Doblando la esquina esta la vuelta al cole. Espaldas cargadas de libros y cuadernos. Y después los dolores. Hagamos un buen uso de la mochila para evitar lesiones.

Las vacaciones escolares están llegando a su fin. El comienzo del ciclo lectivo en los distintos centros y niveles educativos, está esperando a la vuelta de la esquina y ya fueron anunciadas las fechas de inicio.

Aun conviviendo con la pandemia, aunque se espera que sea en franca retirada, los organismos de educación han anunciado presencialidad plena.

Esto indica clases hasta cerca de la próxima Navidad, después de dos años muy complejos.

Hay que equiparse bien, buscando una mochila que nos acompañe, que resista el trajín, pero más que nada, no nos lastime o genere lesiones en su uso cotidiano.

La selección de una buena mochila es primordial para evitar los problemas de espalda que puede acarrear el sobrepeso del material escolar, más que nada en nuestros pequeños.

Una mochila debe ser resistente, ligera y confortable. Pero claro, no es fácil encontrarla.

Por eso acercamos algunos consejos para escoger la mochila perfecta, que no nos lastime o genere lesiones.

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Antes de comprar la mochila

Es importante tener en cuenta que la mochila no es un accesorio exclusivo de alguna franja etaria.

Vemos mochilas desde el jardín de infantes hasta en la facultad. En la primera va la tasita y algún juguete; en la segunda, pesados libros o la notebook.

Algunos consejos

– Es importante que evaluemos la carga o contenido de nuestra mochila. Su tamaño y la distribución del peso, son los factores determinantes.

– En los niños, debemos considerar que la mochila cargada, no supere el 10% del peso total del peque. Esta ecuación evitará dolores, molestias o lesiones.

– Volviendo a los más chicos, es importante que los mayores supervisen la carga de la mochila antes de salir de casa.

– Si la mochila es para un adolescente, el porcentaje podría aumentar. Ya en esas edades, empiezan a contar el peso, la altura, la contextura física, lo que debe llevar a diario, el medio de transporte y más.

– Las mejores mochilas son las que se sujetan firmes en pecho y la cintura, manteniendo así postura y posición de la espalda.

– El respaldo debe ser rígido pero acolchado.

– Las tiras, lo más anchas posibles, acolchadas y de extensiones ajustables.

– En el interior, varios compartimentos para repartir mejor el peso y encontrar todo más fácil.

– Lo pesado, cerca de la espalda siempre.

– No llevar la mochila baja. No más de 5 centímetros por debajo de la cintura o podría generar molestias, dolores o lesiones según el peso.

Lesiones más frecuentes por un mal uso de las mochilas

– Contracturas o dolor de espalda por un mal uso de la mochila o por carga excesiva: Ante el mayor peso, tendemos a inclinar el torso hacia adelante sobrecargando las vértebras. Esto provoca dolor y contracturas a nivel cervical y dorsal. A largo plazo esto puede provocar lesiones en chicos y grandes.

– Siempre las dos correas o tiras: Se corre probado riesgo de lesión y dolor de hombro, cuello y espalda si utilizamos solo una correa. Peor aún si son estrechas ya que pueden hundirse en el hombro, molestando nervios y hasta la circulación.

– El peso de la carga: Como dijimos, en menores, el peso de la mochila no debería superar el 10 ó 15% del peso corporal del menor. En los mayores puede ser un poco más.

– Ajuste de correas o tiras: Que la mochila se localice pegada al cuerpo y sin balanceos.

Con estos consejos de buen uso, y atentos a las necesidades y requisitos técnicos, no debería ser un inconveniente encontrar la mejor mochila para el comienzo de clases.
Y siempre llevar lo necesario, para evitar lesiones indeseadas.