Llega el Día del Padre y papá quiere un taladro. Vamos a recorrer y averiguar cómo elegir el indicado y así sorprenderlo en su día.

Aparte de no ser un artefacto muy odiado por aquellos a los que nos gusta dormir hasta tarde un domingo, el taladro es una herramienta que tiene fascinados a los papás. No sabemos muy bien porqué.

Hacer agujeros, atornillar y desatornillar, parecen ser las tareas indicadas para pasar horas y horas en el garaje o en taller.

Es por ello que debemos saber qué características debe tener un buen taladro para que no decepcione al homenajeado.

Un taladro no es solo la base, esa que parece un arma galáctica. También cuenta con partes y accesorios que hacen a su funcionamiento como por ejemplo, una mecha, aunque también puede ser una fresa, un destornillador, un agitador de pintura o una piedra de lijado u otras opciones más. Todo en la misma máquina.

Justamente las mechas instaladas en la punta de nuestro taladro, nos permitiran realizar huecos y agujeros en madera, plástico, piedra, granito o cemento, incluso en algunos metales.

No son todas las mechas iguales. Para elegir la mecha adecuada para cada trabajo debemos considerar la velocidad con la que interactuaremos con el material y la dureza del mismo. Las mechas se desgastan con el uso, perdiendo filo. Por lo general directamente se compra una nueva, pero también se pueden volver a afilar.

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Antes de comprar un taladro

Antes de sacar el efectivo o plantearnos un sistema de cuotas y facilidades con la tarjeta, debemos preguntarnos:

1. ¿Qué tareas va hacer papá con el taladro?

2. ¿Qué material generalmente utiliza?

3. ¿Con qué frecuencia usaría el taladro?

Si tenemos esas respuestas, ya estamos rumbeados.

Eso nos permitirá saber qué tipo de taladro necesita, dados dos grandes grupos: taladros con cable y taladros sin cable o inalámbricos.

Con cable

Los taladros con cable tienen más potencia y velocidad, aptos para trabajos más duros. Por ejemplo perforación de paredes, ladrillos, granito o la mezcla de pinturas o cemento.

Inalámbricos

La ventaja es la portabilidad y la libertad de movimientos, sin cable ni toma corriente.

Son un poco menos potentes, por lo que van muy bien sobre maderas o plásticos.

Su autonomía está sujeta a la duración de la batería.

¿Qué es el rotomartillo?

Si lo que papá quiere hacer con el taladro son trabajos más duros, como perforar hormigón, losas o pisos, entonces más que un taladro común será preferible un rotomartillo, que tiene la potencia y la acción percutora necesaria para este tipo de materiales. Ya estamos hablando de un aparato fuerte en serio.

¿Y algo intermedio?

Claro que sí. El taladro con percutor. Puede que el taladro percutor nos parezca similar a un rotomartillo, pero no es así.

El taladro con percutor usa una rueda dentada para imprimir el movimiento hacia adelante y atrás. El rotomartillo utiliza un pistón neumático que aplica mucha más fuerza al perforar.

Por lo general, no son similares tampoco el mandril o “portamecha”. En el percutor, la mecha se introduce en el mandril y se gira y aprieta con una llave. En el rotomartillo se usa un sistema de ajuste específico.

La velocidad y la potencia, dependerá del modelo y la marca.

Otros puntos a tener en cuenta

Hay una serie de variables que dependerán de los modelos y marcas que se nos presenten como opción.

Estemos atentos a la potencia, tamaño y peso, velocidad, tipo y tamaño de mandril, empuñadura y diseño ergonómico. También que atornille y desatornille.

En los modelos inalámbricos, tipo, amperaje y recarga de la batería.

Una vez que descubramos el tipo de trabajo, el material a taladrar y la frecuencia de uso que le dará papá, habremos determinado qué taladro le conviene más.