Las aplicaciones y la utilización de la Tablet como herramientas fundamentales para estudiar en un curso semipresencial.

La posibilidad de estudiar de manera remota existía hace años, pero como todos sabemos, las cosas han cambiado en el último año.

La educación ha venido marcada por la crisis de la Covid-19, que ha provocado que miles de alumnos de todo el país se vean obligados a asistir a sus clases de forma semipresencial.

Desde casa, estudiar no reviste cambios, ya que se sigue utilizando en gran medida, la técnica de toda la vida. Lo que cambia es la clase, el contacto alumno-docente, apoyado ahora en la asistencia semipresencial o directamente virtual.

Desde las herramientas al alcance, se remarca las bondades de las diferentes aplicaciones y plataformas para acercar conocimiento a los estudiantes.

Zoom, ClassRoom, Meet y hasta las videollamadas por Whatsapp, se convirtieron en los nuevos pizarrones.

Claro que estas posibilidades técnicas, necesitan un hardware donde estacionar para poder sacar el máximo provecho en su utilización.

No todas las familias cuentan con una computadora de escritorio. Es más común contar con una notebook o netbook para actividades laborales o recreativas.

En este contexto, y viendo que pueden ser varios los integrantes de la familia que necesiten conectarse, a veces en el mismo horario, la Tablet surge como la pantalla salvadora.

Niños y pantallas: ¿ya es hora de que tenga una Tablet?

Ventajas del aula virtual

Con la aplicación de las tablets en las aulas, entran en juego otras acciones académicas y pedagógicas que permiten generar ventajas. Como por ejemplo:

– Tiempo-lugar: A diferencia de las computadoras fijas de escritorio, la Tablet nos permite el aprendizaje fuera de las aulas, e incluso, fuera de casa. La tarea y la asimilación de conceptos, puede producirse en cualquier parte y en cualquier momento.

– Modernización: Permite salirse de las rígidas estructuras antiguas del aprendizaje memorístico para pasar al abordaje de las materias por medio de actividades prácticas, tareas para “hacer cosas” con apoyo documental, individualmente o en grupo. Esto estimula el aprendizaje y entrenamiento de destrezas orientadas a idear, planificar, buscar y gestionar la información y los datos. Además, Internet es una biblioteca sin límites de fuentes documentales.

– Aprender por proyectos: El aprendizaje por proyectos se enfoca en un problema que hay que solucionar o en una tarea que se debe realizar más allá del aula. Pasa a convertirse en una obligación que permite visualizar y luego administrar los tiempos de respuesta. El objetivo es resolver la situación.

– Una tarea, varias materias: Hablamos del enfoque interdisciplinario, es decir, dejar de lado el antiguo aprendizaje mecánico y “de memoria”, para enfocarse en un trabajo que muestre la mayor cantidad de aristas de un mismo tema. Lograr la interrelación del conocimiento en vez de uno por área o asignatura. Esta forma de aprender demandará un trabajo cooperativo y una mayor participación de los alumnos, así como su implicación y motivación. La Tablet y las plataformas virtuales, son la manera indicada.

Beneficios de la Tablet en la educación semipresencial

Según los especialistas, la utilización de la Tablet es comparable a llevar el libro bajo el brazo. Y la clase también.

– Con la Tablet aumentan las interacciones profesorado-alumno, mejora el clima de aula con una herramienta moderna, y se incrementa la motivación hacia el aprendizaje de los estudiantes por medio de Internet.

– La Tablet además, es un instrumento que contribuye al cambio y a la modificación de metodologías en el aula. Inmediatez de respuesta, fuente inagotable de información multimedia e interactiva, articulación virtual entre materias y más.

– Aula flexible. El aprendizaje es personalizado y facilita la relación de los contenidos curriculares con la realidad. La personalización de la relación entre docente y alumno, se convierte en un recurso valiosísimo en los casos de alumnos con dificultades de aprendizaje. Justamente, para aquellos que cuentan con esta realidad académica, la Tablet forma parte de la motivación y del manejo de los tiempos de asimilación. Con esta pantalla se capta mejor la atención del alumno, se favorece la comprensión de los temas, mejora la memoria visual, entre otras bondades.

– Como dijimos, invita a la innovación pedagógica.

– La Tablet favorece la creatividad, dada la cantidad de aplicaciones a utilizar.

Las apps y la Tablet, más aún en contexto pandémico, llegaron para dar respuesta a la educación virtual o semipresencial.
Con ventajas más que claras, permiten una interrelación dinámica, fluida y moderna entre los actores del proceso.