Basta de panchos, hamburguesas o papitas fritas. Acercamos recetas para comer sano en la playa y apuntar a unas vacaciones saludables donde reine la ensalada refrescante.

Es cierto que durante el verano suele resultar complicado mantener la actividad física y la dieta. Si bien estamos de vacaciones, tampoco vamos a tirar todo por la borda.

Es importante conservar hábitos saludables. Por eso acercamos recetas y opciones de viandas saludables para llevar a la playa o bien a la pileta.

Las vacaciones no tienen por qué obligarnos a abandonar el estilo de vida saludable que venimos desarrollando durante al año, más allá de los obvios permitidos.

Está claro que continuar en vacaciones un estilo de vida saludable será de gran ayuda para no retroceder en los logros corporales del año y que cuando volvamos a casa, el cambio no sea brusco para nuestro organismo.

Comer sano es fundamental, pero también mantenerse hidratado. Sumemos frutas y verduras a nuestras comidas. Además de ser saludables, incluyen mucha agua que es lo que nuestro cuerpo necesita incorporar ante el calor del verano, tanto en la playa como en la pile.

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Recetas saludables para la playa

Antes de comenzar con las recetas para la playa, es fundamental que antes de salir de casa, cambiemos algunos hábitos. Aquí deben reinar las ensaladas refrescantes.

Apoyados en jugueras, batidoras, exprimidoras, ralladores, vaporeras, dejemos de lado aquello de “compramos algo en la playa” y llevemos las comidas relativamente resueltas.

Esto nos permitirá cambiar las hamburguesas o panchos del parador, por comida sana hecha en casa que llevamos en recipientes térmicos. Si llevamos estos envases a la playa ya estaremos ganando.

Vamos por recetas de mix y ensaladas para armar viandas saludables y llevarlas a la playa. Algún sándwich también hay.

Ensalada multicolor: muchas verduras frescas y/o hervidas previamente, con el agregado de arroz integral, choclo, papa, batata, o con fideos secos cocidos.

Ensalada con atún al natural: sumamos al atún lechuga, tomate, zanahoria rallada o al vapor, arvejas, chauchas y repollo.

Sándwich de pan árabe: es el que tiene menos miga. Lo armamos con queso en fetas, atún al natural y vegetales como lechuga, tomate, morrón, zanahoria, kale.

Ensalada primavera: incorporamos zanahorias ralladas, remolacha, lechuga, manzana ácida, con pollo sin piel. Huevo duro.

Ensalada tipo gourmet: espárragos, apio, manzana verde, jamón cocido y queso compacto magro.

Mix de legumbres: repollo cortado fino, zanahoria rallada y lentejas.

Ensalada estilo oriental: zanahoria hervida, arroz integral, pollo sin piel.

Arroz y vegetales: arroz integral, jamón cocido, huevo duro, morrón verde y rojo, remolacha, tomate, cebolla, pepinitos en vinagre.

Mix agridulce: media lata de atún al natural, una rodaja de ananá, dos nueces picadas, lechuga, cebolla, repollo, zanahoria, arvejas.

Ensalada agridulce con arroz: arroz, morrón, tomate, zanahoria, manzana licuada con vinagre, sal y jengibre.

Ensalada Alice: repollo colorado, tomate cherry, morrón, cebolla, arvejas frescas, palmitos, choclo, tres nueces, queso, manzana, durazno.

Para condimentar:

Hemos acercado muchas ensaladas y mix de sabores pero nada hemos dicho de la condimentación.

Lo ideal es condimentar en el momento previo a comerlas y evitando utilizar mayonesa.

Se puede utilizar una cucharadita de aceite y vinagre, puede que aceto, pero no mucho más.

Un muy buen aliado es el limón. Para darle más sabor a nuestra ensalada sin tener que usar aceites, podemos añadir jugo de un limón.

Dentro de las ventajas se destaca que no hace falta cargar con una botella de aceite o vinagre hasta la playa con las tradicionales perdidas y goteos. El limón podemos exprimirlo allí mismo. Por supuesto es más saludable y no tiene calorías, pero si muchas vitaminas y ayuda a eliminar toxinas.