La tendencia mundial en bienestar son los masajeadores eléctricos. ¿Son efectivos estos aparatos que prometen confort y relax?

No pasa inadvertida la cantidad de opciones en masajeadores eléctricos que vemos tanto en la televisión como en las redes sociales.

Su incorporación en nuestra rutina en busca de un bienestar casi inmediato, los hacen necesarios y placenteros.

La explicación no es tan complicada, y hasta podría considerarse predecible. Estos nuevos masajeadores eléctricos imitan casi a la perfección los movimientos manuales en algunos tipos de terapias. Están diseñados  para aplicar presión de mayor o menor intensidad a través de la vibración, y ahí sí está la diferencia.

En cuanto a los beneficios, podríamos enumerar varios, pero se destaca la capacidad del masajeador de reducir el estrés, el dolor y la tensión muscular.

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De todas formas persiste la pregunta: ¿son buenos los masajeadores eléctricos?

Además de sus propiedades anti estrés, también podemos encontrar modelos que permiten recuperar la firmeza de la piel y brindarnos un efecto relajante.

La ventaja principal es que su utilizaron incluye la creación o generación de un momento de satisfacción personal, que repercute en el cuidado. Podríamos considerarlo una especie de mimo o caricia de nosotros, para nosotros.

Las opciones se multiplican con la llegada tanto de masajeadores más bien generales, e incluso algunos creados para tareas o zonas específicas el cuerpo.

El hecho de que en el mercado de opciones podamos encontrar específicos masajeadores para espalda, anticelulíticos, faciales, estimuladores, capilares, generadores de firmeza, para el cuello, en fin, para casi todo, significa que es un artículo que tiene claras ventajas aplicables.

Un dato a tener en cuenta siempre es que no son sustitutos de las manos de los profesionales, sino más bien, una forma de relajar y generar cierto alivio.

 

Las ventajas de los masajeadores eléctricos

Lo dicho: son consideradas herramientas de comprobados resultados en la terea de disminuir dolores, tensiones, tonificar la piel y generarnos el placer de la relajación.

Pero además, podríamos destacar: practicidad, comodidad y efectividad.

Practicidad: dependiendo del tipo y modelo de masajeador, que sabemos es un mundo amplio, este artefacto es compatible con hacer otro tipo de actividades en simultáneo. Por ejemplo, si estamos trabajando en la computadora, escuchando música, leyendo, participando de un Zoom, sin inconvenientes podemos recibir el masaje necesario para nuestro cuerpo.

Hay masajeadores que necesitan ser aplicados, pero hay modelos que se pueden dejar en contacto con la zona del cuerpo, independientemente. Asimismo existen modelos de masajeadores impermeables, que pueden utilizarse en la ducha logrando un efecto peeling y tonificante de la piel, mientras se relaja con el agua.

Comodidad: por lo general, en un masaje manual invertimos energía y generamos presión física que al cabo de unos minutos puede llegar a cansarnos. Incluso hay zonas en el cuerpo donde es complejo llegar con precisión y fortaleza, siempre hablando de autogenerarnos ese alivio. Ante este panorama, los masajeadores eléctricos realmente son prácticos y cómodos ya que están diseñados para dar soluciones a los dolores o la rigidez muscular.

Dentro de esta comodidad, remarcamos que existen los modelos a pilas, a batería o eléctricos que, a diferencia de nuestras manos, no se cansan.

Efectividad: el punto que más nos interesa. Pero es muy importante no pedirle al masajeador una tarea para la que no fue creado. Si adquirimos un masajeador facial no le exijamos que sea descontracturante. Pero si le damos el uso debido, los masajeadores eléctricos son realmente efectivos. Por ejemplo, un masajeador contra la celulitis, utilizado con frecuencia y combinado con productos específicos, dará resultados concretos. Con cierta rutina y constancia se podrán notar cambios, sino no.

Dos temas a tener en cuenta: precio y electricidad

Como dijimos, la amplitud de modelos y opciones específicas de ayuda que nos puede brindar un masajeador eléctrico, hace difícil generalizar los precios de mercado. Si es cierto que, como casi siempre, conviene elegir las marcas ya consolidadas en la materia, no solo para tener referencias sino también para que nos respondan con solvencia en caso de desperfectos o cuestiones de las garantías.

Pero siendo simples, un masajeador eléctrico bien vale la inversión.

Electricidad:

Hay modelos que no son eléctricos, que se pueden usar con tranquilidad aun cerca del agua. Pero por lo general estos masajeadores son eléctricos y eso conlleva tomar ciertos recaudos y precauciones.

Los eléctricos actualmente son  modelos muy seguros, vienen originalmente sellados herméticamente y sus baterías o cables están protegidos.

Si los usaremos en el baño, fuente de humedad y líquidos, es preferibles prevenir asegurándonos que sean impermeables.

Algunos modelos son novedosos e interesantes. Por ejemplo:

Masaje de rotación en 3D: permite ser aplicable para todo el cuerpo gracias a sus 8 cabezales de masaje y además cuenta con intensidad regulable. Su equipo tiene una función avanzada de calor y protección contra sobrecalentamiento, con velocidad regulable y mangos ajustables.

Ha sido diseñado por médicos y fisioterapeutas para luchar contra celulitis. Ejerce acción de drenaje linfático, estimula la regeneración de las fibras y la recuperación de la elasticidad del tejido. Genera piel más firme y uniforme, piernas estilizadas y ligeras.

Masajeador eléctrico con presión de aire: es eléctrico y con rodillos. Su sistema de aire proporciona un efecto calor. Ideal para pies, piernas y rodillas. Se lo denomina presoterapia, que es una técnica de tratamiento que consiste en aplicar presión positiva.

Este masajeador proporciona masaje relajante por compresión de aire. Son 30 masajeadores en 1 con 3 modos de masaje y 3 niveles de intensidad. Funciona con rodillos activos y 3 modos de masaje vibratorio. Es un masaje térmico que mejora la circulación.

Masajeador facial eléctrico de silicona: es uno de los gadgets de belleza más buscado y utilizado en estos tiempos. Tiene doble función ya que ayuda a realizar una limpieza profunda de cutis y además proporciona un masaje suave.

El masaje con este dispositivo ayuda a lograr una piel más luminosa. Las velocidades más altas son para exfoliar o limpiar. Las frecuencias más bajas permiten masajear y reducir líneas de expresión Cuenta con un programa de 15 velocidades, pudiendo vibrar hasta 70000 veces por minuto.

Los masajeadores eléctricos llegaron para quedarse. Se han convertido en una herramienta práctica y cómoda de darnos alivio sin tener que molestar a nadie con un “masajito”.
Sus usos se multiplican y sus beneficios también. Por algo será.