Son los sistemas de calefacción móvil más utilizados. Hoy vamos a repasar todo lo que hay que saber de un calefactor halógeno, antes que llegué el frio.

Se viene el frio y como sabemos, en la Argentina, el frio es frio en serio.

A la hora de contar con una calefacción general para nuestra casa o lugar de trabajo, son varias las alternativas, tanto a gas como eléctricas que se muestras como una opción favorable.

Pero lo cierto es que no siempre alcanza y solemos necesitar un refuerzo en zonas o momentos puntuales.

El calefactor halógeno es un sistema de calefacción móvil muy útil para calentar en momentos concretos, como por ejemplo la hora del baño, o cierta habitación para los más chicos o adultos mayores de la casa.

Es una solución rápida, de apoyo, ideal para uso esporádico y que además, se puede mover con cierta comodidad.

De todas formas, al ser un anexo a la calefacción ya instalada, consultemos a nuestro instalador inicial, cuál es el modelo y las características indicadas para lograr una buena combinación.

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Cómo es el calor de un calefactor halógeno

Como dijimos, el calefactor halógeno, al ser móvil, puede ser utilizado en una zona determinada.

Como característica de su performance, emite un calor muy agradable, similar al de los rayos solares, por lo parejo y estable.

Son rápidos a la hora de levantar temperatura, con una emisión focalizada y que no calienta el aire como un caloventor, sino que calienta la superficie apuntada.

La potencia de estos calefactores halógenos es muy grande, funcionan por radiación, por lo que calientan los elementos o personas que tienen delante, pero no así el aire o la sala en general.

Cómo funciona un calefactor halógeno

La estufa o calefactor halógeno cuenta con un filamento de metal enroscado dentro de un tubo de vidrio que contiene un gas halógeno.

El filamento se calienta muy rápidamente al paso de la energía eléctrica y reacciona elevando la temperatura.

Este calor surgido mediante radiación, consigue una mayor eficiencia a la hora de calentar la parte de baja y de media altura de la habitación.

En segundos, calor directo y potente.

Ventajas del calefactor halógeno

Los calefactores halógenos emiten un calor dirigido y centrado.

Son una muy buena solución de calefacción en espacios pequeños, hasta 10 m2.

A la hora de decidirnos, debemos tener en cuenta las ventajas que nos ofrecen los radiadores halógenos.

– Calientan muy rápidamente en comparación con otros tipos de estufas. El calor máximo llega en pocos segundos.

– Calor limpio. Como su calor es por radiación de infrarrojos, no mueven el aire, por consiguiente, no provocan que se mueva el polvo depositado en las superficies. Por esta característica, es la calefacción indicada para personas asmáticas, alérgicas al polvo o con problemas respiratorios.

– Ideales para calentar directamente a las personas y no perder el calor en el resto del espacio.

– Vienen modelos resistentes a salpicaduras, por lo que son los indicados para el momento de tomar una ducha y calentar el baño,

– Silenciosos al funcionar.

– Movibles, livianos, ligeros. Poder transportar el calor al lugar que hace falta es ideal.

– Sistema antivuelco, para que en caso de caída en traslado o accidente, corte automáticamente la alimentación de los tubos halógenos.

– Son económicos, tanto en la compra como en el mantenimiento.

– Pueden funcionar por largos periodos de tiempo.

A modo de resumen, el calefactor halógeno es una gran opción como sistema auxiliar de calefacción, para pequeñas estancias, como el cuarto de baño o para calentar directamente a una persona.
Si lo llevamos a la práctica, es calor limpio, directo y potente en solo segundos.