Cuando llega el invierno nos sentimos como desprotegidos. La alimentación es fundamental. Por eso acercamos una buena sopa de verdura para enfrentar el frío.

No hay nada más reconfortante que una rica sopa cuando el frío dice presente, así, sin pedir permiso. Con todas las verduras fáciles de encontrar con la cuchara o con la totalidad de los ingredientes procesados, tipo sopa crema, todo es sabor en el paladar.

Estas sopas son un placer, que además de nutrirnos, nos permiten que el cuerpo cargue energías sanas para enfrentar las bajas temperaturas.

Como dijeran las abuelas, una sopa caliente, templa el alma y los pies.

Niños y pantallas: ¿ya es hora de que tenga una Tablet?

Beneficios de tomar una buena sopa de verduras

La sopa es un alimento que no debería faltar en la dieta de ninguna familia, más allá de la estación que estemos cursando.

Lo genial de la sopa es que se puede adaptar a todas las circunstancias, convertirse en entrada, plato principal y hasta colación. Es multifacética.

Las sopas de verduras nos harán entrar en calor de forma rápida al tiempo que disfrutamos de sabores exquisitos. Hoy las procesadoras hacen que todo se amalgame de manera suave y sabrosa, permitiendo la incorporación de productos que antes eran considerados de otras preparaciones. Solo hay que animarse y probar.

La sopa de verdura, además de hidratarnos dada su base líquida, también colabora con el sistema digestivo y hasta es depurativa.

Pero volvamos a nuestra sopa madre, un alimento que además genera saciedad.

Preparación:

Como sabemos, el principal ingrediente de cualquier sopa es el agua. La generación de un buen caldo, hace que este plato tenga base y sustento.

Además, las sopas son bajas en calorías, por eso están en todas las dietas.

Es muy importante en la preparación de una sopa, utilizar ingredientes muy variados, ya que como dijimos, la sopa es un alimento muy versátil.

Obviamente, básico para nuestra sopa es el caldo de verduras.

En este sentido, si bien en el mercado podemos encontrar caldos ya preparados, nada como una sopa hecha por nosotros mismos, a nuestro gusto.

Es cierto que nos llevará a invertir un poco de tiempo poder hacer un buen caldo casero, pero vale la pena. Una gran ventaja es que podemos conservarlo en la heladera y hasta freezarlo para adminístralo en la semana.

Vamos con una receta básica para preparar el caldo de verdura casero.

Ingredientes:

1 kilo de zanahorias.

2 puerros.

2 papas grandes.

1/2 repollo.

1 cebolla.

Agua y sal necesaria.

En cuanto a las especias, son a gusto. Podemos sumar pimienta, pimentón, perejil fresco, tomillo, cúrcuma, o lo que nos de placer saborear.

Esta idea es un básico, pero siendo sinceros, los caldos se hacen sabrosos con lo que pongamos en el agua. Por eso, si en nuestra heladera hay otros sabores, todo suma. Basta con poner todos los ingredientes con abundante agua y los condimentos elegidos, en un recipiente al fuego por aproximadamente una hora. Y chau.

Con el caldo casero listo, todo lo que le agreguemos le dará identidad y se irá adaptando a nuestro gusto.

A ese hervor, podemos agregarle algunas legumbres que harán que nuestro caldo sea aún más nutritivo. No dudemos en sumar porotos o garbanzos cocidos.

En algunos casos, en el agua que se convertirá en caldo, se puede agregar alguna pieza de carne, de pollo o vaca, e incluso de pescado, para variar la base de sabor, aportando otros nutrientes.

Si las verduras ya están cocidas en nuestro caldo, podemos hacer sopas cremas, cremas tipo salsas o purés. Simples y sabrosos.

Todas las verduras e ingredientes, pueden consumirse como parte de una sopa o bien procesarlas para generar mayor cremosidad.

Como dijimos, la base está en el caldo. De allí en más, es un sinfín de opciones de sabores y texturas.
Al invierno no le tenemos miedo con nuestras sopas de verduras bien nutritivas.