Las lámparas LED ya forman parte de la iluminación de nuestras casas. Pero en esta Navidad, sumémoslas para decorar el arbolito también.

Lentamente, pero sin pausa, las luces que utilizamos para iluminar nuestras casas o lugares de trabajo, fueron evolucionando. Dejamos atrás aquellas frágiles y costosas lámparas o focos de toda la vida, dando lugar a la revolución LED.

En ese contexto, no podemos desaprovechar la oportunidad de estas fiestas para incorporar luces LED a nuestros espacios decorados con estilo navideño.

Las luces de este tipo tienen sobrados beneficios, entre los que se destacan que consumen y se calientan menos, son ecológicas y duran mucho más.

Además, superada la primera inversión, su bajo de costo de consumo, amortiza y hasta permite el ahorro.

Algunos dicen que estas lámparas son el futuro; nosotros creemos que son el presente y hay que aprovecharlas.

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Ventajas de las lámparas LED

Lo dicho: la principal ventaja de este tipo de tecnología es el consumo que se puede traducir en entre un 70 y un 80% menos que las lámparas incandescentes y hasta un 30% menos que las fluorescentes.

Estos focos LED resisten mejor los golpes y no crean campos magnéticos altos ni emiten rayos UV. Destacamos también que no generan mucho calor.

Para los más ansiosos, una ventaja extra es que las luces LED se encienden al instante, y no requieren calentarse para alcanzar su máxima intensidad.

Su duración es extendida, ya que en promedio duran hasta veinte veces más: una lámpara clásica rinde unas 2000 horas, mientras que una LED puede llegar a las 50000.

Si nos gusta crear ambientes con la luz, el LED permite utilizar diferentes colores, incluso mediante programación, control remoto o alguna aplicación en el Smartphone.

Pero, ¿las luces LED sirven para decorar en Navidad?

La respuesta es sí. Aunque plantea algunas incertidumbres como por ejemplo cuántas luces hacen falta para decorar el árbol de Navidad.

Si bien la respuesta está siempre atada a lo subjetivo del gusto de cada uno, es claro que los arbolitos de Navidad, y la casa entera, lucen mejor con estas lámparas.

Para decorar e iluminar el pino de Papá Noel, debemos tener en cuenta el tamaño y la forma de nuestro árbol. Con eso claro, pondremos en la mesa las necesidades reales y las expectativas.

Veamos qué factores debemos tener en cuenta a la hora de elegir las luces para nuestro árbol de Navidad:

– ¿Dónde colocaremos el arbolito?: es importante este dato ya que por lo general cuando iluminamos arboles de interior, las luces son más pequeñas y van en concordancia con la decoración de toda la casa. Si el pino es de exterior, al ser más grandes, utilizaremos luces de mayor porte, que sean más intensas y luminosas.

– ¿Blancas o de colores?: aquí comienza a jugar fuerte la cuestión del gusto. Pero por suerte no estamos obligados a elegir de manera tan extrema. Hoy en día las luces LED, permiten mutar de colores y obviamente, incluyen el blanco en su paleta. Es por ello que si el bolsillo lo permite, adquiramos luces que se puedan controlar. Lo tradicional es utilizar luces de colores alternando con blancas en el árbol que imaginamos verde. Pero los tiempos cambian, los pinos son blancos o dorados por ejemplo, y ya no hay color que quede estático. El de las luces tampoco.

– Guirnaldas: algunos secretos que pueden ser útiles tienen que ver con la cantidad de lámparas por guirnalda para iluminar el árbol. Como dijimos, dependerá del tamaño del arbolito, pero es importante marcar que, por ejemplo, una guirnalda de 60 luces puede causar una mayor impresión que una de 100 luces, ya sea porque cada foco pueda ser más grande y luminoso o porque la distancia entre luces sea menor. Podemos comprarlas hechas o, si alguien en la casa tiene conocimientos eléctricos y se anima, confeccionarlas.

– Decoración: no hay un manual exacto, pero la decoración dependerá del volumen del árbol también. Una buena sugerencia inicial es rodearlo desde abajo hasta arriba creando una espiral luminosa. Otra es generar una especie de cascada de luces, partiendo desde la estrella superior.

Hablemos del árbol de Navidad

La altura y diámetro son medidas importantísimas a tener en cuenta antes de decorar e iluminar el arbolito.

Viendo la gran variedad de luces que hay en el mercado, una muy buena idea es comenzar midiendo el árbol para poder proyectar la cantidad de luces que necesitaremos para decorarlo.

Ya con la altura y el diámetro medido, podremos calcular aproximadamente los metros de guirnalda LED que necesitamos. Si no nos alcanza con una, podemos comprar los modelos que pueden unirse entre sí, duplicando y prolongando la guirnalda, para no tener muchas puntas sueltas y decorar de corrido con la extensión deseada.

Seamos prolijos en el espacio que dejamos libre de luces entre vuelta y vuelta. Calculemos que esa distancia sea pareja, sino parecerá que hay un desequilibrio lumínico, y hasta un poco desalineado estéticamente.

Pensemos que la forma del árbol marca la diferencia. Por lo general se eligen pinos o similares para Navidad. Pero hay quienes prefieren decorar otros árboles, arbustos o plantas naturales, en lugar del árbol artificial o no que todos conocemos. Es probable en estos casos que no tengamos la forma triangular.

Si nuestro árbol no es tradicional y es más bien redondo, prestemos atención a la distribución de las luces, atentos al tamaño y forma de las ramas y hojas y a la estructura de la copa. Si tenemos un árbol frondoso y de hojas anchas, evitemos las guirnaldas de luces ya que se perderán entre las ramas.

Como se puede ver, son muchos los factores que influyen en la elección y número de las luces. Pero sin dudas, la llegada de las lámparas o bombillas LED, hacen la diferencia.
Nuestro árbol se verá más iluminado que nunca.