Las tradicionales piletas de lona para armar, se han convertido en las figuritas difíciles en este verano pandémico.

Este verano reina la incertidumbre como consecuencia de la pandemia y por temor o por cuestiones económicas, la opción de viajar parece de lejana a imposible.

Lo que no puede esperar es el calor y en ese plano, es notorio y casi record el incremento de la demanda de todo tipo de pileta: material, fibra y lona.

Las piletas encastradas al igual que las clásicas de lona se comercializan a buen ritmo desde mediados del año pasado y los analistas estiman que la demanda podría superar la oferta.

Algunos podrán proyectar su momento de alivio ante las altas temperaturas asistiendo a clubes o piletas comunitarias, pero lo cierto es que allí, más allá de los protocolos sanitarios, tampoco hay seguridades de continuidad. Además siempre está latente la posibilidad de un retroceso de fase que obligue a un cierre total o parcial de esta alternativa.

En cuanto a lo económico, si pensábamos viajar al exterior, la erogación disponible iba a ser importante, por lo que la cancelación de esas vacaciones permitirá la compra de piscinas de material o fibra.

Pero si el 2020 ha sido duro con nuestros bolsillos y en casa no hay ningún espejo de agua que nos alivie, entonces todas las luces apuntan a la tradicional y querida pileta de lona.

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La mejor opción

Las piletas de lona se imponen este verano como una opción económica.

El hecho concreto de la falta de certezas para estas vacaciones de verano llevó a muchos a alistar sus propios patios para pasar allí los días de calor.

A veces no es que no se pueda o quiera invertir en piletas de material o fibra, sino que en casa no hay espacio para esas estructuras.

Los más nostálgicos dicen que la pileta de lona tiene cierto encanto. A muchos les traerán recuerdos de su infancia en el patio de la casa de los padres, tíos, abuelos o algún amigo del barrio.

Pero lo cierto es que lo único que quedó de aquellos tiempos es el recuerdo.

Hoy, las piletas de lona, evolucionaron y no son solo un rectángulo de caños, cuatro o seis patas y la lona. En mercado, y siempre hablando de “piles” de lona, encontramos modelos redondos, bordes inflables, de distintos tamaños e incluso tipo “olímpico”. También las hay más pequeñas para bebes, con diseños infantiles al estilo parque acuático, sumándoles toboganes y mucho más.

Si queremos ir un poco más lejos, existen los “jacuzzis” de lona que son geniales e inflables.

Ventajas de la pileta de lona

Una de las principales ventajas de estas piletas es la facilidad de armado y guardado al finalizar la temporada. Se adaptan prácticamente a cualquier sitio. Incluso, siempre averiguando previamente los permisos y cuestiones de seguridad, se pueden tener armadas en departamentos con patios reducidos o terrazas.

Otra gran ventaja es que son fáciles de encontrar, ya que podemos conseguirlas, y en gran variedad, en las casas de venta de electrodomésticos, supermercados, jugueterías o de manera online.

Además de tener todas estas vidrieras, sumemos que las tiendas vendedoras seguramente nos ofrecerán beneficios, promociones y financiación tanto de la casa como de las tarjetas y bancos.

Piletas y pandemia

Como dijimos, la compleja o casi nula posibilidad de viajar, producto de la pandemia de coronavirus que golpea al país, la región y el mundo, provocó que en muchos hogares se optara por invertir el dinero de las vacaciones en la compra de piletas, para pasar el verano en casa.

El mercado ofrece alternativas muy variadas y de hecho, los vendedores de piletas tienen precios y opciones para todos los bolsillos.

El escenario más complejo se da en que las fábricas sufrieron el 2020 y acotaron casi en un 50% su producción como consecuencia de la pandemia. En la práctica, esta reducción podría complicar el stock ante un incremento casi record de la demanda de piletas.

De todas formas, la demanda trae alivio económico y se estima que logrará reactivar un sector que seguramente no se esperaba ser tan pretendido.

Los modelos

Volviendo a la demanda de las piletas de lona, desde que comenzó la temporada, hay algunos modelos que son los más buscados.

Acorde a los tipos, modelos y tamaños son los precios, lo que hace bastante simple la ecuación pileta-bolsillo.

Los compradores comienzan pensando en los más peques de la casa, con piletas de poca profundidad. Luego siguen los modelos de tamaño intermedio, que permiten el ingreso de adultos.

Una de las estrellas de las “piles”, es la más grande y vistosa: un espejo de agua de lona con capacidad de 4.500 litros, hexagonal, de 3 metros de largo y muy buena profundidad. Un lujito.

La variedad de precios es enorme y depende de la marca, modelo, tamaño, calidad e incluso de la tienda de venta, promociones y financiación.

Mantenimiento

Actualmente en el mercado se consiguen kits de limpieza y mantenimiento y productos químicos que permiten tener el agua limpia por mucho más tiempo y ahorrarse el trabajo de cepillarla una vez por semana.

Uno de los productos más elegidos es el cloro en pastillas, que se coloca en una boya y se renueva semanalmente. La ecuación es una pastilla cada 5000 litros de agua.

Es importante retirar la boya cuando los niños están usando la pileta, para evitar golpes o accidentes.

Seguramente nos ofrecerán un alguicida, que deberemos suministrar en nuestra “pile”, también acorde al tamaño y los litros de agua.

Al igual que en las piletas de material o fibra, existen bombas y equipos de filtrado para piletas de lona. Incluyen un filtro lavable que, si somos constantes y cuidadosos, durará todo el verano. También podemos adicionar un barrefondo, con lo que tendríamos un equipo completo para mantener el agua de la pileta para no desperdiciar ni vaciar para la limpieza.

Como vemos, la pandemia y el bolsillo han construido el boom de las piletas de lona. Podríamos decir que son tradicionales pero lo justo sería marcar que han evolucionado y de gran manera.