posiblemente, un sueño sereno y relajado.

Como dijimos, la bañera plástica es una buena opción para los primeros baños, porque son más cómodas tanto para los papis como para el bebé.

A la hora de empezar el baño, asegurémonos de tener todos los elementos necesarios al alcance. La mayoría de los accidentes ocurren cuando los papás nos alejamos un “segundito” de los peques a buscar algo. Ahí nomás, bien cerquita, tengamos siempre jabón, esponja y toalla del bebé.

Si tenemos espacio y comodidades, también dejemos cerca la ropita para después del baño.

Los primeros baños

Puede que los primeros baños no sean del agrado del peque y llore fuerte para notificarnos. Por eso aquí una pequeña guía para hacerlo más placentero y amable:

– No más de 10 centímetros de agua en la bañera.

– El agua debe tener una temperatura de entre 37 y 38 grados, muy agradable.

– Cuando sumerjamos el bebe, comenzar por los pies, luego el cuerpo y finalmente la cabeza. Que vaya acostumbrándose a ese paso a paso.

– Utilicemos jabón y shampoo especial para bebés y con moderación.

– Que no queden residuos de jabón o shampoo para evitar irritaciones.

– Para salir del agua, las toallas con capucha son una muy buena opción.

– Que no queden sectores húmedos en la piel y pliegues del peque.

– Terminado el baño, masajeamos y aplicamos aceite para bebé en todo su cuerpo. Esto les encanta y relaja aún más.

Ya fuera del baño y después del aceite, prestemos especial atención a la zona donde apoya el pañal. Debemos evitar que se irrite.
Colonias y perfumes, siempre sobre la ropa, nunca directamente sobre la piel.
¡Suerte papis!