Llega el calor y con nuestra juguera podremos preparar los mejores y más refrescantes exprimidos de fruta en casa.

En muchos hogares ya es un clásico acompañar el desayuno con un buen vaso de jugo de naranjas, sabor bien refrescante y con muchas propiedades beneficiosas para el organismo.

Pero en época de calor, además de importantes cantidades de agua, nuestro organismo suele necesitar variables para incorporar líquido. Y claro, los jugos naturales son la opción más fresca y saludable.

Jugueras hay miles en el mercado. Algunas son manuales y otras eléctricas, con las claras diferencias mecánicas entre sí.

Pero en esta breve reseña, buscaremos los aspectos más importantes a tener en cuenta para poder hacer una buena elección.

La juguera, tanto para frutas como verduras, es una histórica herramienta de cocina diseñada para separar y triturar la pulpa, sacándole todo el jugo.

Como todo, ha ido evolucionando con el tiempo, ya que antes solo se podían encontrar en el mercado modelos manual.

La tecnología y los diseñadores fueron subiendo la vara y hoy en día, existen jugueras programables, avanzando a la cocina Smart.

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Beneficios de comprar un exprimidor de jugo

Esta especie de exprimidor es un artefacto muy práctico y fácil de utilizar. No solo permite hacer jugos para beber, sino que también es un muy buen aliado a la hora de cocinar, por ejemplo, cuando necesitamos incorporar cítricos a las preparaciones.

Es decir, razones para tener uno sobran, pero remarquemos:

– Obviamente, un buen jugo recién exprimido: cuando el jugo está recién hecho, se aprovechan más todas las propiedades que tiene la fruta, es más sabroso y natural y contiene todas sus vitaminas. Existen modelos de porte, que permiten más capacidad e incluyen por ejemplo, una jarra. Esto permite preparar grandes cantidades y que todos puedan disfrutarlo.

– Jugos más sanos: con esta herramienta nos olvidamos de los jugos procesados del supermercado. Son claramente más sanos. Exprimimos nuestra propia fruta, con todas sus propiedades, y con la posibilidad de combinarlas con otras según nuestro gusto.

– Tiempo de preparación: cuando nos despertamos un jugo de naranjas nos hace bien. Pero es probable que nos dé “fiaca” el esfuerzo de exprimirlas o no nos alcance el tiempo. Con una juguera estos tiempos se resumen a lavar la fruta y cortarla en dos. El resto lo hace la máquina.

¿Juguera manual o eléctrica?

A simple vista, en el mercado puedes encontrar dos modelos: manuales y automáticos o eléctricos. Estos últimos cuentan con un motor que hace el trabajo, y claro, tiene un costo superior.

– Modelo manual: es económico, fácil de usar y limpiar. Su utilización implica ciertos tiempos y algo de esfuerzo. El clásico es aquel modelo en que vamos presionando sobre una especie de hélice que al girar extrae el jugo. Suelen ser de recipientes pequeños o más bien individuales.

– Modelo automático o eléctrico: es el que cuenta con un motor interno que forma parte del proceso de extracción. Es más costoso pero esto repercute en el beneficio del tiempo y esfuerzo reducido. Por lo general incluyen accesorios, por ejemplo un filtro de pulpas, y un recipiente de buen porte para jugo en cantidad. También pueden incluir sistema anti goteo, el asa integrada y pies antideslizantes.

¿Cómo se usa un juguera?

Como siempre es recomendable leer las instrucciones de acople y funcionamiento de todos los artefactos, pero en realidad en proceso es muy simple.

Si compramos una juguera manual, no olvidemos los siguientes pasos:

– Lavemos y desinfectemos la fruta.

– Si es de gajos, presionemos suavemente el interior.

– Preparamos el exprimidor.

– Cortamos las frutas en mitades.

– Colocamos en centro de la fruta enfrentado con el centro del exprimidor y hacemos presión hacia abajo. El jugo ira cayendo sin ninguna semilla o rareza.

Si nuestra máquina de jugos es eléctrica, no tendremos que ser expertos para utilizarla tampoco:

– Armamos la maquina según indiquen las instrucciones del manual de usuario y no olvidemos colocar el receptor de jugos que suele venir separado del resto.

– Si el modelo es convencional, con el motor conectado, ir pasando la fruta de a mitades. El jugo saldrá directamente hacia el recipiente y según el modelo y los accesorios, podría verter ya colado.

Al comprar una juguera son muchos los interrogantes que pueden surgirnos.

Aunque es un producto sencillo, fácil de manejar y muy práctico, es necesario tener en cuenta algunos aspectos básicos para poder hacer una buena compra.

Si el modelo es eléctrico, estemos atentos a la potencia, que es una de las principales características de estos aparatos. La potencia del motor es la que nos hará más fácil el trabajo de hacer un buen jugo.

Debemos tener en claro la cantidad de jugos que debemos preparar ya que esto determinará la capacidad necesaria que debe tener nuestra juguera. A su vez, pasará a ser importante el tamaño del recipiente contenedor.

En cuanto a la relación calidad-precio, las máquinas para hacer jugos, suelen ser relativamente económicas dentro del mundo de la cocina, tanto las manuales como las eléctricos. La variación en sus precios se da en función de la tecnología que incluyan, materiales de fabricación y capacidad.

Sin dudas, contar con nuestra propia juguera, repercute en varios beneficios. Además, no son costosas y valen la pena.

Solo nos queda preparar un jugo bien refrescante y a disfrutar