La Navidad, Fin de Año y Reyes Magos, son sinónimo de encuentro. Si se agrandó la familia, necesitamos incorporar a la mesa una silla de comer para bebés. Pero ¿cuál?

La llegada de un nuevo integrante a la familia siempre es una buena noticia. Se celebra y agradece.

Pero a la hora de incorporar al peque a la mesa, solemos quedarnos con los espacios justos y debemos incorporar una silla para que coma cómodamente, con todo a su alcance.

Esto nos lleva a comprar una silla para peques, que suena simple, pero no lo es. Por eso en este informe desandaremos los puntos a tener en cuenta antes de elegir una silla para comer para el bebé.

Estas fechas de encuentros, como Navidad, Fin de Año, la llegada de los Reyes Magos, hacen que invertir en estas sillas para comer de bebés, solucionen y optimicen espacios.

Estas sillas particularmente, llamadas “sillitas”, sillas altas o tronos en algunos países, deben brindar al bebé un espacio cómodo y seguro donde probar y disfrutar de los alimentos.

Sus bandejas son útiles para la experimentación de sabores y texturas y para que los peques aprendan a elegir y comer solos.

Desde que los bebés logran sentarse y sostenerse, aproximadamente a los seis meses y hasta los tres a cuatro años, se recomienda que utilicen sillas para comer.

Si creemos que no están suficientemente seguros, busquemos modelos que incluyan un cinturón que los sujete. Es fundamental.

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Guía de compra de la sillita para comer

Cuando se va a comprar la silla de comer para el bebé, debemos considerar el uso que le daremos, es decir, la frecuencia y ubicación. Algunas veces el peque come en la silla y otras a upa de los padres.

Es importante asegurar la silla y encontrarle ubicación. La estructura debe estar firme. Si la vamos a trasladar, la silla debe ser liviana y fácil de plegar.

Si nos gusta una silla móvil con ruedas, verifiquemos que tenga buenos frenos o anclajes.

La base o “patas” deben ser de mayor tamaño que el asiento, para prevenir volcaduras o desequilibrios al moverse o tambalearse.

Como siempre que hay peques como usuarios, los bordes y aristas no deben tener filos, deben ser redondeados y de materiales fuertes pero no peligrosos. Además procuremos que sean fáciles de limpiar.

Y reiteramos, la sillita de comer debe contar con un cinturón de seguridad resistente y con una tira para la entrepierna para mejor sujeción.

Existen distintos tipos de sillas para comer:

Estáticas o clásicas

Son las más habituales, con bandeja amplia y estructura plegable. Algunos modelos tienen la posibilidad de regular la altura. La mayoría incluyen cinturón de seguridad o asientos acolchados. Pueden ser fabricadas con plástico o metal y las más artesanales, de madera.

Dentro de las ventajas del modelo está la amplia variedad de diseños, son prácticas, cómodas y seguras. La única contra puede ser lo complicado de movilizarlas por su porte.

Sillas de pie modernas

En realidad lo moderno y vanguardista es lo estético. La función es la misma. Estos modelos de sillitas son casi objetos de diseño.

Sillitas portátiles

Estas sillas no tienen patas y podríamos definirlas como un asiento diseñado para sujetarlo directamente a la mesa. Hay modelos que se ajustan a las sillas tradicionales con correas.

Dentro de sus ventajas suele estar el precio y la portabilidad. Son una muy buena alternativa si se viaja mucho en familia o si pretendemos comer en un restaurante.

Además, ocupan muy poco espacio. La contra es que no incluyen bandeja para los alimentos.

Con esta información básica, ya notamos que hay varias opciones dependiendo de las necesidades y gustos de cada familia.

Antes de elegir un modelo, hay que tener en cuenta algunos aspectos:

– Seguridad: lo dicho, la necesidad de que cuente con cinturón para que el bebé este firme y no se deslice o desplace fuera de la silla. Patas de la silla bien extendidas y separadas. Silla firme y liviana. Si tiene ruedas, buenos frenos.

Que no sea muy alta evitará para inestabilidad. Que no tenga bordes filosos, ni objetos pequeños agregados que el bebé pueda llevarse a la boca.

– Higiene: que sea lavable y se limpie fácilmente. A los bebés les encanta experimentar con las comidas y ensucian mucho al comer.

– Mirar las especificaciones: seguro que incluye un detalle de tamaño y peso máximo del bebé que puede utilizarla. Respetemos esas cotas.

¿Cómo prevenir accidentes al utilizar la silla?

Como siempre, a la hora de prevenir o evitar accidentes, debemos ser responsables con su uso, haciendo que la silla de comer de bebé sea eso, y no exigirle a la estructura otras funciones para las que no fue creada.

Para no tener que lamentarnos, acercamos una guía de uso correcto de la silla:

– El peque debe estar sujeto siempre, aunque no lo sentemos allí para comer, aunque sea solo un momento breve. Siempre acompañado por un mayor.

– El bebé está explorando y es posible que se impulse hacia atrás apoyando los pies en la mesa u otra superficie frontal cercana. Esto es muy peligroso ya que puede tumbar la silla de espaldas.

– Que la altura de la silla no lo acerque a electrodomésticos, ventanas de vidrio, enchufes, productos tóxicos o medicamentos. Si nos va a acompañar en la cocina, evitemos la cercanía con cuchillos o elementos cortantes así como también electrodomésticos que levanten temperatura. Lo mismo con el fuego de la cocina.

Comprar una silla de comer para bebés no es complejo, pero tiene algunos tips que debemos tener muy presentes. Ante cualquier duda, leamos bien las instrucciones de uso del producto previamente y consultemos con el vendedor.