Es uno de los juguetes más atractivos del mercado.

Hay padres que quisieran volver a ser niños solo para poder manejar uno de estos autos fenomenales.

Cuando pasamos por la vidriera de las jugueterías con los peques, luego del “quiero, quiero, quiero”, seguro que algún dedito señala el auto eléctrico o a baterías.

Según los especialistas en juegos, los autos de este tipo no solo tienen un rol lúdico, también mejoran la relación de nuestros pequeños con el equilibrio, fomenta la coordinación de decisiones y movimientos y ayuda al cálculo de distancias.

Si nos preguntamos si todos los autos a batería son iguales, la respuesta es no.

El inconveniente surge ante la cantidad de modelos y marcas que hay en el mercado, ya que se hace complejo elegir, y no caer en el truco del que se ve más bonito.

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¿Cuál nos conviene comprar?

Para que podamos comprar un coche eléctrico infantil con absoluta confianza y tranquilidad, debemos tener en cuenta algunos parámetros básicos. Por ejemplo:

· La edad del pequeño permite seleccionar la potencia del coche.

· La homologación del juguete apto para uso infantil.

· Cumplimientos de las normas de seguridad del coche.

· Materiales de fabricación.

· Marcas de prestigio, nos acercan mayores certezas.

Importante es tener en cuenta previamente, el espacio donde jugarán con estas “naves” nuestros hijos, ya que son juguetes de desplazamiento y en algunos casos, de buen porte.

Son juguetes ideales para disfrutar en jardines, patios amplios, plazas y parques, al aire libre.

También los especialistas recomiendan que las motos y autos a baterías sean utilizados por los chicos, pero siempre en presencia de adultos. Son seguros, pero mejor estar atentos.

Dos datos técnicos de contexto: por lo general no son juguetes pesados aunque sí pueden ser incomodos de transportar. El otro dato para tranquilidad de los padres es que estos modelos no suelen superar los 2 kilómetros por hora.

Antes de comprar

Hay modelos, tamaños y potencias para todas las edades, pero es recomendable que no suban a conducir menores de 3 años. Y como dijimos, siempre un padre cerca.

Como en todo coche, de calle o de juguete, lo más importante es la seguridad, por eso es muy importante confirmar que el coche a batería esté debidamente homologado.

Ya desde lo relacionado al consumo, revisemos la duración de la batería, vida útil de la misma, soporte de recarga y el tiempo que demora en cargar totalmente.

El material de construcción de la estructura del coche o la moto a batería también es importante. Además de la homologación de los materiales, debemos considerar la resistencia a los golpes, garantías de fábrica y que, por más que sean vistosos, que no tenga detalles que sean de riesgo para los chicos, por ejemplo filos o vidrios.

Factores a tener en cuenta

Ya sabemos que estos coches eléctricos para peques son uno de los juguetes preferidos y de reiterada demanda para cumpleaños, día del niño, Navidad o Reyes Magos.

Pensando justamente en su alegría, debemos considerar algunos factores importantes:

Marca

No es un tema de marketing u ostentación, sino de seguridades. La marca no es un asunto en el que nos podamos permitir apostar. Para estar más tranquilos es conveniente invertir en firmas ya instaladas y con experiencia en el mercado, que puedan garantizarnos la calidad del juguete. Estas empresas además, han avanzado en los acabados, terminaciones y han logrado un elevado nivel de detalles que hace que los coches tengan esa verosimilitud que encanta a los peques, haciéndolos casi como los reales pero a escala.

Las primeras marcas, además de la estructura, han sumado en realismo, incorporando bocinas como las verdaderas, sonidos de funcionamiento, encendido y apagado con llave, acelerador y freno, luces exteriores y de tablero y cinturón de seguridad, por ejemplo.

Potencia de motor

Como explicamos anteriormente hay que prestar particular atención en la relación entre la potencia del coche y la edad del ocupante.

Si el conductor tiene menos de 3 años, la potencia deberá ser baja, no más de 6 voltios. Otra alternativa es que busquemos coches con opciones de velocidad preestablecidas, pudiendo modificarlas desde nuestro criterio, acorde a la edad del peque.

En la medida que crezca, podemos buscar modelos de 12 voltios o más, para llegar a una mayor potencia y velocidad. Pero siempre es recomendable la presencia de un mayor.

Autonomía y/o control remoto

Si queremos estar aún más tranquilos como padres, varios modelos incluyen la opción de dirigir el coche o moto a batería, desde un control remoto.

De esta manera, activando el control parental podremos guiar el trayecto de los niños de forma teledirigida.

Recordemos que es un regalo para los chicos, ya que se ha visto como los padres terminan jugando desde el control, teniendo al peque en la butaca no muy divertido.

¿Casco y cinturón?

Es un tema que se sigue discutiendo a nivel mundial. Cada país toma criterios y normativas distintas al respecto. Algunos plantean que si tiene ruedas y toma velocidad, su conductor debe llevar casco y cinturón, como en cualquier otro caso.

En algunos lugares del mundo se optó por imponer velocidades limitadas y obligatorio control parental.

Como padres debemos estar atentos. Si bien la mayoría de los modelos traen cinturón, sabemos que es muy común que nuestros pilotos quieran desabrochárselo.

Materiales de fabricación

Definitivamente el coche a batería debe ser resistente a los golpes y contar con la estabilidad necesaria y segura para garantizar que la unidad no volcará.

Los materiales deben permanecer seguros y conformar una estructura fuerte, sin filos ni partes móviles que puedan ser peligrosas.

Con estos tips, solo nos queda divertirnos con los chicos. Los coches eléctricos son perfectos para jugar al aire libre y por consiguiente, una excelente alternativa a los videojuegos, los juegos de mesa y al encierro. A disfrutarlos!