Es momento de abandonar las mayonesas y otros productos comerciales. Es tiempo de preparar salsas y aderezos saludables en casa.

Seamos sinceros: las salsas y aderezos comerciales son los más empleados al momento de cocinar y darle sabor a los platos. Incluso hay quienes sostienen que son los más ricos.

Lo cierto es que, dependiendo la marca y el producto, suelen contar entre sus ingredientes, con azúcares añadidos y elevadas proporciones de sodio y grasas.

Por ello, lo mejor es elaborar nuestras propias salsas y aderezos. En algunos casos la excusa es el tiempo de elaboración. Otras veces que nos quedan sosas, sin gracia, aburridas.

Es por eso que acercaremos opciones con recetas saludables que podamos elaborar en casa. Son aderezos saludables, con variedad de nutrientes y calorías que le cambiarán positivamente la onda a nuestros platos.

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Recetas de salsas y aderezos saludables

En la pandemia, como ya hemos contado en otros informes, salió ese pequeño chef de nuestro interior y nos sorprendió con las manos en la masa. En la masa madre.

Ahora buscamos preparar desde casa, el reemplazo a la mayonesa comercial, el kétchup y otros aderezos, que habitualmente utilizamos para acompañar proteínas o una buena ensalada.

Son muy simples de preparar y muy valiosas tanto en la mesa como en el paladar.

Guacamole: la palta es el fruto verde de moda y además, le sobran bondades para sumarlo a nuestra dieta. A base de palta entonces, sumando las variedades frescas que más nos gusten, podemos elaborar este aderezo que va muy bien con muchas preparaciones y que es rico en potasio, grasas buenas, vitamina C, carotenos y vitamina E. Solo es pisar y unir.

Salsa de yogur y pepino: se trata de una salsa de origen griego que puede ser de mucha ayuda para reemplazar aderezos comerciales en ensaladas. También marida muy bien en sándwiches con carne, sustituyendo la mayonesa. Es rica en proteínas, calcio y grasas buenas, pero además es ligera y sin azúcares añadidos. Genial.

Mayonesa de clara de huevo: aunque resulta más bien una salsa calórica y rica en grasas, posee más proteínas de calidad y no incluye azúcares añadidos ni aditivos, como habitualmente encontramos en similares productos en góndola.

Alioli sin huevo: es una emulsión de leche y aceite, rica en grasas buenas, calcio y proteínas. Perfectamente puede reemplazar la mayonesa comercial en nuestros platos.

Salsa de palta y yogur: compañía ideal para aderezar ensaladas y sándwiches, especialmente de pollo. Esta opción aporta grasas buenas, potasio, calcio y vitamina C.

Salsa de zanahoria: atentos los veggies, que este es el mejor reemplazo para la mayonesa comercial. Muy fácil de hacer, se conserva perfecto en la heladera hasta por una semana. Tiene gran sabor y sin azúcares añadidos.

Pero los argentinos somos muy de comer carne. Y ahí vamos a apuntar ahora.

Estas próximas opciones van muy bien con carnes rojas, pero también con pastas, arroces y demás preparaciones.

Con estas alternativas podremos prescindir de la salsa de tomate comercial, por ejemplo, reemplazándola con otras hechas en casa, con mejores nutrientes y mucho más sanas. Además, dependiendo de los ingredientes, podemos consérvalos un buen tiempo.

Salsa de tomate: obviamente no sorprendemos con esto, pero para reemplazar la salsa de tomate comercial, colmada de azúcares añadidos, podemos elaborar nuestra versión en casa, con vegetales y una pizca de azúcar. Equilibrio y buen sabor.

Salsa de tomates pero asados: más sabor y textura en nuestra salsa de tomate, con pasos simples. Acompaña muy bien las pastas y las carnes. Es un excelente sustituto del kétchup, sin conservantes o azucares agregados. Con buenos nutrientes y un toque de sabor ahumado. Imperdible.

Salsa de verduras: ideal para ponerle un poco de verde a los platos con pasta. También va muy bien con arroz y cuscús, sumando color, sabor y además, sin darnos cuenta, minerales, vitaminas y antioxidantes a los platos.

Salsa con coliflor: la coliflor tiene muchos detractores, pero de esta manera lo podemos sumar a los platos de una manera casi imperceptible. Es una salsa rica en proteínas y potasio que acompaña de buena forma pescados blancos, pastas y arroces. Muy fácil de elaborar.

Pesto, de perejil y ajo: es posible que lo imaginemos en pastas, pero lo cierto es que va muy bien para darle sabor al pescado. Tiene de todo este pesto. Además de aroma y mucha presencia, ofrece vitamina C, calcio y proteínas.

Pesto, pero de espinacas y avellanas: como alternativa al clásico pesto también saludable, esta opción nos ofrece grasas buenas, proteínas y antioxidantes en grandes cantidades. Puede ser a cuchillo, a mortero o con un buen mixer.

Como vemos, sobran variedades de salsas y aderezos saludables que además, podemos elaborar en casa. Si hacemos de más o nos gusta tener siempre stock, lo podemos refrigerar para usar cuando queramos, reemplazando así, sanamente, las alternativas comerciales.