La buena pasta es parte del ADN de los argentinos. Por eso, mientras preparamos un buen tuco, le damos forma al deseo de tener nuestra propia fábrica de pastas frescas.

Ya sean como fideos, spaghettis, cintitas o bien la masa para unos sorrentinos, ravioles o cappellettis, la pasta nos encanta y claramente forma parte del ADN argentino.

Seamos sinceros: si no hay asado, que haya buena pasta.

Es cierto que en muchas ciudades suele haber restaurantes que se especializan en pastas, pero el tema es que suelen ser consideradas gourmet y el precio nos sube la presión más que la sal.

Pero no queremos que nada nos prive del placer, la textura y el sabor de la buena pasta.

Por eso decidimos hacer la pasta en casa. ¿Cómo? Con nuestra propia fábrica de pastas.

Una fábrica de pastas en casa nos permitirá preparar nuestros propios spaghettis o lo que queramos, en solo minutos, luego de amasar.

La fábrica de pastas caseras es una herramienta muy útil y bien conocida en el mundo de la cocina y funciona de genial manera para estirar, aplanar o extender masa de pasta en forma laminada, gracias a un sistema de rodillo. Además, cuenta con herramientas de corte para darle forma a la pasta según el plato a preparar.

Una maquina o fábrica de pastas no es algo que uno compra todos los días. Si bien hay algunas muy instaladas en el mercado, tanto que hasta se nombran por su marca, lo cierto es que hay variedad y no son todas iguales.

Es por eso que a la hora de elegir una buena fábrica de pastas frescas, deberemos repasar una guía de compras que nos ayude con detalles que son fundamentales.

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Ventajas de contar con una fábrica de pastas caseras

Algunos de los beneficios de tener uno de estos aparatos en casa, son los siguientes:

– Ahorramos tiempo y dinero: tiempo de estirado y dinero de comprarlas hechas.

– Nada como la pasta propia: tiene ese saborcito de lo hecho por nosotros.

– La textura es distinta ya que la pasta está recién hecha. Incluso podemos hacer en cantidad e ir freezando.

– Controlamos los ingredientes: es muy importante ya que podemos ser tan rigurosos como queramos al respecto. Ideal si alguien es celíaco o alérgico a algún producto.

– Los accesorios de corte nos permiten elegir entre distintos tipos de diseño de pasta, regulando el ancho según nuestro gusto.

Consejos para comprar una buena fábrica de pasta

A la hora de adquirir nuestra propia fábrica de pastas caseras, deberemos tener en cuenta algunas consideraciones. Aquí una especie de guía de compra:

Variable de espesor/grosor: busquemos modelos que nos ofrezcan la mayor cantidad de cortes, para poder optar entre los tipos de pasta fresca.

Ajuste: vienen modelos con pinzas de ajuste, soporte y fijación que necesita la fábrica de pastas para que quede firme donde vayamos a utilizarla. Es fundamental que no se mueva para poder maniobrar la masa con facilidad.

Limpieza: asegurémonos de contar un sistema de limpieza total y lo más simple posible. Comprobemos el montaje y desmontaje de las piezas para que resulte fácil de limpiar. No puede quedar masa en ninguna pieza de nuestra fábrica de pastas.

Marca: como dijimos, hay algunas fábricas de pastas que ya están muy instaladas. Lo bueno de estas firmas es la disposición de repuestos y servicio técnico.

Tamaño: tengamos en cuenta las dimensiones de nuestro artefacto. No tanto en el momento del uso, sino a la hora de su almacenamiento. Cuanto más compacta, mejor.

Manual o automática: claro que existen ambos modelos. Las manuales requieren girar la manivela y sujetar la masa al mismo tiempo. En las automáticas los rodillos giran solos, son fáciles de utilizar y rápidas. Pero son más costosas y complejas de limpiar.

Con esta guía ya podemos comprar nuestra fábrica de pastas caseras y darnos un buen gusto