C omprar una heladera no es algo que hagamos todos los días. Por eso es que es una experiencia difícil de olvidar ya que por momentos podemos dudar y hasta sentir el temor de no estar adquiriendo la adecuada.

Pero superado este puente, solemos naturalizar su presencia en nuestra casa, casi olvidándola aunque siempre reconociendo que es absolutamente necesaria.

Pero el tiempo pasa y a veces, los fierros se rompen.

Cuidar de los equipos de refrigeración es indispensable para un correcto funcionamiento y debemos estar atentos a las posibles fallas.

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Un día nos despertamos con la mala nueva. ¿Qué le pasa a la heladera que no enfría?

Según foros de especialistas, los motivos podrían ser varios:

  1. Directamente no funciona: si esto pasa, lo primero a revisar es si está conectada a la corriente eléctrica. Parece obvio, pero puede pasar. Si está conectada correctamente, verificar el suministro en ese enchufe en particular.
  2. Anda pero no enfría: recién la compraste y sentís que no enfría. Que la ansiedad no te gane. Según los especialistas la heladera necesita 12 horas conectada como mínimo para comenzar a enfriar. Si no es el caso, revisa el que no esté en activo el modo ahorro.
  3. Si el refrigerador no tiene alrededor de 20 centímetros de separación con las paredes más cercanas, puede generar problemas y fallas en el enfriado.
  4. Más difícil de determinar es que no logremos buen frio por cambios en el fluido eléctrico. Esta variación es posible que provoque alguna rotura o que el equipo directamente no arranque.
  5. No conecte a la energía dos equipos a la vez que afecten el flujo de electricidad. Evite el uso de extensiones eléctricas para conectar la heladera. Procuremos una toma de corriente directa e independiente.
  6. No coloque cartones o similares cubriendo la parrilla del refrigerador. Lejos de ayudar, obstaculizar el fluido del frío interno.
  7. Atentos a ruidos extraños: debemos verificar si son ruidos dentro del ventilador o fuera del mismo e inmediatamente llamar a un técnico.
  8. Temperatura incorrecta: en algunos modelos el margen de frío va de 1 a 5, en otros de 0 a 7. Lo importante es que la posición correcta, según los especialistas, es un punto más de la mitad. En temporada de invierno se puede bajar un punto y en verano subirlo para optimizar sus funciones.

Son algunas recomendaciones y alertas pero en general suele ocurrir que desconocemos la forma de uso del equipo, con una inadecuada instalación y las condiciones básicas para que funcione correctamente, Para evitar posibles fallas debemos verificar antes de instalarla, que el sitio donde se vaya a ubicar nuestra heladera, sea el indicado, garantizando las condiciones óptimas.

¿Qué será lo que revise nuestro técnico amigo?

Ya está. No enfría. Llamemos al técnico que sabe.

Al encontrarse mano a mano con nuestra heladera, el técnico repasará algunos de estos puntos:

  • No funciona el compresor, incluso aunque se lo escuche trabajar. Sin embargo lo que escuchamos es solo el cooler interno. A no confundirnos.
  • La heladera no tiene gas. El técnico lo detectará tocando la parrilla de atrás o el cuerpo del refrigerador según el caso, revisando la temperatura del equipo. Si el equipo ha sido reparado anteriormente puede haber variado la cantidad de gas y si no es la adecuada, falla, es decir, si tiene mucho gas o si le falta gas será un factor por el cual no congela adecuadamente.
  • Si el equipo no es nuevo y lleva años acompañándonos es probable que tenga alguna obstrucción en el sistema de tubería del refrigerador. Esto causa que el refrigerador no enfríe.
  • Verificará en qué condiciones está el termostato ya que pueden ocasionar que el motor trabaje de más y descanse menos, formando hielo dentro del freezer pero enfriando mal.

Si nuestra heladera no pasa estos primeros diagnósticos de fallas más habituales, estamos en problemas y nuestro técnico amigo deberá llevarla a su taller para solucionarlos.

Cuidar nuestra heladera

La vida útil de la heladera y de los electrodomésticos en general, según un estudio especializado, es de entre 10 y 16 años, lo cual es bastante si pensamos que funcionan las 24 horas los 365 días del año.

Pero estos números pueden no ser exactos para nuestra alegría, ya que si los cuidamos, duran más.

Te acercamos algunos tips para sacar el máximo partido a tu “refri”.

  1. Temperatura: la ideal es entre 4 o 5 grados centígrados. Lo variaremos dependiendo la estación del año como dijimos anteriormente. Prestemos atención al termostato.
  2. No coloquemos alimentos calientes dentro de la heladera. Trabajará por demás. Si solo colocamos comida y bebida natural o fría, la heladera no tendrá problemas en recuperar la temperatura luego del ingreso del aire caliente que se da cuando abrimos la puerta.
  3. Dejemos espacio entre los alimentos y las paredes de la heladera, para que circule bien el aire frio, de manera pareja.
  4. Decide antes de abrir la heladera. Es un error muy normal abrir la puerta y recién allí elegir y determinar que extraemos. Estos tiempos de puerta abierta no ayudan. Primero pensemos qué quiero comer o beber y luego abrimos, no antes.
  5. Puertas y cierres de goma siempre limpios y sanos. Si no es así, el aire frío se escapará y hará trabajar de más nuestra heladera. Es recomendable limpiar las gomas de la puerta dos veces al año. Se puede utilizar un cepillo de dientes primero y un trapo limpio después.
  6. Reiteramos: retiremos el aparato 15 o 20 centímetros de la pared y procuremos que este nivelado. Si no lo está, la puerta no cerrará bien.
Ya sabemos a qué estar atentos como usuarios, qué es lo que revisará nuestro técnico amigo y algunos consejos para ayudar a nuestra heladera.

Cuanto más cuides tu refrigerador, más años te durará.