¿Lavado automático o semiautomático? ¿Cuál es el indicado? Vamos a detallar cada uno de ellos para que podamos elegir el lavarropas que más nos conviene en casa.

A la hora de comprar un lavarropas, nos enfrentamos a varios tipos y opciones: semiautomáticos y automáticos.

Claro que no son lo mismo y las diferencias son las que hacen que sea o no el indicado.

Pero cuánto sabemos de lavarropas? Es muy recomendable saber cómo funcionan y la demanda que les impondremos para determinar cuál es el mejor que llevaremos a casa.

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Diferencias entre un lavarropas automático y uno semiautomático

Si bien tienen funcionamiento diferente, también es cierto que estos dos tipos de lavarropas tienen varias características en común:

– Tienen un motor.

– Son eléctricos y casi todos los modelos son digitales.

– Se complementan con varias funciones.

Vayamos ahora por todas sus diferencias para que nuestra decisión a la hora de comprar sea más sencilla y correcta a la vez.

Para que se entienda simple: la gran diferencia entre uno y otro es qué tanto debe intervenir el usuario en el proceso de lavado.

Si el lavarropas es automático, solo deberemos cargar la ropa, colocar el jabón y seleccionar el programa de lavado de nuestra preferencia. Tras el tiempo del programa, solo volvemos para retirar la ropa para colgarla para que se seque.

En el lavarropas semiautomático deberemos estar más pendientes: verificar la carga de agua, seleccionar manualmente las etapas lavado y enjuague. Y, dato no menor, por lo general los lavarropas semiautomáticos no incluyen la función del centrifugado.

Lavarropas automático y lavarropas semiautomático: ¿cómo funcionan?

El lavarropas automático trabaja solo. Con una buena selección de programa, no debemos volver a interactuar con él. Lava, centrifuga y seca sin que estemos pendientes.

Claro, son algo más costosos.

El lavarropas semiautomático requiere nuestra atención en cada paso del lavado para ir añadiendo nuevas órdenes al proceso, es decir, no tiene un funcionamiento continuo.

Si procuráramos un resumen, un lavarropas semiautomático tiene algunos beneficios frente a uno automático. Por ejemplo, es menos costoso y puede ayudarte a ahorrar energía ya que no tiene centrifugado; la mala es que hay que estar atento al ciclo de lavado y supervisar el proceso.

Este último punto atenta directamente contra los tiempos rápidos y prácticos con los que nos movemos hoy en día.

A la hora de elegir un lavarropas

Seleccionemos la mejor capacidad de carga, que son los kilos de ropa que un lavarropas puede lavar en cada proceso.

Actualmente años existen en el mercado modelos de uso doméstico de gran capacidad de carga, de hasta 8 y 10 Kg. de peso. Son ideales para una familia pero suelen ser un poco más caras y consumen más agua y electricidad.

A la hora de elegir un lavarropas, procuremos un modelo que se ajuste a nuestras necesidades.

En cuanto al consumo, no creamos que por utilizar media carga gastaremos menos. De hecho todo lo contrario, ya que al lavar no reduce a la mitad el consumo de agua y electricidad y repercute en un derroche tanto de recursos como de consumo que notaremos en la factura eléctrica.

Tampoco conviene llenar al máximo el tambor ya que la ropa se lava peor y se roza. Seamos respetuosos de las características de nuestros lavarropas para prologar la vida útil, tanto del artefacto como de nuestras prendas.