Si bien la perfección dicen que no existe, es posible que para algunas cuestiones, ser lo más exactos posibles, cambie sustancialmente los resultados.

Claro que aquí no sirve el “más o menos”. Debemos ser específicos.

Pero aun a riesgo de convertirnos en extremadamente detallistas, es sabido que si queremos desarrollarnos en el arte culinario por ejemplo, los pesajes y medidas tienen sus referencias y no se puede siempre depender de la suerte del ojo.

En la cocina de hoy debemos tener una balanza.

Tenerla nos facilitará calcular y medir las cantidades exactas que requerimos para elaborar nuestras recetas. Nos permite comprender las proporciones de productos que debemos tomar en nuestra dieta saludable.

Niños y pantallas: ¿ya es hora de que tenga una Tablet?

Las balanzas no son todas iguales

Existen dos tipos básicos de balanzas de cocina: Las balanzas tradicionales, analógicas o mecánicas que no requieren baterías y las balanzas digitales, que son prácticas y precisas, de diseños modernos y que además ofrecen gran diversidad de funciones muy interesantes como por ejemplo la conversión de densidad para pesar líquidos de forma exacta.

Las balanzas digitales tampoco son todas iguales

Las balanzas digitales han venido a sustituir a las balanzas mecánicas, convirtiéndose en grandes aliadas y hasta, por qué no decirlo, en piezas elegantes de nuestras mesadas.

Estas modernas básculas también se dividen en 2 grandes tipos: balanzas que calculan el peso mediante un resorte central versus la fuerza del peso impuesto y las balanzas con contrapeso que funcionan de manera similar a las clásicas básculas romanas, es decir, por comparativa de pesos o masas.

Características de las balanzas digitales de cocina

  • Facilidad de uso: por su configuración y practicidad, su puesta en marcha y mantenimiento son simples. Muy fáciles de limpiar.
  • No solo miden sólidos: su tecnología permite pesar tanto alimentos líquidos como sólidos. Cuentan con un recipiente que colabora en las medidas.
  • Función de tara: muy práctica función que permite que en la elaboración de recetas, se puedan sumar los pesajes y obviamente restar automáticamente el peso del recipiente del total.
  • Pesaje amplio: hay modelos que permiten un rango de pesado de hasta 150 kg en periodos, pero también la sutil capacidad de lectura entre 0’01 y 50 gramos. Como dijimos, estos pesos se van acumulando para evitar tener que pesar cada ingrediente.
  • Variedad de unidades de medida: gracias a internet podemos buscar recetas de todo el mundo y no siempre se utilizan las mismas unidades de medida. Estas balanzas pesan en gramos, kilogramos, onzas y libras, y además permiten realizar conversiones.
  • Pueden utilizar baterías o el uso de la red eléctrica.
  • Diversidad de modelos: como contamos hay básculas de muy diferentes estilos. Las hay más complejas y por consiguiente, más costosas.
  • Siempre algo nuevo: las balanzas también se adaptan y modernizan incorporando innovaciones tecnológicas. En los modelos modernos encontramos que cuentan con display digital, interactúan con aplicaciones de los Smart y hasta calculan calorías.

Si continúan tus dudas, te aportamos algunos datos más, pero a grandes rasgos hay basculas de cocinas demasiado simples y otras muy sofisticadas.

A continuación, casi como repaso, te explicamos y resumimos los principales tipos de báscula de cocina para ayudarte en tu elección.

Esta máquina de precisión es ya casi indispensable, especialmente en repostería, pero a la vez que está en tu casa, es tu mejor asistente de cocina.

Como contamos, en el mercado hay 2 modelos básicos, el mecánico y el electrónico.

La báscula mecánica de cocina tradicional y económica

La báscula mecánica es la balanza «de toda la vida» que hasta suele pasar de generación en generación. Económica y con gran margen de capacidad en peso, aunque suele no ser tan precisa como las electrónicas ya que por lo general pesa con aguja cada 100 gramos y en algunas recetas se necesita ser más precisos.

La balanza electrónica de mayor precisión

Las básculas electrónicas o digitales destacan por su precisión y por su diseño liviano, práctico, muy fácil de limpiar y guardar. Nos proporcionan un peso muy exacto, con un mínimo de error no superior a los 5 gramos. Y son, claro, un poco más costosa que las tradicionales.

¿A qué debemos prestar atención?

  • La capacidad.
  • La precisión.
  • El diseño.
  • La limpieza.
  • Valores adicionales de accesorios.
  • Más funciones.

Y en este último punto nos detendremos para agregar que estas funciones realmente hacen la diferencia.

  • La alternativa de incluir tara para control total de los pesajes es muy práctica.
  • Las conversiones de unidades de medida es un plus en tiempos de recetas globalizadas.
  • Poder medir sólido y líquido optimiza los tiempos de trabajo.
  • El apagado automático permite ahorrar batería.

Si ya te decidiste y vas a adquirir una balanza, cuando elijas una receta primero léela en su totalidad, luego selecciona todos los ingredientes y pesa cada uno en las unidades detalladas. Cuando ya tengas todo pesado y a tu disposición, es tiempo de comenzar a cocinar.

Tener una balanza de cocina de calidad nos permitirá controlar todo lo que cocinamos y que después formará parte de nuestra alimentación.

Precisión para una cocina perfecta.