Correr te cambiará la vida.

Correr es la actividad física que más adeptos suma por día. Desde el caminante que se inicia en el trote y luego va evolucionando, hasta aquellos que se exigen con duras rutinas.

Todos ellos tienen algo en común: un objetivo claro.

Generalmente tiene que ver con el estado físico, mantenerlo, ejercitarse.

Correr tiene gran efecto positivo para las personas que lo utilizan como aliado de dietas o planes para bajar de peso. Siempre en estos casos se recomienda un seguimiento y consulta previa con el profesional indicado.

Son muchísimos los beneficios de salir a correr con cierta asiduidad. Por ejemplo, mejora el sistema cardiovascular y aumenta las defensas.

Según preparadores físicos y profesores, correr es de las actividades fitness que más beneficios nos aporta.

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Te contamos algunos:

· Reduce el riesgo cardíaco ya que disminuye la presión arterial y corrige el colesterol.

· Mejora el estado anímico, reduciendo la depresión y aumentando la confianza en la propia imagen corporal y sus resultados.

· Mejora la visión periférica.

· Mejora nuestra salud si padecemos problemas respiratorios o bronquiales.

· Ayuda en el proceso de digestión.

· Reduce el sobrepeso y evita sus riesgos.

· Mejora la postura corporal.

· Aumenta nuestra masa muscular.

· Previene la diabetes y controla los niveles de azúcar en sangre.

· Mejora la calcificación de los huesos.

· Aumenta la inmunidad de nuestro sistema, más resistencia a virus y bacterias.

Aparte de todos los beneficios que mencionamos antes, también hay una gran ventaja extra y es que correr ejercita todo nuestro cuerpo. Esto nos permite eliminar entre 400 y 1000 calorías por hora, obviamente con las variables propias de nuestra contextura física y peso, velocidad empleada, tiempo de entrenamiento e intensidad del ejercicio.

Y otro beneficio que no se ve en la balanza es que hace bien a la cabeza. Oxigenarnos, el aire libre, la compañía de nuestra música, disfrutar del paisaje, hace que podamos placenteramente desengancharnos de nuestros problemas, relajarnos psicológicamente.

Los especialistas indican siempre que lo más difícil es empezar. No solo para los amateurs, también para los profesionales. Los primeros 15 a 20 minutos son más duros que los

posteriores, ya que el cuerpo se está adaptando: el corazón deberá bombear a mayor velocidad más sangre, la musculatura siente la exigencia, la respiración se ve alterada.

El primer paso

Te acercamos consejos para que, si sos principiante y te dan ganas, empieces a correr con los cuidados correspondientes.

Si vamos a salir a correr, tenemos que tener en cuenta estos puntos básicos:

· Calentar previamente: como en cualquier deporte o actividad física es fundamental precalentar para evitar lesiones tanto articulares como musculares. Sentadillas extendiendo rodilla y contrayendo cuádriceps, estirar gemelos, hacer grandes círculos con los brazos y comenzar trotando a ritmo suave para luego ir subiendo el ritmo.

· Revisión previa: Es siempre recomendable pasar por el médico y ponerlo al tanto de nuestras ganas de correr. Que nos de consejos y en caso de ser necesario, nos sugiera estudios de control. Si todo está bien, podremos desarrollar nuestro ejercicio sin riesgos.

· Indumentaria adecuada: Debe ser ropa cómoda y que no comprima la circulación sanguínea. El punto más complejo podría ser el calzado. Las zapatillas de mayor calidad suelen ser costosas. Pero si no buscamos ser atletas de los próximos Juegos Olímpicos, un calzado que nos resulte cómodo y no nos genere dolor es un buen comienzo. Si mientras o durante el ejercicio sentimos incomodidades físicas, consultemos a un profesional. Podríamos lastimarnos sin darnos cuenta.

· El horario indicado: Si podemos elegir, siempre es mejor por la mañana. Es el ideal ya que activa el motor de nuestro cuerpo y nos quita la pereza al interrumpir el sueño. Los expertos consideran que correr en el turno noche podría perjudicar el sueño de los principiantes ya que descansarán mal luego de la exigencia.

· Comer bien: Si salimos a correr por la mañana, debemos comer algo suave previamente, que nuestro cuerpo lo absorba rápido, como yogurt o una fruta. Al volver, luego de la ducha, incorporemos hidratos y proteínas que nutran sanamente.

· Opciones y teorías sobre estirar: Tan importante como el calentamiento previo es dedicarle el tiempo necesario a estirar tras correr. El tiempo de estirar los músculos no debe ser excesivo y nuestro cuerpo nos dará señales. Algunos profesionales creen que estirar en exceso es dañino y que conviene hacerlo cuando hemos intensificado la exigencia o sentimos una sobrecarga muscular, sino no. Hay incluso quienes dicen que conviene estirar cuando el musculo ya enfrió y no está agotado. Otros que una vez por semana estiremos todos los grupos musculares unos 30 minutos y con eso bastará. Teorías hay varias y deberíamos considerarlas o asesorarnos previamente sobre cómo estirar y cuándo.

Estos consejos son la base para nuestro comienzo de una actividad ahora bautizada “running”. Los beneficios son muchísimos, pero debemos emprender esta cruzada con responsabilidad y cuidándonos.

Por lo pronto, debemos planificar nuestra rutina conscientes de nuestras posibilidades y siendo realistas. Lo ideal es marcarnos un objetivo a largo plazo e ir dividiéndolo en tramos, para que el esfuerzo no sea maratónico y logremos satisfacciones a corto plazo.