A la hora de la reunión con los afectos, la mesa navideña tiene la magia de encontrar algunos sabores que solo disfrutamos una vez al año. O no.

Llega fin de año y sus respectivas fiestas, que se convierten en el momento en que se renuevan los deseos y esperanzas alrededor de las mesas argentinas.

En nuestro país, algunas comidas típicas se imponen, pero también suelen aparecer sabores nuevos y algo exóticos que solo vemos en estos encuentros.

Si nos sinceramos, somos un pueblo muy de la carne asada. Es más, hay quienes cocinan algunas carnes por adelantado para que lleguen frías y bien adobadas para esa noche. Pero que no falte carne.

Son esos platos típicos que si no están, los extrañamos y reclamamos.

Niños y pantallas: ¿ya es hora de que tenga una Tablet?

Enumeremos:

– Asado: es el estandarte de la gastronomía típica argentina y la cena navideña más elegida en los hogares. Alguno de la familia sufre el calor, pero vale la pena.

– Lechón: puede ser asado o al horno. Por lo general se asa temprano y se lo sirve frío a la provenzal. Las panaderías suelen ofrecer el servicio de cocción al horno de leña.

– Ensaladas: necesarias para refrescar el paladar. Generalmente se opta por ensalada de lechuga y tomate o ensalada rusa. Además, seguro hay alguien que se encarga de los tomates rellenos.

– Vitel toné: seguimos con las carnes y es el caso del tradicional peceto con salsa de atún y anchoas. Se convierte en alternativa al lechón o el asado.

– Empanadas: es que si hay asado, debe haber empanadas. Es una especie de pastel relleno de carne picada, que no conoce de latitudes exclusivas en la Argentina.

Pasamos a lo dulce:

– Pan dulce: este delicioso cilindro de pan con frutos secos se come durante todo el día. No es de extrañar verlo en las 4 comidas en estas fechas festivas.

– Frutos secos: en algunas familias es común compartir algunos frutos secos. Este año habrá que evaluar los costos, ya que se han dado considerables aumentos en estos productos.

– Ensalada de fruta: las fiestas en Argentina conviven con el calor pleno del comienzo del verano. Una deliciosa y refrescante ensalada de fruta siempre es una bendición.

– Turrones navideños y budín: son otras comidas de la mesa dulce de la Navidad argentina que pueden aparecer antes, durante o después del brindis.

– Helado: lo dicho, fiestas en pleno calor. El helado suele reemplazar la ensalada de fruta. En algunos hogares se combinan en una copa helada.

Pionono, rey de las fiestas

No lo nombramos antes porque merece un párrafo aparte y de hecho, haremos un paso a paso con su receta.

Fiel a su diversidad de sabores y combinaciones, las fiestas tienen siempre una presencia estelar, tanto dulce como salada y es el pionono.

Esta masa que prepararemos a continuación es válida para versiones dulces o saladas. Al pionono todo le sienta bien.

Masa de pionono

Ingredientes:

4 huevos

4 cucharadas de azúcar

1 cucharada de miel

1 cucharadita de sal

1 pizca de pimienta

Preparación:

Encendemos la batidora y en el recipiente colocamos los huevos y el azúcar hasta alcanzar el punto letra, que es cuando la preparación permite “dibujar” en la superficie. Luego agregamos la miel y batimos para integrar.

Retiramos el recipiente con la preparación y agregamos harina tamizada en forma de lluvia. Con una espátula vamos integrando con movimientos envolventes. No corramos.

Tomamos una fuente o placa con bordes bajos, colocamos un papel manteca previamente enmantecado y enharinado. Sobre esta superficie volcamos la preparación.

Luego, con la espátula, emparejamos para que quede todo al mismo nivel.

Llevamos la plancha al horno, que debe estar precalentado, y ponemos la potencia entre moderado y fuerte. La masa estará allí cerca de 7 u 8 minutos o hasta que notemos que se ha dorado.

Retiramos y cubrimos con telas o repasadores hasta que pierda gradualmente y no de gole, el primer calor.

Cuando el pionono aun esta tibio, es el momento de ir despegandolo del papel mientras se va arrollando. Y listo.

Esta preparación queda dulce, pero si queremos hacerlo salado, incorporamos durante el batido la sal, la pimienta y la mitad del azúcar indicada inicialmente.

¿Con qué relleno el pionono?

Si es dulce, dulce de leche o frutas con crema, son las salidas más fáciles y efectivas en el público. También se le puede agregar algunos frutos secos.

Ahora brindaremos algunos rellenos que sorprendan a los comensales y mariden muy bien con nuestro pionono salado.

Queso azul: también llamado roquefort. No falla y es muy simple. Pintamos el pionono con una buena capa de queso untable. Luego le agregamos el queso azul picado fino y completamos con queso de máquina, aceitunas y/o nueces. Tremendo.

Primavera: es claramente el más clásico de la mesa fría navideña. Primero pintamos con mayonesa. Después se rellena con algunas fetas de jamón cocido o lomito de cerdo que puede ser ahumado. Le sumamos queso de máquina, tomate cortado muy fino, zanahoria rallada, huevo duro y aceitunas en rodajas.

Leberwurst: Lleva mayonesa, jamón cocido, queso de máquina, huevos duros y leberwurst. Le da un toque sofisticado a la cena.

Palmitos: nunca fallan. Al pionono le untamos salsa golf. Luego le agregamos fetas de jamón cocido, queso de máquina y claro, los palmitos. Listo.

Atún: el argentino no tiene mucha cultura gastronómica con el pescado. Pero en este pionono, puede andar. Ponemos a rehogar cebolla y morrón, y retiramos para que enfrié. Luego le sumamos atún con mayonesa o queso crema. Podemos agregar aceitunas.

Apio: muy simple. Va con mayonesa, queso crema, manzana verde, apio, nueces, jamón cocido, tomate y huevo duro. Es refrescante y con sabores distintos.

Y podríamos seguir con pollo, pickles, carne, jamón y ananá, champiñones, todo verde y muchas más.

Por ultimo un consejo: siempre adherir los ingredientes a la masa con mayonesa, queso untable o salsa golf, según lo que agreguemos y nuestro propio paladar.

Con todo ordenado sobre nuestro pionono, vamos enrollando ejerciendo una mínima presión evitando romperlo. Es una masa fiel pero frágil.
Con todo listo, lo último y muy importante es darle buen frió al pionono antes de servir.