Fácil y en tu casa, sin necesidad de ir a la peluquería.

A lo largo de los tiempos, la barba ha cumplido roles e ilustrado, queriendo o sin querer, distintas cualidades de quien la porta. Parece mentira que ese pelo que crece sobre el mentón, parte del cuello, los pómulos y bajo el labio inferior del varón, diga tanto.

Si cerramos los ojos y nos ponemos a imaginar la posible imagen de un hombre al que se le atribuye cierta sabiduría, seguro que esa imagen es de alguien con barba. Mucha barba. En diferentes culturas, a los hombres con barba se les han atribuido, además de ser sabios como detallábamos, dotes de potencia sexual, cierta virilidad y hasta estatus social alto.

En otras épocas, ostentar una barba, significaba ser raro, ser hippie, cierta falta de refinamiento, desprolijidad y hasta de poca higiene. Desde comienzos de este siglo hasta hoy, la barba ha vuelto a tener prestigio.

Se la considera una proyección de masculinidad, prolijidad, cuidado estético y hasta pasó a formar parte de la coquetería del hombre. Es por ello que se ha dado, de un tiempo a esta parte, la proliferación de las barberías, que en un pasado estaban en declive con clientes más bien mayores y ahora son de diseño, máxima higiene y música chill out.

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La barba volvió con todo

Hace aproximadamente 10 años resurgió en los Estados Unidos, la moda de las barbas de estética entre folk y de hombre de montaña, conocida mundialmente como hipster. No solo era una cuestión de look. También representaba una ruptura con el hombre afeitado de manera impecable, con cara lavada, que ostentaba el mote de correcto.

Primero fueron barbas de las denominadas “de 2 días” para luego extenderse en longitud. Desde entonces, la barba importa. Antes alcanzaba con la máquina de afeitar. Ahora es cada vez más común que los caballeros lleven consigo un cepillo o peine para su vello facial, apliquen cremas, polvos y otros productos cosméticos, y se recomienden barberos entre ellos.

Como dato anexo, los hipsters dejan crecer su barba hasta conseguir una longitud deseada que suele ser importante. Se la recortan cada 4 o 5 semanas para corregir alrededor de la boca, bigote, controlar volumen, contornos de límites cerca de las orejas y cuello. Al quedar la barba incluida en la moda, se le han definido varios estilos, dependiendo del gusto y las distintas formas de rostros.

La barba se recorta mediante el afeitado o paso de máquina y según se desee, se recorta procediendo a rasurar partes de los pómulos y el cuello. Puede ser peinada mediante cepillos especializados. Algunos las moldean con tijeras y otros eligen maquinas manuales de distintos tamaños y características, que permiten diseñar la barba que se quiere lucir.

Cómo recortar la barba con una máquina eléctrica

Recortar la barba con máquinas propias y en casa, sigue siendo el método elegido por los hombres. Los motivos son varios, pero dos de los principales son poder administrar los tiempos y ahorrarse el dinero del turno en la barbería.

Las maquinas más elegidas suelen ser las que funcionan a batería recargable y que además, son inalámbricas. Son cómodas y permiten mayor libertad de movimientos.

No olvides cargar bien la batería, para evitar quedar a mitad de recorte.

Importante: antes de cuidar la barba debes proteger la piel. Para ello es fundamental que esté hidratada con cremas adecuadas y bálsamos que generen las condiciones ideales para que el pelo facial crezca fuerte y sano.

Ahora sí, comenzamos

Frente al espejo debemos decidir:

· Ante una barba muy poblada, determinar qué largo queremos dejar.

· Si lo que queremos es quitar volumen, conviene ir peinando para bajar correctamente la medida de la máquina.

· Comienza por un lado de la cara para luego tener la referencia al cortar el otro y que quede parejo.

· Inicia desde las patillas hacia abajo, gradualmente.

· Para los recortes en la zona del cuello deberás elevar el mentón. Allí la referencia es la nuez de Adán.

· El bigote se debe peinar hacia abajo y es posible que convenga utilizar tijeras.

· Luego del corte, aplica loción anti irritante.

Cómo cuidar la barba

El pelo de la barba no tiene la misma textura ni característica que el cabello. Es por ello que necesita ser tratado con shampoo, aceites, cremas y ceras específicamente creadas para barbas. A la hora de la higiene, se sugiere lavar la barba con agua tibia y realizando masajes circulares no agresivos.

Los barberos profesionales sugieren 2 lavados diarios: uno por la mañana y el otro por la noche. Y tiene sentido. La barba se expone a todos los agentes contaminantes con los que se cruza durante el día, sumándole la posibilidad de recibir restos de comida o bebida, o la sequedad de la piel en invierno tanto como el sudor en verano.

Luego del lavado hay que tener en cuenta que los aceites, generalmente con aromas exquisitos, suelen ser grandes aliados para el cuidado de la barba. A la hora del peinado, se pueden adquirir ceras especiales, que dejan suaves, brillosos, casi sedosos los pelos faciales.

Ya con la barba prolija, se puede aplicar una loción refrescante. Como sucede históricamente, el look dice mucho de uno y cuidar la barba es una tarea más a tener en cuenta.

En estos tiempos, ya no alcanza con prestar atención al atuendo, el pelo u otros detalles. Hoy nuestra barba habla por nosotros.