¿Sabés que es una jarra eléctrica? Te contamos sobre esta novedad de la cocina que hace temblar a las pavas eléctricas.

Si somos de ver los canales de cocina o los tutoriales de YouTube, seguro que ya nos llamó la atención un artefacto nuevo y práctico en la mesada que les facilita la actividad a los chefs.

Es una jarra eléctrica. Es cierto: no parece sorprender el anuncio, sin embargo es muy importante a la hora de ganar tiempo en algunos de los pasos de las recetas e incluso nos lleva a considerar que, en un ambiente familiar o laboral, sería una gran herramienta.

Si en casa se consume té o infusiones con mucha frecuencia, ya deberíamos tenerla.

Pero no solo se queda en esto. Las jarras o frascos eléctricos, son eficientes para preparar café, hervir agua, preparar caldos o bases de salsas.

Y además resultan muy simples de limpiar.

Pero estamos en la tierra del mate. Por más que tenga otros usos, nuestro objetivo casi seguro pasará por lograr una temperatura que luego se mantenga, para nuestra infusión emblema nacional.

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¿Cómo elegir la mejor jarra eléctrica?

Hay amplitud de modelos, pero acercaremos tips para que la decisión sea más fácil.

Un dato a tener en cuenta es que algunos le llaman jarra eléctrica y otros, hervidor eléctrico o jarro eléctrico o tarro eléctrico o tetera eléctrica.

Es el mismo producto y función, solo cambia el nombre según marca y mercado.

Lo que buscamos es la forma más práctica y rápida de tener agua caliente en nuestras cocinas, por eso las jarras son una gran opción para la vida cotidiana.

Sin enumerar marcas puntuales, haremos un recorrido por algunos modelos que se destacan en el mercado.

Una de las opciones en este tipo de artefacto es el modelo “Calore”, cuenta con una capacidad de casi 2 litros, lo que permite dar respuesta a una demanda constante en situaciones familiares o laborales. Es práctica y segura ya que cuando comienza el proceso de ebullición, se apaga automáticamente. Por esto mismo, evita que el agua se evapore y no hay que vigilarla.

Este modelo tiene un acabado externo para evitar accidentes al manipular el producto caliente. Hecha de acero inoxidable, cuenta con un recubrimiento que evita que queden marcados los dedos en su superficie.

Otra opción, un poco más tecnológica, es una jarra denominada “Cadence”, que cuenta con un selector y sensor de temperatura. Además, indica con colores en el panel frontal la temperatura del agua en su interior e incluso si está hirviendo.

Esta función de selección de temperatura es especialmente útil para aquellos que desean distintos grados centígrados para el té, mate y otras infusiones, para así lograr el mejor sabor de las hierbas por medio del control de temperatura.

Un plus más es que se puede trasladar la jarra sin la base, opción con la que no cuentan todos los modelos.

Si nos fijamos más en lo estético, en un aspecto innovador, pondremos la mirada en un modelo conocido como “Hamilton Beach”. Dentro de las opciones se destaca una jarra

eléctrica con detalles de acabado en cobre y otra con diseño completamente transparente. Su estética la hace diferente, sumado a detalles como una luz LED que avisa que está caliente o en uso, o un sensor que evita que la jarra se encienda si esta vacía.

Otra jarra eléctrica con hermoso acabado es la conocida como “Mallory” que incluye una base con rotación de jarra de 360º. Es tan atractiva desde lo estético que suelen utilizarla como elemento decorativo. Tiene apagado automático y mango frío.

Lo que queremos señalar con estos ejemplos al azar, es que las jarras eléctricas llegaron para quedarse, le disputan el liderazgo a las pavas eléctricas y las desafían con la incorporación de tecnología, detalles estéticos y elementos de seguridad muy valiosos.

En el fondo, el objetivo es el mismo: lograr agua caliente o hirviendo, en pocos minutos y sin tener que usar la cocina a gas. Queremos solo ponerle agua, enchufarla y esperar lo menos posible.

Pero al final, ¿jarra eléctrica o pava eléctrica?

Si nos sinceramos, son básicamente el mismo producto. Ambos funcionan de manera similar, sirviendo para calentar agua.

Es cierto que las pavas suelen contar con algún sistema de filtración pero nada del otro mundo.

Sí podríamos notar diferencias entre jarras o pavas y cafeteras eléctricas por ejemplo, ya que por prensado o filtrado, producen una bebida concreta.

Y si queremos desmitificar aún más, la gran diferencia con los métodos tradicionales, está en que el agua se calienta por medio de una resistencia eléctrica y no por la llama de la cocina a gas. El resto, es igual a como lo hacían las abuelas.

Destaquemos que es cierto que, gracias a la acción de la resistencia, el agua puede mantenerse caliente durante largos períodos, sin evaporarse.

Es por eso que en lo doméstico o por ejemplo, en oficinas, las jarras o pavas eléctricas son recurso útil.

Que debemos tener en cuenta antes de la compra:

Ya explicamos que los modelos pueden ser más o menos sofisticados, pero que en realidad y en lo importante, son bastante similares.

Hay una serie de puntos a los que debemos prestar atención:

– Que permita seleccionar la temperatura.

– Tener certeza sobre la velocidad de calentamiento.

– Capacidad de la jarra eléctrica en litros.

– Tiempo que mantiene la temperatura de nuestros líquidos.

– Sistemas de seguridad.

– Consumo de funcionamiento.

No hay muchos más secretos y, como contamos, tampoco grandes rivalidades entre la jarra eléctrica y la pava eléctrica.

Solo pesan algunos factores y la comodidad que nos genere.

Cargamos agua, elegimos la temperatura, encendemos y en unos minutos tendremos el agua en el punto exacto para nuestro té o mate.