Planchar ha sido una de las actividades más odiadas de todos los tiempos, hasta ahora. La tendencia son las planchas verticales de vapor.

Sin dudas planchar, históricamente, ha sido una de las tareas hogareñas menos deseadas, lo que no quiere decir que no sea necesaria.

Lo concreto es que, alrededor del mundo, millones de personas se ven obligadas a deslizar esta pesada y calurosa herramienta por las telas y las prendas con el objetico de eliminar las arrugas que generan el lavado y secado. Incluso cuando solo estuvieron guardadas mucho tiempo en una valija o en un placard.

Las planchas son imprescindibles y útiles en todos los hogares, a pesar de su mala prensa y de tener la amarga rutina de sacar la mesa o tabla, enchufar, estirar las prendas, rociar, humedecer y acalorarse un poco.

La novedad en el mercado son las planchas verticales de vapor.

Como elemento de planchado cumple con todos los requisitos, sumando la practicidad y facilidad de su uso. Con estas nuevas aliadas de nuestros paños, planchar se convierte en un proceso mucho más sencillo y rápido.

En este informe compartiremos sus ventajas y modos de uso, y sumaremos algunos tips extras de este pequeño electrodoméstico.

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Hablemos de planchas y sus usos

Ya conocemos las planchas tradicionales, de vapor o directas.

En el caso de las planchas verticales de vapor, existen en el mercado diferentes tipos, con características que las distinguen entre sí.

Lo cierto es que este artefacto de mano es verdaderamente revolucionario y puede facilitar muchísimo la tediosa tarea.

El secreto de su funcionamiento consiste en aplicar ráfagas de vapor sobre las prendas, lo que permite que se alisen en segundos, ya que el calor húmedo penetra las fibras de los paños y telas, eliminando las indeseables arrugas.

Si hacemos memoria, las planchas verticales de vapor se venían utilizando casi exclusivamente en ambientes más profesionales como tintorerías, casas de ropa, hotelería o gastronomía.

Existen modelos compactos y prácticos de llevar, por lo que en poco tiempo surgieron modelos de cómoda portabilidad, lo que hizo que fueran ideales en viajes o traslados.

De ahí en más, se fueron sumando las claras y grandes ventajas de contar una plancha vertical de vapor en nuestras propias casas, para los usos diarios.

Imaginemos como con solo recorrer la tela, tendremos listos en pocos minutos, camisas, vestidos, pantalones y hasta sábanas. Proyectemos el alivio que sería en época escolar con los guardapolvos y uniformes.

Todo planchado y sin necesidad de utilizar una tabla de planchar, simplemente colgando la prenda en una percha y recorriéndola con la plancha a vapor. Listo.

Sus ventajas

Son aliadas perfectas para que en pocos minutos, las telas y hasta los tejidos, estén lisos y listos para usar.

Dentro de sus características positivas y distintivas, está su tamaño y portabilidad, como enunciamos anteriormente. Se pueden utilizar y manejar con una sola mano y son prácticas a la hora de los traslados.

Otra ventaja es olvidarnos del cuidado extremo de algunas telas y sus apliques. Por ejemplo, remeras con estampas, delicados tejidos e incluso prendas con piedras y apliques, se planchan con la misma facilidad y sin riesgo de roturas, quemadas o agresiones a relieves, por ejemplo, bordados.

También son fenomenales para grandes superficies, como ropa de cama, acolchados finos, manteles o cortinas.

En cuanto a su uso, podemos olvidarnos de movimientos milimétricos con la plancha tradicional. Aquí, cuando planchamos una prenda, la interacción entre el vapor y la fuerza gravedad, alisan las telas en segundos, sin la necesidad de ejercer presión.

Consejos para usar mejor la plancha vertical de vapor

Según los especialistas, las planchas de vapor, cuando llegan a una casa, se convierten en uno de los electrodomésticos más queridos. Si bien parece un poco exagerado, claramente aliviar el sistema de planchado tradicional utilizando una herramienta liviana y práctica, es una gran avance que puede considerarse, de alguna manera, placentero.

Es por eso, y para optimizar el uso de nuestra nueva amiga, que acercamos consejos para que le saquemos el máximo provecho:

– Temperatura según la prenda: esto no es nuevo ya que en la plancha tradicional también deberíamos hacerlo. Es recomendable separar las prendas según el tejido, administrando la temperatura de la plancha a vapor. De todas formas, aun sin ser la temperatura indicada, son mucho menos agresivas que las planchas tradicionales.

– El depósito de agua siempre lleno: el vapor viene de un depósito de agua que, dado lo liviano y práctico del equipo, suele no ser muy grande. Esa reserva de agua debe mantenerse llena para que funcione correctamente. No olvidemos recargarla.

– El descanso necesario: cuando ya no utilizamos nuestra plancha vertical de vapor, debemos dejarla en reposo para que se enfríe, al menos, 30 minutos. Es el tiempo que necesita el equipo para volver a funcionar como corresponde. Otro consejo importante es vaciar el depósito de agua antes de guardarla.

Como en todo artefacto, es recomendable seguir siempre las instrucciones ya que existe amplia variedad de modelos y marcas. Los manuales de uso e instrucciones son la mejor manera de sacarle la máxima respuesta a nuestro aparato.

Ya sabemos todos los pros de cambiar nuestra forma de planchar para siempre. Con la plancha vertical de vapor, ganaremos tiempo y nos ahorraremos los esfuerzos de presionar las telas con planchas pesadas y calientes. Nada más que agregar.