Llegó el fin de las oficinas solitarias: hoy se trabaja en espacios coworking.

Seguramente hemos escuchado, cada vez en mayor frecuencia, un término que viene del anglicismo y hemos que ya incorporado: el coworking.

Podemos buscar definiciones amplias y complejas, pero se reduce a una oficina compartida para múltiples objetivos y negocios.

Este espacio de coworking o cotrabajo o trabajo compartido, permite que emprendedores, profesionales, pymes o pequeñas usinas, tal vez sin instalaciones propias, puedan desarrollarse desde lo individual e independiente, o provocando cierta asociación, fomentando proyectos conjuntos.

Algunos analistas de este movimiento, definen el coworking más como una filosofía de trabajo que como una optimización de espacios físicos. Incluye un compartir no solo metros cuadrados, sino también ideas que individualmente no prosperan, pero con el emprendedor de al lado, se potencian aunque sin perder independencia. Dicho en pocas palabras, el coworking es comunidad.

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¿Cómo funciona el coworking?

Este entorno compartido tiene parámetros y normas de convivencia entre los coworkers para que el clima de trabajo sea adecuado y positivo.

Para que todo fluya y funcione deben cumplirse los siguientes puntos:

– Respeto y sana convivencia

– Zonas independientes tipo boxes y zonas comunes entre coworkers

– Libertad de accesos, herramientas, servicios

– Respetar la figura de responsable de espacio, en caso de haberlo creado

– Sectores y membresías según el perfil

– Generar iniciativas que porten dinamismo y promuevan ideas

– Seguir la evolución de los proyectos comunes, no desentenderse

Ventajas del coworking

– Es un alquiler mucho más económico que un local u oficina

– Permite la correlación e interconsulta profesional

– Mejora la disciplina, el respeto y hasta la puntualidad

– Impulsa nuevos proyectos

Estos nuevos espacios de trabajo necesitan mobiliarios que se adapten a la demanda y el funcionamiento.

Por otra parte, esta modalidad también ha impuesto cierto “aggiornamiento” en los muebles de oficina, dentro y fuera del coworking.

Estas nuevas oficinas pueden darnos referencias y claves para que el equipamiento permita un trabajo colaborativo, creando sinergias de ideas y producción.

A la hora de adquirir o renovar muebles, acercamos algunas ideas fuerza para optimizar los espacios:

– La distribución debe ser inteligente

Este ámbito de espacio compartido de trabajo nos obliga a ubicarnos y disponer inteligentemente los metros cuadrados. Incluso coordinar los ingresos y egresos, ya que el espacio no es exclusivo, sino que va alternando huéspedes.

Es por ello que el coworking nos exige cumplir con los horarios y ser puntuales.

– Garantizar cierta intimidad

Los espacios deben garantizar respuesta a las necesidades de comunicación, intimidad y concentración. Por consiguiente, cada grupo de trabajo o equipo de personas que compartan las dimensiones, deben adecuarse al mobiliario, repartiese la iluminación natural y artificial, alternar el equipamiento que va desde la banda ancha hasta los sillones de relax o la cafetera.

Recomendaciones:

Antes de elegir y comprar muebles de oficina para un espacio de trabajo coworking debemos analizar el espacio total del que disponemos.

Luego proyectar una distribución de forma inteligente en función de cantidad de personas, sus necesidades y las tareas que deben desarrollar.

Debemos considerar que la instalación permita cableado y distribución rápida de puestos o boxes de trabajo.

Y finalmente, los muebles.

El mobiliario de oficina debe ser ergonómico, evitando así trastornos musculares, de postura o articulaciones.

Con esto claro, todo irá encajando: escritorios, sillas, sillones, taburetes, mesas y muebles auxiliares, todo de una manera que amalgame lo clásico, lo moderno y lo funcional.

Tendencias en muebles de oficina

Estos espacios de trabajo, de a poco, van siendo más funcionales y menos personales.

Son sitios habitables, con una decoración amable, pero genérica.

Los muebles, como describimos, tienen que ser funcionales.

Pero nada de todo lo anterior puede hacer que perdamos estilo.

Se vienen los muebles adaptables

Los espacios se comparten, las empresas evolucionan, las oficinas se agrandan o reducen, según conveniencia.

Los muebles entonces deben adaptarse. Lejos de complicarnos, deben permitir traslados y reubicaciones sencillas. Si tenemos un escritorio individual, procuraremos que logre acoplarse con otros para así formar la mesa de reuniones generales, o un escritorio para 2 o 3 de una comisión o equipo reducido.

Cuanto más versátil sea nuestro mobiliario de trabajo, más respuesta nos brindará y menos problemas de ubicación.

También podemos incorporar módulos tipo mesa, que se acoplen entre sí y a estanterías bajas, logrando escritorios con archivero o para incorporar más monitores si fuesen necesarios.

Los diseños modernos y actuales dejan en el olvido los clásicos armarios cerrados y apuestan por un concepto más libre, gracias a las estanterías abiertas.

El mercado y el diseño se han adaptado también por lo que la llegada de cajoneras que se van acoplando entre sí, diagraman opciones casi infinitas.

Además, en muchos casos, este mobiliario adaptable cuenta con ruedas. Ideal.

Muebles de oficina sencillos

Elijamos muebles de líneas rectas y simples. Son los correctos si buscamos versatilidad. No tengamos muchos muebles tampoco, no sobrecarguemos los espacios. Y busquemos que los muebles sean livianos para que todo sea práctico.

Los colores tampoco deben invadir. Sin arriesgar, apostando al blanco por ejemplo, generamos una imagen de armonía y limpieza, con un ambiente relajado y sin contaminación visual.

No olvidemos las plantas de interior

Estos nuevos espacios tienen la necesidad de ser “eco-friendly”. Es tendencia además que se pueda disfrutar de un toque verde y natural en estos espacios de trabajo individuales o bien de coworking. Las plantas son nuestras aliadas siempre, ya que no solo son vistosas sino que además, suavizan la seriedad del espacio y hasta de la reunión.

Ya con estas tendencias, la adquisición de un mobiliario para oficina no es un problema.
¡Mucha suerte!