La tecnología ha avanzado también en este sentido, creando y desarrollando distintos productos y herramientas de estética.

De todas formas hay consejos muy simples para empezar a cuidar nuestra piel. Por ejemplo:

  • Protégete del sol: es una de las formas más importantes de cuidar nuestra piel. La exposición al sol puede provocar arrugas o manchas de la edad, así como un aumento del riesgo de cáncer de piel.
  • Utiliza protector solar: en lo posible de amplio espectro. Colócalo en abundante cantidad y vuelve a aplicarlo cada 2 horas. Si estas nadando o traspirando, mayor frecuencia.
  • Evita sol directo: busca lugares con sombra, evitando el sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, que es el más intenso.
  • Usa ropa que te proteja. Utiliza prendas claras, manga larga y pantalones que cubran tus piernas. Además no olvides tú sombrero o gorra.
  • No fumes: fumar le da a tu piel un aspecto avejentado y contribuye a la formación de arrugas. Este hábito disminuye el flujo sanguíneo y da un aspecto pálido a la piel. Además daña el colágeno y la elastina, las fibras que le aportan fortaleza y elasticidad.
  • Trata la piel con suavidad: tenemos que tener presente que la limpieza y los afeitados diarios pueden perjudicarte la piel. Para tratarla con suavidad limita la duración del baño y utiliza agua tibia en lugar de agua caliente. También evita los jabones fuertes que pueden eliminar los aceites naturales de la piel.
  • Aféitate con cuidado: lubrica la piel, aplica la crema y utiliza una afeitadora limpia y afilada. Aféitate en la dirección en que crece el pelo, no en contra.
  • Sigue una dieta saludable: te verás y sentirás mejor. Frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras en cantidades abundantes son la mejor opción. Beber mucha agua ayuda a mantener la piel hidratada.
  • Controla el estrés: se han registrado casos en los que el estrés perjudica la piel, provocando hipersensibilidad, acné o resequedad. Toma medidas anti estrés como dormir lo suficiente, establecer límites razonables de obligaciones y tomarte tiempo para hacer las cosas que disfrutas.
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Teniendo estas máximas en claro y llevándolas a la práctica, estamos dando pasos firmes y positivos.

El secreto de una piel sana es ser constante y mantener una limpieza adecuada particularmente en el rostro. No basta con aplicarse crema hidratante cuando sintamos que la piel está seca.

Los especialistas han esgrimido 10 reglas a seguir en nuestra rutina de cuidado de la piel del rostro para conservar una piel sana, joven y radiante.

1. Sé constante. No sirve cuidarnos solo cuando vemos nuestra piel castigada. Como siempre en salud, la prevención es clave y la constancia también.

2. Conoce tu piel. No son todas las pieles iguales y los productos a utilizar tampoco. Conociendo nuestra piel sabremos qué es lo que necesitamos. Podemos consultar un especialista que nos asesore.

3. Limpieza facial 2 veces al día: Limpiar la piel por la mañana para eliminar las toxinas generadas al dormir y por la noche para retirar la suciedad de la jornada y potenciar un sueño reparador.

4. No utilices cualquier crema hidratante. Nuestra piel es necesita una hidratación correcta. Consulta un especialista a la hora de hacer tu elección.

5. Aplicate crema hidratante 2 veces al día. Se cree que alcanza solo a la noche, antes de dormir. Sin embargo también hidrata tu piel por la mañana, si es posible con la crema indicada, que no siempre es la misma del otro turno.

6. Desmaquillate bien, pero suave. Si lo hacemos todas las noches, la regeneración de la piel al dormir será efectiva. Siempre de modo suave.

7. Cuidado especial alrededor de los ojos. Esta zona de la cara posee una piel especialmente sensible, fina y que tiende a la deshidratación. Debemos cuidarla de sobremanera.

8. Exfolia tu piel. Los especialistas recomiendan 2 exfoliaciones por semana, pero como hemos explicado, todas las pieles son distintas.

9. Siempre protegete del sol. Lo dicho. Y no solo pensar que el protector es para el verano. Todos los días, incluso para ir al trabajo, si tu piel lo requiere, aplica protector.

10. Realizá tratamientos estéticos. Los tratamientos estéticos te ayudarán a mantener tu piel limpia y perfecta.

Masajeador y limpiador facial

Como esgrimimos en el comienzo, la tecnología también ha avanzado en materia de cuidado de la piel, creando herramientas de uso específico que simplifican la tarea diariamente y nos ayudan a mantener una sana rutina.

Es el caso del masajeador y limpiador facial.

Un gran aliado en estos tiempos. Indispensable socio de nuestra piel.

En la palma de la mano encontramos la solución al oscurecimiento de la piel y a esas asperezas tan incomodas.

El limpiador y masajeador facial es ideal para iluminar y revitalizar la piel. Pensado para trabajar la zona del rostro, cuello y escote, elimina las células muertas en la superficie y ayuda a estimular la renovación celular.

Además es adecuado para mujeres y hombres y todo tipo de piel.

Cómo mejorar el cuidado de la piel con un estilo de vida saludable.