El vino es la mejor excusa para los buenos momentos.

Antes se creía que las cavas eran una especie de artefacto de lujo. Hoy la demanda y las opciones las convierten en aliadas accesibles a la hora de cuidar y tener siempre en el punto justo el vino a disfrutar.

En el mercado existen infinidades de modelos. Tantos que a veces hacen difícil la elección. Si nos guiamos por el aspecto será difícil que alguna nos defraude ya que, con el paso del tiempo, han ganado en diseño, presentación y detalles de calidad.

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Antes de elegir y adquirir una cava para nuestros vinos debemos tener en cuenta al menos 3 aspectos importantísimos. Ellos son:

· ¿Cuántos vinos guardaremos?

La cantidad de botellas a alojar en su interior, tiene relación directa con el tamaño de la cava que necesitamos. Si no tenemos muchos vinos hoy, pero si pretendemos el día de mañana hacernos socios de un club de enólogos por ejemplo, calculemos la necesidad a mediano o largo plazo.

Los modelos del mercado hoy tienen capacidad bien variada. Las más chicas y domesticas que albergan 12 botellas, hasta las realmente grandes, tienen capacidad para 350 botellas o más.

· Las temperaturas de los vinos

Debemos saber y contemplar cuánto tiempo estarán en nuestra cava los vinos. Si somos de organizar eventos, la demanda y rotación de vinos será importante. Si solo la queremos para guardar algunos vinos buenos, no hará más que preservarlos con la temperatura indicada. Aquí el inconveniente es que no todos los vinos descansan a la misma temperatura. De todas maneras, la tecnología ha avanzado y por eso hoy encontramos cavas que se pueden dividir en zonas de temperatura. Estos modelos son más costosos.

· ¿Dónde vamos a colocarla?

Antes de comprar, pensemos y proyectemos el lugar donde colocaremos este nuevo artefacto, ya que es otro mueble a considerar. Donde finalmente quede ubicada, tendremos que considerar también el lado de apertura y es espacio que necesita. Si bien suelen venir con abertura estándar, consideremos solicitar que nos la cambien e inviertan si no nos resulta conveniente.

Más detalles para tener en cuenta

Antes de continuar, incluso con información un poco más técnica, es importantísimo que tengamos en cuenta que nuestra vinoteca formará parte de nuestro espacio. Es por ello que al proyectar su uso, podemos también optar por modelos que funcionan como muebles, es decir, que permiten que coloquemos otros objetos encima, como alacenas, cajones con nuestros

discos o un televisor. Consultemos antes ya que no todos los modelos están diseñados para resistir peso extra.

Hay otros ítems que deberemos tener en cuenta, sumado a algunos consejos, antes de comprar una vinoteca.

Las cavas no solo cumplen con la creencia generalizada de mantener el vino con una temperatura de entre 12 y 18 grados. También contemplan otras variables que tendremos que averiguar y asesorarnos previamente, como por ejemplo, la humedad, la ventilación, las vibraciones y la luz. Todas ellas influyen en la preservación de nuestros vinos.

Por tanto, a la hora de decidirse por una u otra vinoteca es importante conocer las características de las mismas.

Te acercamos 2 tipos de cavas y sus tipos de funcionamiento: vinotecas termoeléctricas y vinotecas con compresor.

Cavas termoeléctricas

Son posiblemente la mejor opción ya que fueron diseñadas con la única función de preservar el vino, contemplando variables de temperatura divididas en conservación o servicio. De todas formas no es un refrigerador por lo que no es útil para cervezas o refrescos. Además cuenta con otras ventajas:

· Ausencia de vibraciones. Las vibraciones pueden dañar el descanso del vino y sus cualidades. Son ideales para conservaciones prologadas en el tiempo.

· Casi no hacen ruido. Dependerá del tamaño del artefacto.

· Tamaño cómodo, práctico y reducido gracias a su tecnología.

· Temperatura estable. No tiene picos de temperatura, ya que su sistema permite una estabilización con mínimas variaciones imperceptibles para nuestras botellas.

· Consumo relativamente bajo. Siempre debemos considerar que una cava estará todo el día enchufada. Lo notaremos en mayor o menor medida cuando llegue la factura del servicio de energía domiciliario.

· Mantenimiento simple y económico. En los plazos indicados, deberemos limpiar los ventiladores y si el modelo lo trae, también el filtro.

Cavas con compresor

· Las cavas de este tipo tienen mayor poder de refrigeración.

· Cuentan con un amplio margen de temperatura, que suele ir de 4 a 20 grados, por lo que son recomendables para un amplio espectro de vinos y espumantes.

· Variedad de modelos. Se podrá elegir con opciones de temperatura que permita utilizar la cava específicamente para un tipo de vino en particular. Además, existen cavas con compresor desarrolladas para la conservación a largo plazo o envejecimiento del vino, con interiores sin luz ni vibraciones.

· Evolucionó el ruido del motor. Uno de los principales inconvenientes era la convivencia con el motor. Los fabricantes han avanzado en la materia, desarrollando compresores mucho más silenciosos.

· Vibraciones. Otro punto en el que la tecnología avanzó, reduciendo al mínimo las vibraciones, no siendo en general nocivo para los vinos.

Con estas opciones y detalles a tener en cuenta, ya podemos salir a buscar nuestra cava ideal. Tengamos claro que el tamaño y la ubicación serán primordiales. Recordemos que a la cava no debe darle la luz, debe tener buena respiración su motor, busquemos que sean silenciosas y más que nada, estemos atentos a su consumo.
Ahora sí, ¡a descorchar!