Los invitamos a recorrer algunas listas subjetivas de recitales en vivo.

Si hay algo que extrañamos son los recitales en vivo. La “presencialidad” en un momento de escenario que se convertirá en histórico e inolvidable en nuestras vidas, solo por el gran detalle de haber estado allí.

Por otra parte, la industria musical no se quedó estática, registrando solo lo que las bandas dejaban en los estudios de grabación. También le sacó el jugo a los recitales en vivo, permitiendo rescatar actuaciones memorables.

Esto nos permite viajar en el tiempo y el sonido a fechas y lugares a los que físicamente no hubiéramos podido asistir jamás. En algunos casos, no habíamos nacido.

En este informe te traemos dos opciones de los que se consideran los mejores discos registrados en vivo en la historia de la música.

Antes de emprender este viaje, te invitamos a buscar el sillón más cómodo, el trago que más te guste y enciendas un buen equipo de sonido, que no te prive de ningún detalle sonoro.

Niños y pantallas: ¿ya es hora de que tenga una Tablet?

El New Musical Express, popularmente conocido por su sigla NME, es un semanario musical del Reino Unido que vio la luz en marzo de 1952. Entre sus informes, compilaciones y encuestas, avanzó en la confección de un ranking de los 10 mejores recitales registrados en discos de la historia.

Los ordenó, publicó y generó controversias. Podremos coincidir o no pero la NME se mantiene hoy en día como puntal de referencia de la música popular británica.

Esta es su lista que incluye estadios, unpluggeds y hasta pabellones de cárceles:

10. Kiss – “Alive!” (1975)

9. Ramones – “It’s alive!” (1979)

8. MC5 – “Kick Out the Jams” (1969)

7. Jay Z – “Unplugged” (2001)

6. Thin Lizzy – “Live and Dangerous” (1978)

5. Johnny Cash – “At Folsom Prision” (1968)

4. Radiohead – “I Might Be Wrong: Live Recordings” (2001)

3. The Who – “Live at Leeds” (1970)

2. Neil Young y Crazy Horse – “Live Rust” (1979)

1. Nirvana – “MTV Unplugged” (1994)

Recordemos algunos:

“Alive!” de Kiss (1975)

La banda de las caras pintadas, cuero, tacos y excesos varios, desembarcaba con todo en la escena mundial. Cada canción del disco tiene fuerza y energía para mover una montaña, por lo que se lo señala como uno de los mejores discos en directo de la historia del rock. El repertorio tiene todos clásicos, entre los que se destaca la eterna “Rock and Roll All Nite”, pero además registra canciones inolvidables como ‘100.000 Years’’, “She”, “Firehouse”, “Parasite” o “Black Diamond”.

El tour fue denominado “Dressed to Kill”, y las canciones fueron grabadas en diferentes fechas y lugares como Detroit, Nueva Jersey, Iowa y Cleveland.

“’It’s Alive”, de Ramones (1979)

El punk es así, con energía non stop, en este caso en 28 canciones. Este disco fue grabado la noche del 31 de diciembre, el Rainbow Theatre de Londres. Los británicos querían ver y escuchar a estos estadounidenses que hacían el punk que había nacido en sus casas. Comprobaron lo más amargo: la mejor música punk de guitarras bien rápidas y fuertes del momento se hacía en EE UU y no en Inglaterra.

Tremendo registro de toda la furia y el ruido de una banda dejándolo todo en vivo. No hay lugar para la calma, la profundidad o los matices. Este álbum es un regreso a lo primitivo: 3 instrumentos, pocos acordes, algunos estribillos y mucho rock.

“Kick Out the Jams”, de MC5 (1969)

Es un álbum histórico por muchos factores: es el disco debut de la banda, la banda es pilar de la música y del sonido, es tremendamente poderoso, e incluye el tema que da nombre al álbum que resultó el más famoso de la formación.

Fue grabado en el Grande Ballroom de Detroit durante las dos últimas noches de octubre de 1968.

“Kick Out the Jams” desde su lanzamiento estuvo acompañado de controversia. Cuando comienza la grabación en vivo, el cantante Rob Tyner grita: “And right now it’s time to… Kick Out the Jams, Motherfuckers!”. Los directivos del sello Elektra trataron de eliminar el insulto del álbum, pero la banda se negó. Finalmente las dos versiones fueron publicadas, siendo la versión semi pirata sin censurar, la más exitosa.

Nos venimos más acá en el tiempo:

“I Might Be Wrong Live Recordings”, de Radiohead (2001)

Un disco que tiene más de experimento vanguardista que de grabación en vivo, lo que ayuda a capturar la esencia de un Radiohead creativo a nivel altísimo, luego de publicar “Amnesiac” y antes de lanzar “Hail to the Thief”. La banda de Oxford crea un disco bello, frágil e intenso. Como ellos.

“MTV Unplugged”, de Nirvana (1994)

Que haya sido un disco póstumo, le dio aún más valor a este registro de la banda que rompió todos los estándares existentes e imponía el sonido grunge. Grabado en los estudios de Sony Music en Nueva York el 18 de noviembre del 93, fue publicado siete meses después del suicidio de Kurt Cobain. Es cierto que este formato sutil e íntimo, nada tenía que ver con el desenfreno característico de los de Seattle en escena. Además, se considera que este álbum fue el final del periodo de supremacía musical estadounidense ya que inmediatamente después explotó el britpop. Un registro fundamental.

No pueden faltar:

“Live at Wembley 86”, de Queen (1990)

Todos quisiéramos haber estado en el Estadio Wembley de Londres el 12 de julio de 1986 para ver a Queen en pleno apogeo. Este álbum inolvidable, que fue lanzado en 1992, meses después de la muerte de Freddie Mercury. Queen desarrollaba el tour de ‘A Kind of Magic’, pero en escena repasó toda su carrera. La perla: Freddie y el público, solos, en un coro eterno.

“Made in Japan”’, de Deep Purple (1972)

La banda no quería grabar en vivo, pero la Warner Music de Japón los convenció. El tour fue un éxito y quedó registrado en un disco doble de 76 minutos de duración. La reedición de 1998 dura casi 100 minutos. El álbum, que no iba a ser publicado fuera de Japón, fue disco de platino en dos semanas.

“Live at Woodstock”, de Jimi Hendrix (1999)

Es agosto del ´69, Hendrix recién rompe con su banda Experience y graba su primer show en vivo en un escenario emblemático. Lo acompañaron los músicos de Gypsy Sun and Rainbows, que tocaban donde JH quisiese. El show tuvo brillo, fastidio, virtuosismo en trance y posterior extenuación. Fascinante.

“Familiar to Millions”, de Oasis (2000)

Es el concierto más maduro de una banda que, tal vez sin saberlo, estaba dando cierto cierre al britpop que había ayudado a parir. Grabado en Wembley el 21 de julio del año 2000 no es el show más masivo de la banda, pero uno de los más conectados con su público.

Además, su registro fue record de ventas el primer fin de semana, llegando a vender en total más 1 millón de copias en la era de los CDs.

Lo dicho: sillón, buen trago y un equipo de música potente que nos permita viajar en el sonido y el tiempo.