Llega el Día de los enamorados y muchas parejas buscan estar solos en un destino ideal. Aquí una guía para la escapada romántica perfecta.

Llega San Valentín en un contexto único. Venimos de una pandemia que aún no se fue del todo. Los protocolos pueden variar según el destino, pero es un muy buen regalo para dos, una escapada romántica inolvidable.

En ocasiones es necesario apartarse de la monotonía, el trabajo, las obligaciones y hasta de la ciudad que nos contiene todos los días. Cambiar el aire.

Hay destinos que se destacan dentro de la geografía y los gustos argentinos. Y hay otros no tan promocionados que permiten la intimidad justa para esta ocasión.

Bariloche, Mar del Plata, Salta, Mendoza o Tandil, son destinos románticos por excelencia. Los paisajes combinan con las opciones al aire libre y con las propuestas gastronómicas típicas de cada lugar.

De todas formas una cosa son vacaciones y otra una escapada romántica que a veces no supera las 48 horas. Y a eso restémosle el tiempo del viaje, aunque los que saben dicen que el viaje es parte del encanto y que hay que disfrutarlo tanto como el destino.

Lo importante es aprovechar la excusa de San Valentín y disfrutar el Día de los enamorados en otro destino.

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El viaje, con música

Uno de los puntos en los que puede o no coincidir una pareja, es en los gustos musicales. Si no logramos alternar la música del viaje, es una buena idea que quien haga de acompañante se tome la tarea de ofrecer opciones. En la Tablet o desde el Smartphone, hagamos que las canciones, bandas e intérpretes también sean parte de lo que une los gustos de la pareja.

Es un lindo ejercicio que además, ayuda a que las horas de ruta pasen más rápido.

Una buena alternativa es buscar bandas de covers que hagan nuestra música favorita en otro estilo como jazz, bossa, chill out, house, etcétera.

GPS y evitemos el mal trago

Si hay algo que no nos puede pasar, es perdernos en el camino hacia nuestra escapada romántica. Esto genera tensión e incomodidad, todo lo contrario a lo que buscamos.

Antes se utilizaban los mapas, pero por suerte y gracias a la tecnología, hoy contamos con GPS.

El GPS nos permite tener información en tiempo real del lugar donde estamos y la distancia y ruta indicada para llegar a nuestro destino.

Utilizando la información pregrabada en el GPS, podemos establecer rutas más eficientes, ahorrando tiempo y recursos, mejorando la planificación del viaje.

También podemos ver los lugares de interés en el trayecto, desde los puntos turísticos hasta las estaciones de servicio o gastronomía.

Con esto listo, proyectemos nuestra escapada romántica de San Valentín, alejándonos de la cotidianidad y conectándonos solo en la persona que nos tiene cautivos. Este viaje relámpago, es ideal para disfrutar y disfrutarse en pareja, viviendo una experiencia memorable. Pongamos un poco de todo: ilusión, creatividad, pasión, magia y complicidad.

Ideas para una escapada romántica inolvidable

– Busquemos un entorno casi de película. Lo esencial es la buena compañía, con las dosis de intimidad y momentos inolvidables juntos. Si es un hotel cinco estrellas o en medio de la naturaleza, es lo de menos. La idea es conectarse, mirarse a los ojos, escucharnos con atención, en paz, lejos de todo.

– El factor sorpresa es importante. Si es un regalo, que la pareja no se lo espere. Tengamos todo resuelto antes del anuncio. Esto le encantará y será imborrable ya que demuestra que los detalles están todos contemplados. Organizar una escapada romántica y que no se lo espere, es algo muy emociónate para los dos.

– No olvidemos un regalo especial. Es cierto que la escapada puede ser el regalo, pero ya en destino, los dos solos y si el presupuesto lo permite, hagamos un regalo especial. Le dará un toque más romántico a la escapada. A veces no es cuestión de dinero, ya que algo hecho por nosotros es igual o más demostrativo. Fotos, un video, alguna tarjeta, o comprar un buen vino que aparezca de la nada, pueden ser destellos que mejoren aún más la noche.

– Sí o sí, contemplemos una cena romántica. No importa si el hotel o la cabaña tiene servicio al cuarto. Si no tiene, encarguémonos de esa cena íntima, con luz tenue de velas, las dos copas, algún bocado dulce como bombones. No puede faltar la cena romántica bajo ningún concepto.

– Masajes: no fallan, son el punto de contacto inicial, de bienestar y placer que ambos pueden proporcionarse. Además, los masajes nos desconectan de todo, nos relajan, eliminan el estrés y la tensión corporal. Si queremos que todo fluya aún más, sumemos a nuestra valija, algún aceite aromático. De nada.

– El desayuno en la cama forma parte de un nuevo día, juntos, solos y compartiendo esa magia que empezó ayer. Ese desayuno, al igual que la cena, debe estar en nuestros planes. Es un toque romántico y especial para comenzar con una sonrisa y mimos extras un nuevo día.

Por último, y antes de elegir nuestro alojamiento, busquemos aquellos en los que no haya niños correteando por los pasillos, jugando y rompiendo un poco el clima. A veces el silencio forma parte de la sensación de intimidad y evasión de la realidad en esos momentos que estamos en pareja, disfrutando.

Con todos estos ítems, la escapada romántica no puede fallar.