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los números a tener en cuenta a la hora de invertir, además hay que sumarle la mano de obra de la instalación.

Será esta una gran oportunidad para pensar no solo en no pasar frio, sino también en convertir la calefacción en una inversión que mejore la eficiencia energética de la casa, oficina, comercio, es decir, nuestro espacio.

Hoy podemos contar con interesantes alternativas que logran amalgamar tres importantes mejoras: ahorro de energía, sustentabilidad y diseño.

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Conozcamos los paneles eléctricos para calefaccionar

Una idea que no es nueva ya que, si bien fueron con agua interna, este sistema de calefacción tiene más de 50 años y se los conoció como radiadores eléctricos. Luego su contenido paso a ser una especie de aceite.

Pero en la década del 90 llegaron los paneles de calentamiento eléctrico al mercado y sorprendieron. Y se quedaron.

Funcionamiento

No hay aquí muchos misterios: funcionan gracias al calor provocado por la corriente eléctrica, que desprende temperatura. Se lo conoce como efecto Joule.

Aplicado este efecto a los paneles, y al ser algunos de estos de material delgado, permiten la generación de un microclima de agradable calor en muy poco tiempo.

Más ventajas de la calefacción por paneles eléctricos

  • Permite ahorrar hasta un 50% más de energía que otros tipos de calefacción.
  • Son compactos, livianos y estéticamente más amables.
  • Colocación muy sencilla. Se pueden usar de manera móvil (algunos modelos cuentan con ruedas) o dejarlos fijos y hasta empotrarlos en paredes.
  • Calefacción sustentable, no quema restos fósiles y por lo tanto no contamina la atmósfera.
  • Disminuyen las emisiones de dióxido de carbono.
  • La energía calórica pasa directamente a los objetos, sin necesidad de calentar el ambiente.
  • Elimina hongos y bacterias de los ambientes e impide la proliferación de ácaros generadores de alergias.

Un consejo:

Antes de invertir en un sistema de calefacción eléctrica de este tipo, es muy importante verificar el estado de tu instalación eléctrica y si es deficiente, reforzar las líneas.

Las estufas eléctricas y su mundo

Para espacios pequeños o medianos son la mejor opción sin dudas.

A todas las ventajas que les contamos anteriormente, hay que sumarle la gran variedad de opciones que existen, desde algunas clásicas hasta las más modernas.

Además de conseguir la temperatura correcta del ambiente, es probable que antes de adquirir un artefacto, prestemos atención al consumo de energía.

Es cierto también que el paso del tiempo y las constantes mejoras de la tecnología, permitieron que las estufas eléctricas evolucionen en varios puntos que les jugaban en contra en sus inicios.

Hoy las estufas son eficientes, ya que logran la temperatura deseada en muy pocos minutos.

Como dijimos, la mayoría de los modelos son transportables, con formato y tamaño ideal para ser útil en todos los espacios.

La instalación es tan simple como enchufar una tostadora.

Son seguras, ya que hay modelos de calefacción eléctrica con sistemas de reacción ante golpes, deteniendo el funcionamiento del artefacto. Y como contamos antes, al no generar residuo, se pueden utilizar tranquilamente en espacios con reducida ventilación.

Una gran ventaja es que casi todas las opciones en el mercado, son silenciosas.

Ahora debemos buscar nuestra estufa eléctrica, atentos a que nos brinde calor sano y a un bajo costo de energía

Seguro encontrar la indicada será más simple con esta guía:

Estufas de cuarzo

Son con las que hemos crecido, Calientan rápidamente una habitación o como tradicionalmente se utilizaban, el baño. Ofrecen un calor, digamos, direccionado.

No son las indicadas para espacios amplios o con mucho movimiento de apertura de puertas. Su calor apunta solo a lo que se encuentre cercano.

Además, debemos tener un ojo en que no queden objetos muy al alcance. Este tipo de estufa quema.

Caloventor eléctrico móvil

Gran aliado de los espacios chicos, de respuesta rápida y en los cuales podemos decidir la temperatura y el tiempo de uso. Y de hecho, luego de apagado, sigue emitiendo calor.

Funciona calentado el aire que pasa por su sistema de resistencias que se calientan con energía eléctrica. Al calentarse dichas resistencias, liberan un calor uniforme.

Se los conoce también como termoventiladores, ya que estos modelos cuentan con un ventilador con diferentes velocidades que permite una mejor distribución de calor en la habitación. Algunas rejillas frontales incluso giran, permitiendo que la irradiación sea rotativa por sus propios medios.

Estufas eléctricas de aceite

También conocido como radiador eléctrico. En su interior levanta temperatura aceite que, tras calentar gradualmente los tubos, finalmente emite calor en el espacio. Cuando se desea apagarlo, al estar la estructura caliente, permanece con templando un tiempo más.

Son un verdadero clásico. Pero algunos modelos más modernos cuentan con control remoto para enviarle instrucciones como por ejemplo, ir ajustando la temperatura y cuando llegue al valor deseado se apagará. Al descender la temperatura, volverá a encenderse.

En el mercado existe una amplia gama de tamaños y formatos para compensar las necesidades de los diferentes espacios.

Caloventor de pared

Son dispositivos de porte que cuentan con la ventaja de calentar en invierno y refrigerar en el verano. Van instalados en la pared y vienen en diferentes tamaños y potencias para satisfacer las diferentes necesidades del ambiente a calefaccionar.

Es importante que, además de ver con atención el estado de tu instalación eléctrica, cuenten con la necesaria inversión en la contratación de un electricista profesional.

Hablemos de las estrellas del momento: paneles calefactores

Son la nueva gran opción en el mundo de la calefacción eficiente y ecológica.

De instalación simple y sólo si se desea amurarlos, se utilizan unos pocos tornillos estéticamente seleccionados. Se los fija en la pared para luego fácilmente enchufarlos.

De hecho, algunos modelos no se amuran y vienen provistos con un pie o ruedas.

Tienen consumo de energía más bajo que otros tipos calefactores eléctricos, ya que el panel calefactor es cerámico. Solo demoran un poco en tomar la temperatura.

De diseño moderno llegaron para adaptarse a estos tiempos. Incluso hay modelos que simulan ser hogares “a leña”, incluyendo un efecto de llamas a la vista.

Como en todo artefacto eléctrico, debemos vigilar la resistencia de nuestra instalación y adquirir el producto de menos consumo energético, para evitar sorpresas en nuestra factura.

Si queremos ahorrar, utilicemos nuestros paneles de manera inteligente, administrando las horas de uso. Apagarlo si no hay personas en la casa o en los días de sol, aprovechando su ingreso por nuestras ventanas. Asimismo, recomendamos verificar y sellar los marcos de las ventanas y puertas, evitando cualquier fuga de calor.

Estas y otras ideas ingeniosas permiten que pueda dejárselo en los espacios comunes todo el día, no resultando invasivos.

Renovar el sistema de calefacción de cualquier espacio económicamente.