Ventajas y desventajas de los “ratones de mano” que encontramos en el mercado.

Si tuviéramos que generar una rivalidad entre el mouse inalámbrico y el tradicional con cable, todo se reduciría a libertad de movimientos versus precisión.

Dicho así, suena lapidario para el ratón inalámbrico, pero no es tan determinante, ya que la variedad de modelos, el uso que le daremos y hasta el ámbito en el que nos desarrollemos, todo influye en lograr una certera elección.

Que el mouse sea inalámbrico es usualmente celebrado por los usuarios de dispositivos tecnológicos. Obviamente, esta característica propicia una libertad de movimientos que no permiten aquellos que cuentan con un cable, por más largo que sea.

Lo concreto es que el cable siempre impone un límite. Además, debemos sumarle que es muy probable tener que lidiar con nudos, incomodos enredos o que se enganche o nos lo enganchen al pasar.

Pero la función la cumplen, sin peros, y responden con precisión como desde hace años.

Los inalámbricos pueden sufrir interferencias, por ejemplo, y esto atenta contra nuestros tiempos y trabajos.

Por lo tanto, no está fácil resolver cuál es el periférico más conveniente para cada tipo de usuario.

Ambos tienen ventajas y desventajas. Como dijimos, el mouse correcto dependerá siempre del uso que le demos.

Hablaremos más que nada de los inalámbricos, puesto que los periféricos con cables los conocemos desde hace décadas, con todas sus particularidades y experiencia.

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Mouse inalámbrico

Este periférico tiene ventajas valiosas, teniendo como destacada la capacidad de brindarnos comodidad.

Son ideales para vincular una notebook al televisor, por ejemplo. Ubicados en el sillón, elegir del catálogo de nuestra aplicación streaming, la película a disfrutar. Sin cables cruzando el living.

Las empresas desarrolladoras de inalámbricos los definen como recomendados indiscutibles en ámbitos de oficinas y escritorios, prácticos y pequeños.

El mundo de los gamers también los adora. Existen modelos de ratones inalámbricos ideados exclusivamente para los fanáticos de los videojuegos, brindando respuestas con alcance de entre 5,10 y hasta 15 metros de distancia. Pero no es un debate cerrado, como veremos luego.

Resumamos sus ventajas

– Practicidad

El mouse inalámbrico o wireless es práctico y funcional. Nos permite fácilmente cambiar de posición para seguir trabajando y hasta desarrollar nuestra tarea a distancia, como dijimos, hasta 15 metros según el modelo.

Son ideales para presentaciones de trabajos en pantalla, definiciones sobre gráficos y hasta edición.

– Portabilidad

Los inalámbricos son fáciles de transportar, pudiendo llevarlos hasta en un bolsillo.

Al no tener cable simplemente se apaga para ahorrar batería y se guarda. Completamente portátil. Por fin podremos olvidarnos de enrollar el cable antes de trasladarnos a otro lugar.

– Organización de escritorio

Generalmente, es estos tiempos de espacios reducidos, un ratón inalámbrico podría ser un gran aliado a la hora de ordenar y organizar nuestro escritorio o mesa de trabajo. Simple: hay un cable menos para enroscar, incómodo y que además acumula polvo. Si sumamos a nuestro periférico de mano un teclado también inalámbrico, tendremos 2 cables menos con que lidiar y lograremos un escritorio más ordenado, limpio y organizado, optimizando centímetros cuadrados.

Hablemos de las desventajas del inalámbrico

Nuestro ratón wireless puede traernos algunos dolores de cabeza.

Claro que no son todos los modelos iguales y la innovación avanza y llega cada minuto.

Mientras la tecnología evoluciona las propiedades de nuestros periféricos, te acercamos algunos puntos que podrían jugarte en contra al adquirir un inalámbrico, solo para que los tengamos en cuenta.

– Menos precisión

Está probado que el mouse con cable es más preciso que algunos modelos inalámbricos. La industria ha puesto el foco en esto y ha creado ratones inalámbricos de alta definición, pero son mucho más costosos. Si no le exigiremos demasiado y no tenemos necesidad de precisión absoluta, sigue siendo una buena elección.

– Pilas y baterías

Hay dos tipos de ratones inalámbricos: unos a la pila y otros con batería. Como es sabido, ambos soportes energéticos se agotan con el uso. Siempre tendremos la preocupación de cargar las pilas y que no nos deje sin recursos ni respuesta en plena actividad. Por lo general duran de 3 a 6 meses, variando también de acuerdo al modelo y el perfil de uso.

– Interferencia

La amplitud de modelos nos traerán reacciones diferentes, pero hay una posibilidad que solo la viviremos y padeceremos, en el ámbito en que usemos el mouse inalámbrico. Dependiendo de los dispositivos que tengas en tu oficina, playroom o casa en general, puede suceder que la señal del mouse wireless sufra alguna interferencia y, por consiguiente, disminuya su rendimiento y respuesta. Los enemigos del ratón sin cable son, principalmente, los teléfonos y routers inalámbricos. De todas formas, con el avance diario de esta tecnología, los casos de interferencias son cada vez más raros de ver.

El público gamer

El player de videojuegos en PC, por lo general adora el inalámbrico. Sin embargo un ratón con cable será más fiel y certero. Además, por lo general, la computadora se encuentra siempre en el mismo lugar y con el mouse con cable no hay necesidad de preocuparse por las pilas o la batería.

Los gamers posiblemente sean el público más exigente de la escena tecnológica. El mouse inalámbrico les permite moverse durante las partidas. Pero reconocen que el inalámbrico suele ofrecer una menor velocidad de respuesta que mouse con cable. Esto es propio de la latencia, que es el tiempo de reacción, algo menor para otros usos y casi fatal para un gamer compitiendo.

Con estos puntos claros llegamos a la conclusión que comprar un ratón inalámbrico puede ser una buena decisión en la mayoría de los casos, pero no siempre.

Como dijimos al principio, es fundamental tener en cuenta el uso que le daremos para determinar cuál es la mejor inversión.