En el Día del Padre, sorprendámoslo haciendo el asadito nosotros. Si no somos buenos en la parrilla, utilicemos el horno eléctrico y listo.

Sabemos que parte de la mística y de la tradición del Día del Padre, es hacer un asado y compartirlo en familia.

Estaría buenísimo que el homenajeado no sea el que se vea en la obligación de cocinar en su día. Seguro que estamos de acuerdo.

Por eso, hoy el asado lo hacemos nosotros, los otros integrantes de la familia, aunque tenemos un pequeño problema: ninguno se lleva bien con eso de asar al fuego.

No estamos muy cancheros en esa historia de encender el fuego, ver arder el carbón y escuchar el chirriar de la carne en contacto con los fierros calientes de la parrilla.

Nos encanta, pero no es lo nuestro. Por eso, y como una especie de salida salvadora, vamos a recurrir a los parientes cercanos de las parrillas: el horno a gas o eléctrico.

Tranquilos. Hoy acercaremos prácticos consejos para cocinar un asado completo al horno, simple, económico y práctico a la vez.

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Consejos para un buen asado

A las brasas, con leña, con carbón, al horno a gas o al horno eléctrico, el asador debe contar con dos cualidades que son innegociables: paciencia y algo de sentido común.

Nada peor que “apurar” la cocción. Hay que ir manejando colores, aromas, estar atento a esos detalles del mientras tanto.

Los cortes:

Es sabido que los cortes grandes de parrilla son los más recomendables pero llevan casi dos horas de cocción y paciencia. Lo valen, eso es cierto también. Pero hay un amplio mundo de cortes y carnes que van desde lo más tradicional como el vacío, colita de cuadril, matambre, asado con hueso, tapa de asado, pasando por bondiola, pechito de cerdo, cima, o bien podemos elegir pollo, por ejemplo.

Si hay un consejo aquí es: cuanto más más grueso sea el corte, deberá cocinarse a menor temperatura y por mayor tiempo. Si el corte es más fino, se cocinará en menor tiempo y con mayor temperatura.

Si cocinamos en el horno, a gas o eléctrico, lo ideal es utilizar una temperatura media que se aproxime a los 150°.

Dos extras:

No pongamos muy fuerte el horno, ya que nos puede arrebatar la carne, quemando o sellando por fuera, pero quedando crudo por dentro.

Ante la mirada inquisidora de los tradicionalistas, podemos responder con el bolsillo: hacer el asado al horno nos hace ahorrar principalmente en leña y carbón, costos que siempre encarecen un asado, más si no estamos habituados.

Al horno, no solo carnes

Otra gran ventaja de utilizar el horno, es que si el espacio nos lo permite, podemos aprovechar las fuentes y colmarlas de verduras que serán nuestra guarnición.

Sumamos entonces, papas, batatas, cebollas, morrones, ajos que se cocinarán junto al jugo de las carnes logrando un gran resultado.

También podemos cocinarlas aparte.

Otro tip

Los chorizos, morcillas y salchichas criollas o parrilleras, tranquilamente pueden ir al horno también. En el caso de las achuras, como los riñones y los chinchulines, por su propia característica, necesitan una cocción de fuego más directo. No descartemos utilizar una plancha para que salgan dorados y sequitos, sino es muy posible que queden gomosos.

Último truco: marinar

Marinar las carnes antes de meterlas al horno es una opción que aporta muchos sabores y podría convertirse en el toque de diferencia entre una carne y un gran asado.

Todo suma en sabores y aromas y, a decir verdad, cuesta muy poco. Solo hay que inspirarse.

Aquí acercamos un marinado que nunca falla.

Ingredientes:

1 copa de vino blanco

1 ajo picado

2 cucharadas soperas de aceite de oliva

1 cucharada pequeña de romero

1 cucharada sopera de sal

Todos los ingredientes juntos, mezclados, sobre la carne cruda y a la heladera por lo menos una hora antes de cocinarla. De nada.

¿Cómo utilizar la marinada?

Ya la carne habrá absorbido bastante. Pero el líquido sabroso que nos quede, podemos ir agregándoselo durante el proceso de cocción. Incluso, si nos gusta mucho ese fondo, podemos agrandarlo para que vaya como una salsa a la mesa.

Todo listo entonces para sorprender a papá en su día, con un asado al horno.
El horno puede ser eléctrico o gas, pero con estos consejos, no puede fallar.