Si buscamos una solución rápida, cómoda y económica ante el calor, la respuesta es un ventilador. Nunca falla. Lo difícil puede ser saber cómo elegir el ideal.

Ante estos calores típicos de verano, las soluciones son urgentes.

Pasa el tiempo, avanza la tecnología pero el ventilador sigue siendo uno de los más elegidos y utilizados, por su fácil instalación y bajo costo.

Instalar un sistema de aire acondicionado sería ideal, pero trae consigo costos propios del equipo, más el presupuesto de la instalación, que a veces implica obras estructurales.

Nada de esto le interesa al calor del verano.

Si nos estamos preguntando cómo elegir el ventilador ideal, vamos por algunas referencias para que sea más fácil encontrarlo.

Con el calor encima nos entrarán las prisas por mejorar la temperatura en casa, en la oficina o en nuestro lugar de trabajo.

Reiteramos, el aire acondicionado es la opción más eficaz, pero lo nuestro es más urgente.

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Por eso, remarcamos algunas ventajas extras que tiene el ventilador.

– Disminuye la sensación térmica del espacio de forma natural y saludable.

– No es perjudicial para el medio ambiente.

– Son móviles. Y con funciones rotativas.

– No requieren instalación.

– Mínimo mantenimiento.

– Bajo consumo eléctrico.

– Alejan insectos.

– Varias opciones: de pared, de techo, de pie, programables, con control remoto y más.

Cómo elegir un buen ventilador ante el calor que agobia

A la hora de elegir el mejor ventilador debemos estar atentos a ciertas características que podrían cambiarlo todo, más aún con el calor acosándonos.

Nuestro ventilador debe:

– Tener y generar un buen caudal de aire.

– Ser lo más silencioso posible.

– Tener distintas velocidades.

– Capacidad de oscilación y rotación para distribuir el aire.

– Base firme, buen montaje, estabilidad.

Esto es lo básico. Ahora pensemos en nuestro ventilador, el lugar donde lo vamos a utilizar y algunas cuestiones más técnicas.

Ubicación:

Es necesario tener una idea de dónde o en qué tamaño de espacio vamos a colocar nuestro ventilador para enfrentar este calor.

Si es para salón o espacio muy amplio, seguramente la mejor opción es un ventilador de pie con aspas que son más potentes y distribuyen mejor el aire.

Si la habitación es pequeña, con un ventilador denominado de torre o con base, es el ideal.

Si lo que tenemos que ventilar es un espacio de trabajo o un local con presencia de público, como un restaurante, la mejor opción es un ventilador industrial. Enfrentan con eficacia aquellas zonas donde se concentra mucho calor.

Potencia y consumo

Es obvio que a mayor potencia más flujo de aire, pero debemos tener en cuenta otras variables como el tamaño de las aspas por ejemplo. Deben tener relación con la potencia, es decir, por más que las aspas sean grandes, si la potencia es baja, no rendirá.

La relación ideal es lograr un equilibrio entre la potencia, el tamaño y el ruido generado, sobre todo para momentos de descanso, ver televisión, escuchar música o dormir sin ruido, por ejemplo.

Velocidades y ruidos

Los ventiladores cuentan con varios niveles de velocidad y es normal que ante un calor sofocante, los pongamos al máximo. El problema es que a mayor velocidad, el artefacto suele generar niveles de ruido alto o elevado, que hacen muy difícil la convivencia con él, más allá del alivio que nos brinde. Ni hablar de dejarlo encendido para dormir.

Para la hora del descanso, busquemos un ventilador con la opción “modo noche”. Esta función, aunque no brinde un caudal de aire elevado, suele mantener un bajo nivel de ruido.

Siempre recordemos que lo primero que debemos saber es que el ventilador debe adaptarse a nuestras necesidades. Si somos objetivos en eso, el calor no será un problema y haremos una correcta inversión.