Esta Navidad ningún juguete genera más ilusión que un auto a batería. A qué debemos prestar atención.

Llegan las fiestas de fin de año y las vidrieras se colman de juguetes, pero hay uno que se convierte en un imán para los más chicos: es el auto eléctrico o a batería.

Esa sensación de la velocidad, el sonido suave de un motor y hacer eso que ven hacer a los padres desde el asiento trasero, genera un mundo de ilusión increíble.

Este tipo de rodados propone muchas posibilidades de juego y diversión e incluso aporta beneficios en el desarrollo del pequeño conductor, por ejemplo, mejora el equilibro y coordinación y permite el eficaz cálculo de distancias y naturaleza de maniobras.

El coche a batería es también una buena manera de estimular el juego en exteriores, patios, plazas y parques, alejando un poco a los más chicos de las pantallas.

Niños y pantallas: ¿ya es hora de que tenga una Tablet?

Las compañías de desarrollo de juguetes, y en especial de coches eléctricos, han detectado la demanda y la necesidad de cuidados y mejoras para mayor seguridad del pasajero. Ya no son aquellos rudimentarios rodados, pesados y ruidosos de un principio.

Las marcas introdujeron avances tecnológicos y en la calidad de los materiales para poder hacer frente a las inquietudes y necesidades, tanto de los niños como de los padres.

Hoy la oferta permite un disfrute mayor y seguro.

Desde lo estético, los modelos han evolucionado de gran manera. Los coches eléctricos para niños son iguales a los vehículos de grandes marcas fabricados especialmente para adultos. Con esta similitud, los peques están fascinados.

De hecho, podemos encontrar modelos basados en rodados de películas famosas o de autos de carrera de la F1, por ejemplo.

Lo cierto es que ante tal cantidad de marcas y de modelos, no resulta fácil elegir el indicado.

Por eso, hay una serie de puntos a los que debemos prestarle atención antes de adquirir un coche a batería.

Beneficios de los coches eléctricos para niños

Como sabemos, los más pequeños son esponjas y todo lo absorben.

Estas réplicas hechas a escala del original, permiten la sensación de estar en la vida real, la vida de “los grandes”.

Que su rodado sea eléctrico puede servir para concientizar sobre el cuidado del medioambiente, teniendo en cuenta y remarcando que el vehículo del peque no contamina ni arroja desechos contaminantes.

Estos juguetes son la mejor opción para jugar en jardines y parques, es decir, al aire libre.

Estos vehículos para niños permiten fortalecer su percepción del espacio y la coordinación de movimiento, favoreciendo su desarrollo motor. Podemos inculcar que manejar tiene sus reglas e invitarlos a ser responsables y respetar los límites mientras juegan.

Además, es el juguete ideal para introducir a los menores en las leyes de tránsito, permitiendo que se sientan seguros al volante cuando aprendan a manejarlo pero también respetando al peatón y algunas reglas básicas. Estando atentos, permitirá que se desarrollen sus habilidades de coordinación y concentración y de manera directa, cuidará su propia integridad física.

Coches y motos eléctricos o a batería para peques

Como dijimos, hay gran variedad de modelos. Para más certeza y tranquilidad, ni los coches ni las motos a batería, suelen superar la velocidad de 2 kilómetros por hora, por lo que son totalmente seguros y livianos. De todas formas, lo recomendable es que siempre sean utilizados en presencia de adultos.

Consejos a tener en cuenta antes de la compra

Para la elección de una moto o coche eléctrico debemos prestar atención y más que nada, respetar la indicación de la edad mínima y máxima de los niños recomendada por el fabricante. Esto es básico.

La seguridad es siempre lo más importante. Los coches eléctricos para niños tienen que estar homologados y cumplir la normativa de seguridad. Busquemos la certeza máxima en este sentido. El que maneja es nuestro hijo.

Con respecto a la cuestión técnica, un tema importante es la duración de la batería y el tiempo en que esta se carga. Si no manejamos estos datos, habrá llanto seguro.

Otro parámetro importante que puede condicionar la decisión, es la calidad de los materiales de fabricación, que deben ser resistentes y blandos a la vez, sin filos o elementos peligrosos. Además deben ser fáciles de limpiar y desinfectar.

El mercado está lleno de colores, tamaños, marcas y modelos. Atentos a los gustos del pequeño o pequeña, busquemos modelos que sean de su agrado, no del nuestro.

Qué más a considerar en los coches eléctricos para niños

Busquemos marcas que tengan respaldo y experiencia en este mundo del juguete. Esto nos garantizará la calidad y respuesta ante fallas o reclamos. Por lo general estas marcas ya han evolucionado en sus materiales, ofreciendo mejores acabados y un elevado nivel de detalles que aportan una mayor verosimilitud, haciendo que parezca un vehículo real. Bocina, sonidos reales de encendido y apagado, sonido de ruedas chillando al doblar, suman a la experiencia.

En cuanto a otros extras, hay modelos con encendido y apagado de motor a llave, cinturón de seguridad, acelerador y freno, luces traseras y delanteras, y mucho más.

Atención a la potencia

Aunque sean de juguete, no olvidemos que se trata de vehículos.

La potencia del motor debe estar directamente asociada a la edad del niño.

Sin son bebés de entre 1 y 3 años, hay que elegir modelos con potencia muy baja. Podemos incluso buscar modelos con control remoto para que los padres tengan cierto manejo a distancia. Si el peque ronda los 4 años, ya se puede optar por una potencia algo mayor.

Esta Navidad, imaginemos la carita de los peques de la casa si cuando pasa Papá Noel, les deja un auto a batería en el arbolito. Esa sonrisa no tiene precio.