Refrigeración, freezer y capacidad son solo algunas de las cuestiones que hay que tener en cuenta a la hora de elegir una heladera.

Al momento de comprar este electrodoméstico, básico para estos tiempos, nos encontramos con un universo de opciones, modelos y precios, que se transforman inmediatamente en una tormenta de dudas.

Se suma además que uno no anda comprando una heladera todos los días. Es más, hay quienes sostienen que la heladera se cambia solo cuando se rompe.

Ya alguna vez contamos con detalles a qué estar atentos si la heladera no enfría.

Pero hoy vamos a brindar consejos y asesoramiento, claves y prácticos, para comprar la heladera indicada.

Esta tarea no es fácil, ya que es uno de los electrodomésticos más importantes del hogar. Si nos ponemos a pensar en nuestra casa, todo pasa más por la heladera que por la cocina, por ejemplo.

Parece mentira, más aun en estos tiempos modernos y tecnológicos, pero siempre se recomienda la opinión y sapiencia del asesor de la casa de electrodomésticos y por qué no, la experiencia con tal o cual modelo de conocidos y familiares. De primera mano.

Decíamos que hay un universo de opciones y es verdad. Existe gran variedad de modelos pensados especialmente para las distintas necesidades de los usuarios.

De todas formas no nos dejemos obnubilar. Hay varios factores y detalles a considerar, pero en algunos hay que prestar especial atención.

Niños y pantallas: ¿ya es hora de que tenga una Tablet?

Claves para elegir una heladera

– Espacio disponible

Es el primer paso obligatorio. Consiste en tener en claro las medias exactas donde quedará ubicada la heladera. Recordemos que entre equipo y pared se recomienda una distancia de más de 30 centímetros. Con las dimensiones en nuestro poder, busquemos entre los formatos de heladeras disponibles, teniendo en cuenta que el tamaño puede variar si tiene o no freezer, arriba o abajo, con o sin congelador, si son minibar o de bajo mesada, u otras opciones.

Dos detalles extras. Evaluemos cómo abre la puerta, para que lado y el diámetro de ese movimiento. Por ultimo pero muy importante, tengamos en cuenta el espacio disponible para ingresar el electrodoméstico al hogar. A veces no pasa, y nos ganamos un gran dolor de cabeza.

– Capacidad

Debemos siempre calcular la capacidad, que en heladeras se mide en litros. Es un factor fundamental ya que definirá la cantidad de alimentos que podremos almacenar.

Tengamos en cuenta quiénes vamos a usar la heladera. Si en la casa viven una o dos personas, alcanza con una capacidad de 250 litros; si somos tres o cuatro personas, convienen de 360 litros. Para familias más numerosas, mejor elegir las de 600 litros.

– Diseño

Aquí no hay grandes secretos. Si las medidas están bien, empieza a pesar la cuestión del gusto particular, con heladeras clásicas o modernas, de colores, de dos puertas, con dispenser y otros detalles.

– Tipo de refrigeración

Actualmente hay refrigeradores No Frost o cíclicos. Las heladeras más conocidas son las cíclicas, que generan frío húmedo, permitiendo que los alimentos mantengan su humedad natural. Estos modelos necesitan un descongelamiento cada 4 o 6 meses.

En las heladeras No Frost el frío es más seco. En estos refrigeradores no se genera escarcha en el freezer, los compartimientos se mantienen sin hielo y no hace falta descongelar.

Desde lo económico, las cíclicas son más accesibles.

– Ahorro de energía

Otro factor clave a la hora de elegir una heladera es la clasificación energética, más teniendo en cuenta que este es uno de los electrodomésticos que más consumen en el hogar, permaneciendo conectado todo el día, todos los días.

Dentro de la clasificación energética, que esta visible en un sticker, busquemos que sea A o lo más cercano a la misma posible. La eficiencia energética letra A, permite un ahorro de hasta un 48% en el año.

Sumamos algunos puntos más:

– Tratamiento antibacterial, que protege los alimentos y evita malos olores.

– Accesorios, que suman en el confort y uso de la heladera, como por ejemplo la calidad de los burletes, estantes móviles, patas regulables para el equilibrio correcto, dispenser de agua o jugos. Hay modelos que incluyen un “modo viaje” o “modo vacaciones” para que mantenga la temperatura y no gaste de más.

– Un freezer eficiente es fundamental. El de mejor calidad es el que asegura un rango de entre 24 y 30 grados bajo cero.

Estos son algunos tips básicos, pero como dijimos anteriormente, siempre conviene preguntar a un experto, para dar con la heladera adecuada para cada familia y sus costumbres.